La Universidad de Las Palmas de Gran Canaria nació de una movilización consciente y sostenida de la mayoría de la sociedad grancanaria. Hace 40 años que alcanzamos la mayoría de edad para entender que los retos de progreso y transformación que la isla demandaba requerían de una Universidad que aportara conocimiento, innovación y democratización de la formación

Hoy, desde la experiencia de gobierno en el Cabildo de Gran Canaria puedo confirmar que la ULPGC está entregándonos con creces las oportunidades, la cualificación y el talento que reclamamos y que tanta ilusión generó. Estamos ante una realidad gratificante que se concreta en egresados y egresadas, investigaciones, publicaciones, tesis o patentes que nuestra Universidad ofrece a la sociedad isleña y al mundo.

Desde que fui elegido en 2015 Presidente del Cabildo he estado siempre convencido y decidido a impulsar el excelente trabajo en investigación e innovación que se lleva a cabo en esta isla, tanto por parte de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria como por nuestros centros tecnológicos y empresas. Hemos avanzado mucho al intensificar la cooperación entre todos los que, de alguna manera, tenemos algo que ver con la promoción de la investigación, la innovación o la transferencia de conocimiento. La aportación de este bagaje a las empresas es clave para afrontar los desafíos que tenemos por delante como territorio ultraperiférico, como isla y como sociedad comprometida con la sostenibilidad y la justicia social.

Y es que la innovación y la transferencia, si están bien orientadas, generan empleo de calidad, una mayor competitividad y una mayor atracción de inversiones, diversifica la economía y nos hace más eficientes y sostenibles. Son imprescindibles para afrontar los principales retos sociales y económicos que tenemos en Canarias si queremos un futuro con prosperidad y no repetir los errores que nos han limitado en nuestro desarrollo.

Históricamente, el Cabildo no ha tenido ningún tipo de política de innovación clara a medio-largo plazo. Por ello puedo decir con satisfacción que estamos viviendo el período de mayor implicación presupuestaria y de colaboración de esta corporación para impulsar la I+D+i en toda su historia. Y esto que les cuento lo compartí el pasado lunes con el Rector, su equipo y los investigadores de la ULPGC.

Tenemos muy claro que si vamos a enfrentar los desafíos globales que afrontamos en esta tercera década del siglo XXI, la solución a algunas de nuestras “misiones” centrales, como, por ejemplo, reducir nuestra contribución para alcanzar la neutralidad en emisiones de gases de efecto invernadero en el 2040, se encontrará invirtiendo en I+D+i. Es más, nuestro concepto de ecoísla no se puede concebir si no hay conocimiento que sustente nuestra transición hacia una sociedad más sostenible.

Captura 2Por eso, desde el año 2016 hemos ido incrementando nuestras partidas presupuestarias gradualmente para este fin. Si en 2016 consignábamos en nuestros presupuestos una única partida de 16.000 euros para apoyar una investigación médica en nanopolímeros, poco a poco hemos ido aumentando los recursos y mejorando nuestra coordinación con los diferentes equipos de gobierno de la ULPGC. En total hemos invertido más de dos millones de euros en diferentes iniciativas relacionadas con la I+D+i en los dos últimos años.

Ese apoyo se ha centrado fundamentalmente en ayudas a los investigadores, a proyectos de innovación y a las patentes. Desde el 2018 hemos invertido 349.000 € en becas para personal investigador. Pero lo hemos hecho con una clara vocación de transferencia de conocimientos a través del apoyo a doctorandos que desarrollan su actividad investigadora en empresas grancanarias. También hemos desarrollado un programa de apoyo a proyectos de I+D+i de la ULPGC con alta capacidad de transferencia al sector privado por un montante total de 345.000 €. En gastos de gestión de títulos de propiedad industrial e intelectual (patentes, marcas, modelos de utilidad, diseños industriales, entre otros) de forma que se protejan legalmente los continuos resultados que se generan por la actividad investigadora, hemos destinado 210.000 €.

Este apoyo ha sido fundamental para que la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria haya alcanzado ya las 100 patentes. El Cabildo de Gran Canaria ha colaborado en esta tarea y también en la búsqueda de la internacionalización de sus patentes, al haberse decidido un cambio de estrategia, presentándolas ante las oficinas oficiales en Europa y Estados Unidos, que son las únicas que cuentan en rankings universitarios nacionales e internacionales.

De hecho, según los datos de la Oficina Española de Patentes y Marcas, durante el primer trimestre de 2022 se han solicitado desde Canarias 8 patentes nacionales. Pues bien, durante ese mismo periodo la ULPGC ha participado también en la solicitud de 8 patentes, pero ante la Oficina Europea de Patentes. Dicho de otro modo, la ULPGC ha demostrado durante este año que tiene la misma capacidad de solicitar patentes que el resto de instituciones públicas y privadas de Canarias.

Una de las acciones claves de esta colaboración también ha sido la creación de un Experto Universitario en Economía Circular para Territorios Aislados. Se trata de la primera formación de estas características que existe en el mundo ya que el resto no incorpora la especificidad de los territorios aislados.

Para que la innovación sea posible también hay que garantizar las condiciones materiales necesarias, especialmente en momentos difíciles como los generados por la pandemia. Así subvencionamos el equipamiento necesario para permitir la conectividad durante el confinamiento COVID del alumnado con menos recursos y la condonación de los alquileres a las empresas incubadas en el Parque Científico-Tecnológico de Gran Canaria durante la etapa más dura de la pandemia.

Desde la Sociedad de Promoción de Gran Canaria estamos trabajando también de manera muy coordinada y estrecha y tan solo durante los años 2021-2022 se están ejecutando un gran número de acciones y programas. El programa de doctorandos busca fomentar el emprendimiento para estudiantes de doctorado, mientras que “Spin-offs” se centra en el impulso a la creación de empresas de base tecnológica y/o científicas universitarias. En estos programas han participado un total de 30 doctores/titulados.

En estos momentos están en desarrollo acciones como el Programa Aptenisa para la aceleración de startups, la gestión de espacios de trabajo a la emprendeduría que ha permitido que unas 30 empresas se instalen en el Parque Científico Tecnológico, un programa formativo de Diseño y Programación de Videojuegos o dos incubadoras, una de Alta Tecnología en Analítica de Datos e Inteligencia Artificial aplicada al entorno marino y marítimo y otra de Biotecnología azul y Acuicultura. Y además programas gestión de espacios de trabajo para emprendedoras y empresas con el Parque Científico Tecnológico, convenios de colaboración para alumnado en prácticas en el marco de Gran Canaria Isla Inteligente, acciones formativas especializadas en la explotación de recursos marinos insulares, programas como Xper o Sumatechh de formación en nuevas tecnologías…

Como se puede comprobar, se trata de un esfuerzo ingente para impulsar un modelo basado en la innovación y el conocimiento, más resistente frente a futuras crisis, centrado en las fortalezas de nuestra gente, más sostenible y generador de empleo de calidad. Porque no es ningún secreto que nos enfrentamos a grandes desafíos en este siglo XXI: crisis energética y climática, brechas cada vez mayores entre el norte y el sur, desigualdades sociales y muchas incertidumbres. Si queremos ser más resilientes debemos aprovechar realmente el poder de la innovación para mejorar nuestra capacidad de respuesta y ser cada vez más una sociedad en la que el conocimiento y la creatividad tengan el lugar que les corresponde.

Nuestro éxito como isla no depende sólo de aumentar el presupuesto de I+D+i de las diferentes instituciones. Depende de toda nuestra sociedad, trabajando de manera conjunta para impulsar todo el ecosistema innovador de la isla, remando en la misma dirección – como en este caso entre el Cabildo y la ULPGC- y complementándonos para aprovechar las capacidades de todas y de todos.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria.

Es realmente entrañable y solidario lo que estamos haciendo con las personas de Ucrania que buscan refugio en España y en Canarias. Todos los procedimientos administrativos se han agilizado significativamente para que puedan trabajar y acogerse a las distintas prestaciones que se han puesto en marcha para atenderlas. Se ha despertado una hermosa solidaridad entre muchas familias isleñas dispuestas a acoger, a abrir sus hogares para recibir a mujeres y niños que vienen buscando asilo a Canarias. Muchos hoteles están poniendo habitaciones a disposición de familias que no tienen dónde alojarse.

Compañías aéreas como Binter están programando vuelos especiales para trasladar hasta las islas a ucranianas que necesitan un lugar para refugiarse mientras dura la guerra. Hasta la frontera de Polonia acuden también organizaciones no gubernamentales, alcaldes, concejales y gente de buena fe para llevar alimentos y otros materiales necesarios… Desde el primer momento la Unión Europea se puso de acuerdo para activar, por primera vez en la historia, una Directiva que tenía más de 20 años y que permitía la entrada sin límite de refugiados ucranianos. La medida no solo contempla su entrada, sino un permiso para residir en la UE durante un año, prorrogable si las circunstancias de la guerra así lo exigieran.

Insisto en que resulta emocionante constatar tanta solidaridad ante la situación de desesperación de tantas familias que huyen despavoridas de una guerra que pone en riesgo sus vidas. Es lo que tenemos que hacer. Es nuestra obligación humanitaria protegerlas, ampararlas… Y me enorgullece que no surjan voces diciendo que estas personas nos invaden, que genera alarma social verlas pasear por nuestras calles, que nos quitan los puestos de trabajo. Es realmente loable que no se convoquen manifestaciones para echarlas, que no se critique que estén en hoteles mientras dure la tragedia.

Desgraciadamente no siempre actuamos igual y no puedo evitar hacer la siguiente reflexión: ¿Por qué nos cuesta tanto hacer lo mismo con las personas que tenemos al lado, en el continente africano? ¿Somos conscientes de la situación terrible que viven los países del Sahel y tantos otros de África? África es un continente inmenso, pero si nos circunscribimos tan solo a los países del Norte de África y del África Occidental vemos circunstancias tan graves como las de Ucrania que justificarían una respuesta similar. Y no la damos.

Malí, especialmente el norte del país, está sufriendo un conflicto desde hace una década que enfrenta a rebeldes del pueblo tuareg y yihadistas contra los diversos gobiernos y el Estado maliense. Se trata de un conflicto que ha causado ya 25.000 muertos y 2,5 millones de desplazados internos (personas que tienen que abandonar las zonas de guerra y trasladarse a otras zonas del país más seguras, abandonando sus casas y sus medios de vida).

Además, el Sahel (una región del Norte de África limítrofe con el Sáhara que incluye a varios países del África Occidental) está sufriendo la amenaza de diversos grupos terroristas de corte yihadista que controlan cada vez más franjas de terreno. Se trata de grupos terroristas afiliados a Al Qaeda, reunidos en el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes y a Dáesh, como el Estado Islámico del Gran Sáhara. Aprovechando la debilidad de muchos estados hostigan y atacan a poblaciones no solo de Mali, sino de Burkina Faso, Costa de Marfil, Benín, Camerún o Togo. En 2021 se produjeron 1253 ataques yihadistas en este continente, más de la mitad de los atentados de este tipo que se produjeron en el mundo. Francia y otros países aliados han desplegado misiones militares en la zona sin que hasta el momento se haya conseguido frenar el avance terrorista. Sus ataques provocan varios millones de desplazados.

Captura 1La realidad es que los conflictos bélicos se extienden por todo el continente. Además de en los países ya señalados, la guerra o el terrorismo están presentes de una u otra manera en Níger, Nigeria, Mozambique, Camerún, República Centroafricana, Sudán del Sur, Libia, Somalia, Lago Chad, República Democrática del Congo… Incluso Senegal, uno de los países más cercanos a Canarias y más estables y seguros de la zona, vive desde hace casi cuatro décadas un conflicto al sur de su territorio en la región del Casamance, con un grupo insurgente que reclama la independencia de esa franja por sentirse abandonados por el Gobierno central. Se calcula que el conflicto ha podido producir más de 5.000 muertos y cientos de desplazados y pueblos abandonados. Esto es especialmente grave porque se trata del “granero de Senegal” y cada aldea abandonada es un campo de cultivo que se queda sin cultivar. No es casualidad que buena parte de los jóvenes senegaleses que vienen a Canarias procedan de esta zona.

No podemos olvidarnos tampoco de que África es uno de los continentes más afectados por el cambio climático. Un informe de 2019 de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) concluía que el cambio climático estaba teniendo «efectos devastadores en la producción de cultivos y la seguridad alimentaria” del continente, debido sobre todo a un aumento de las temperaturas que conlleva un mayor número de sequías, plagas o inundaciones. Esto, además, está golpeando con mayor fuerza a los sectores más vulnerables y contribuyendo a la inseguridad alimentaria, al desplazamiento de poblaciones y ejerciendo una importante presión sobre los recursos hídricos.

Son solo algunos ejemplos para demostrar la gravedad de la situación que están viviendo nuestros países vecinos y que, sin embargo, no se traduce en políticas migratorias y de asilo similares a las se han puesto en marcha para Ucrania. Más bien al contrario, la actuación de España y la UE con las personas que llegan desde África buscando refugio supone una vulneración sistemática de sus derechos humanos.

Aún tenemos frescas las imágenes del llamado “campamento de la vergüenza en el muelle de Arguineguín”, en el que se hacinó a casi tres mil personas en unas carpas cuya capacidad máxima establecida era de 400, se superó ampliamente el plazo máximo de 72 horas de retención (hubo personas que pasaron más de dos semanas bajo custodia policial en el muelle), se les privó de asistencia letrada pese a que muchos eran potenciales solicitantes de asilo, no contaban con inodoros ni agua suficiente y dormían tirados en esterillas en el suelo, entre basura e incluso ratas.

Pero no hace falta recordar los hechos de Arguineguín. Esta misma semana 20 internos en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Barranco Seco se han escapado y otros 15 se han puesto en huelga de hambre por las condiciones en las que son tratados o que no les permitieran cumplir con el rito musulmán del Ramadán. Hay que recordar que los CIE en la práctica son cárceles para extranjeros en la que se encierra a personas que no han cometido ningún delito y en las que se han documentado ampliamente todo tipo de vulneraciones de derechos humanos.

No podemos olvidar tampoco que Canarias acoge en estos momentos unos 2.645 menores extranjeros que llegaron a las islas no acompañados, de los cuales 1.496 se encuentran en Gran Canaria. Las derivaciones hacia otras comunidades autónomas apenas ascienden al 3,7%, poco más de un centenar, a pesar de que desde todas las instituciones competentes se ha dejado claro que las derivaciones son necesarias para poder ofrecer una atención adecuada a estos menores en materia de educación e integración social y laboral para cuando cumplan

la mayoría de edad. Hasta ahí no llega la solidaridad de las comunidades autónomas españolas ni la del propio Gobierno del Estado.

Desgraciadamente esto es la muestra de que no medimos a todas las personas por el mismo rasero y de que la diferencia tan brutal de trato entre la situación de Ucrania y la de los países de África, que también están sufriendo guerras terribles, solo se sustenta en prejuicios raciales y religiosos. Pero también es una muestra de que si hay voluntad política hay capacidad para acoger y dar un trato digno a las personas que se ven obligadas a abandonar sus países como consecuencia de la violencia.

No solo se trata de una cuestión de humanidad, solidaridad y derechos humanos. Las políticas migratorias y de asilo extremadamente restrictivas suponen un lastre para el desarrollo económico, tanto para las sociedades de origen como de acogida de estas personas. Si queremos paz y seguridad en Canarias y en Europa debemos comprometernos con políticas que fomenten la paz, los derechos humanos y el bienestar de nuestros países vecinos, que eviten el éxodo de miles e incluso de millones de personas en busca de los derechos humanos más fundamentales.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria.

Como se suele decir, no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista. La economía de Canarias ha vuelto a funcionar, porque su principal motor, el turismo, ha vuelto. Y eso demuestra lo que ya dijimos algunos frente a los agoreros del apocalipsis: que éramos —y somos— un destino turístico absolutamente consolidado y que una vez pasaran los acontecimientos excepcionales, volveríamos a ser el lugar elegido por millones de europeos

El gran trabajo que, a mi juicio, realizó el Gobierno durante la pandemia fue mantener vivo el tejido productivo de nuestras Islas: los hoteles, los comercios, la restauración o la industria del ocio, que durante dos años padecieron un terrible cese de actividad que causó estragos entre los más débiles. El pequeño tamaño de nuestras empresas las hace muy vulnerables ante las crisis. Y el gran mérito de las administraciones públicas fue el de comprender esa situación y volcarse en ayudar con respiración financiera asistida a quienes peor lo estaban pasando. Porque el empleo se crea en las empresas y luchar por las empresas es apostar por el trabajo.

Con una subida del PIB del 11% por encima de la media nacional y con una espectacular creación de empleo, los indicadores de Canarias avisan de una incipiente recuperación tras dos años catastróficos. Ahora bien, eso no supone que debamos bajar la guardia. Siguen existiendo importantes amenazas que pueden afectar la vida de las familias canarias. La inflación desbocada, el incremento del costo de los combustibles, el transporte y la energía, la amenaza de subida de los tipos de interés del Banco Central Europeo, la imposición de nueva fiscalidad medioambiental al transporte aéreo… Todos estos factores, cuya evolución escapa de nuestras competencias, nos pueden afectar en los meses venideros. Pero es una buena noticia que el grueso de nuestra economía, los servicios turísticos, estén funcionando de nuevo.

Antes de que llegara la gran crisis originada por la pandemia. Canarias tenía importantes problemas. Tuvimos que aparcarlos, porque lo importante era sobrevivir y cuidar la salud de la gente. Pero siguen ahí. Y son el origen de que en esta tierra se paguen malos salarios, de que la redistribución de la riqueza no funcione y de que el desarrollo económico de sectores estratégicos esté atascado.

Llevo años diciendo que es importante reformar la administración pública. Impulsar herramientas que consigan aumentar la productividad, incentivar a quienes trabajan y tomar medidas contra quienes no cumplan sus obligaciones. Es imperativo simplificar la burocracia, acortar los plazos en los que se responde a la sociedad y poner la maquinaria pública al servicio de los emprendedores que crean riqueza y pagan impuestos con los que se sostienen los servicios públicos esenciales.

En estos momentos, las administraciones públicas de Canarias están haciendo un esfuerzo, que es de justicia, para estabilizar a miles de empleados públicos que venían prestando sus servicios en abuso de temporalidad. Es un hecho enormemente trascendente que viene a reconocer el trabajo de quienes llevan muchos años trabajando en precario. Y creo que este esfuerzo por cumplir las normas y por garantizar la continuidad en el empleo en el sector público debería venir acompañado también de un cambio profundo en las reglas del juego.

Los ciudadanos quieren personas que les atiendan y les ayuden. Quieren llamar a la puerta de sus administraciones y que les den soluciones a sus problemas. Y no podemos seguir realizando un esfuerzo de gasto público sin que exista la contrapartida de mejorar la calidad de las propias administraciones. Y el primer problema es la maraña de normas, a veces contradictorias, en la que se mueven las administraciones.

Hay que simplificar las leyes, los reglamentos y las normas que afectan a la sociedad. Hay que ponérselo fácil a los ciudadanos y a los empleados públicos que tienen que tramitar y trabajar en los asuntos que afectan a la sociedad. Y como segundo paso, debemos poner el foco en la transparencia en el trabajo público: conocer quién funciona y quién no, quién produce, quién hace responsablemente su trabajo, que es la inmensa mayoría, tomando medidas contra quienes consideran que la función pública es una especie de lotería a perpetuidad que, una vez conseguida, no exige ningún esfuerzo.

Esa gran reforma pendiente de lo público, para impulsar su eficacia y su eficiencia, jamás se ha afrontado. Pero va siendo hora de que se haga. No existe nada que funcione si no se incentiva a quienes lo hacen bien y se le pone muy difícil a quienes se han acostumbrado a no hacer nada útil.

Casimiro Curbelo. Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias

El norte de Gran Canaria ha atravesado, a lo largo de su historia, momentos distintos de desarrollo social y económico. En las últimas décadas su progresión se ha visto frenado por distintas vicisitudes y eso ha hecho que se haya ido asentando entre su población y sus instituciones, y con razón en muchos casos, un sentimiento de abandono, de que los proyectos importantes y/o estratégicos de la isla se concentraban en la capital y en las zonas de mayor afluencia turística

Nadie puede poner en duda que se trata de una comarca fundamental para el desarrollo sostenible y equilibrado del conjunto de la isla y que, afortunadamente, hoy está recuperando el dinamismo que necesita para garantizar el bienestar de su gente. Lo hace de la mano de sus instituciones, de su sociedad civil y, no les quepa la menor duda, del Cabildo de Gran Canaria.

Efectivamente, el Cabildo está comprometido en seguir impulsando esta recuperación junto a los ayuntamientos y las organizaciones empresariales y sociales de la comarca. Un buen ejemplo, que escenifica este momento de dinamismo, fue ENORTE, la Feria Empresarial del Norte, celebrada en Gáldar, y que cumple 20 años jugando un papel fundamental pues contribuye a fomentar el contacto, los intercambios y la formación para aprovechar las oportunidades que la zona ofrece.

La propuesta que desde el Cabildo de Gran Canaria estamos promoviendo para esta zona de la isla es integral y contempla tanto el desarrollo del sector primario, el fomento de la actividad comercial, industrial y turística, la atención sociosanitaria y la promoción de nuevos sectores económicos innovadores vinculados a la transición ecológica, como las energías renovables o la economía azul. La reciente propuesta de los alcaldes de Gáldar y Guía coincide y profundiza en estos objetivos de reactivación y recuperación sostenibles. Paralelamente se consolida una sociedad de cuidados, de respuesta a las necesidades sociales, culturales, deportivas…

Captura 1Desde la consejería de Sector Primario se lleva a cabo un amplio programa de actuaciones en los municipios del norte que comprende unas 25 obras de infraestructuras hidráulicas en 10 municipios entre redes de riego, depósitos de almacenamiento, acondicionamiento de estanques y mejoras en las interconexiones hidráulicas de comunidades de regantes o heredades de aguas. La construcción de mercados agrícolas como el de Guía o el apoyo continuo al sector ganadero y al sector primario en general, con ferias, foros internacionales, encuentros gastronómicos o ayudas directas revitalizan el sector. Además, se invierte en infraestructuras como la nueva Agencia de Extensión Agraria de Gáldar, cuya primera piedra pusimos hace unos días.

Pero la actividad industrial y comercial también es imprescindible. A través del área de Industria y Comercio llevamos a cabo distintos programas dirigidos a la dinamización de la economía insular, donde los municipios del norte han tomado especial protagonismo dentro de los planes y programas dirigidos a la activación comercial y al desarrollo de obras de modernización de sus zonas comerciales y parques empresariales. Los planes de modernización de zonas comerciales abiertas y el Plan Estratégico de Áreas Industriales buscan optimizar estos espacios para hacerlos más atractivos para la nueva ubicación de empresas y para incentivar el consumo ciudadano así como para apoyar indirectamente al sector de la construcción. En este concepto, desde el año 2019 se han invertido en el norte de la isla 12,7 millones de euros, en peatonalizaciones, rehabilitaciones como las del antiguo cine de Firgas y reformas y adecuaciones, tanto de zonas comerciales como industriales. Nunca se había trabajado en ello como hasta ahora.

La Cumbre Vive es un programa de apoyo a acciones de promoción económica de municipios de cumbre y afectados por el incendio del año 2019. Se trata de un proyecto pensado para favorecer el desarrollo del mundo rural y afianzar a la población a su territorio. Depuradoras naturales, reciclado del material silvícola para fabricar pellets, recuperación de espacios como el Parque de Otoño o la finca de Los Lavaderos son algunos de los ejemplos de las actuaciones que se realizan.

No obstante, la diversificación económica que necesitamos para hacer nuestro modelo más sostenible, más justo y menos dependiente, pasa necesariamente por los sectores vinculados a la transición ecológica y a la lucha contra el cambio climático, como la economía circular, azul o verde.

El próximo mes de julio se cumple un año desde que pusimos la primera piedra de la ampliación y modernización de la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Gáldar y Guía, una demanda histórica de la comarca que permitirá que la capacidad de atención a la ciudadanía se incremente y pase de las 30.000 personas que actualmente están recibiendo este servicio a las 50.000 que se estima que poblarán ambos municipios en el año 2046. El proyecto contempla la implementación de nuevas tecnologías que mejorarán la calidad del agua, al reducir su grado de salinidad, lo que repercutirá en las zonas de riego que reciben el 25% del caudal depurado. Minimizarán igualmente los olores que genera la actividad. El diseño incluye la construcción del primer tanque de tormentas de la Isla, que tendrá una capacidad de 6.000 metros cúbicos. Además permitirá reabrir al baño la Playa de Bocabarranco. Al mismo tiempo se actúa ampliando la capacidad e instalando renovables para mejorar su producción en numerosas desaladoras y depuradoras de toda la comarca, como en Arucas-Moya.

El Cabildo también aporta financiación para el Parque Tecnológico de Gran Canaria – Área Experimental de Economía Circular, en Gáldar, que se afianza en convertirse en un polo de investigación y fomento de este tipo de economía así como de atracción de inversiones y de generación de empleo vinculado a la lucha contra el cambio climático y la reducción de emisiones.

Las políticas sociales son imprescindibles para garantizar la igualdad social y proteger a los más vulnerables. El Cabildo financia en estos momentos múltiples actuaciones en materia de igualdad, menores, mayores, enfermos mentales o emergencias y ha puesto en marcha una amplia cobertura de plazas sociosanitarias que incluye residencias como, entre otras, las de Teror, La Aldea o Tarazona y los Salesianos en Guía.

El Patrimonio Histórico- Cultural está llamado a ser uno de los grandes atractivos turísticos de la zona. Es también una manera de mantener viva su memoria y su identidad. En este mandato se consiguió que la Unesco declarara a Risco Caído y los Espacios Sagrados de Montaña de Gran Canaria como Patrimonio de la Humanidad y se trabaja en la creación, la restauración y la potenciación de la amplia red de centros de interpretación y yacimientos prehistóricos, de su patrimonio religioso y civil. Los Caserones, el centro de Interpretación de Risco Caído o el de La Guancha son ejemplos de esta nueva mirada a nuestra historia.

Además de la Reserva de la Biosfera, el norte grancanario acogerá, en el extremo más alejado de esta comarca, el primer Parque Nacional de nuestra isla en Guguy y su entorno marino. La reforestación y la prevención de incendios son elementos también de revitalización y de generación de empleo y ocupan una parte importante de nuestra acción de gobierno. Y el Medio Ambiente, su protección y desarrollo como un elemento importante y catalizador de una economía verde pujante. En esa línea colaboramos con Moya para la ejecución de su gran parque urbano o con Firgas en la rehabilitación del Balneario de Azuaje.

Un turismo de las estrellas, arqueológico, histórico, gastronómico, rural, de la naturaleza, marino-marítimo, activo, tiene cada vez más relevancia en la zona y se trabaja para hacerlo posible y de manera intensa y transversal desde Turismo de Gran Canaria y distintas áreas insulares.

La firma del convenio para poner en marcha la ejecución de la circunvalación de Agaete es también una muestra del impulso inversor que realiza en estos momentos el Cabildo de Gran Canaria en el Norte de la isla en materia viaria. Las nuevas carreteras de Teror, Agaete o Moya y el PTP15 que permitirá el desarrollo integral de la GC2, son algunos de los ejemplos sustanciales.

También los Planes de Cooperación, el FDCAN y los Planes de Inversión Financieramente Sostenibles dejan cada año –equilibradamente- una importante cantidad de recursos económicos en el Norte para la mejora de sus equipamientos e infraestructuras. Hoteles rurales, espacios sociales y culturales, centros de formación para el acceso al mundo laboral y planes de empleo, instalaciones deportivas diversas, asfaltados y saneamiento, rehabilitación de parques de viviendas, etc…

Los hechos y las cifras son contundentes. Más de doscientos millones de euros de inversión del Gobierno de la isla en el norte. El Cabildo, de la mano de los ayuntamientos, de la mancomunidad, de la sociedad civil y de las organizaciones empresariales, está haciendo un importante esfuerzo para promover el desarrollo sostenible y la diversificación económica de la comarca norte de Gran Canaria, que se puede convertir en un ejemplo de bienestar. Sopla viento del norte.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria

En sus cuarenta años de autonomía, democracia y libertad, Canarias ha tenido que tomar decisiones muy trascendentes. Tal vez la más importante haya sido la integración en la Unión Europea (entonces la Comunidad Económica Europea) que supuso renunciar a una parte importante de nuestra herencia de libertades fiscales y aduaneras. Nos hicimos más europeos, para lo bueno, que era mucho, y para lo malo, que fue, básicamente, el aumento de la fiscalidad en las Islas

A pesar de todo, el Archipiélago supo defender un estatus especial dentro de la Unión Europea. Uno que está recogido al máximo nivel en el Tratado de Lisboa, y que reconoce a los territorios ultraperiféricos de Europa una serie de hándicaps estructurales que deben ser tenidos en cuenta en la aplicación de las políticas comunes.

Nuestro Régimen Económico y Fiscal y nuestro Estatuto de Autonomía albergan lo que aún conservamos de esa herencia diferencial que Canarias tiene casi desde los momentos posteriores a la Conquista, y que llegó a su máximo nivel jurídico con el Decreto de Puertos Francos, de Bravo Murillo, en 1852 y la Ley del REF de 1972.

Aún recuerdo cómo se discutía, en los primeros años de la Autonomía, si nuestras Islas deberían convertirse en una zona libre bancaria, en un refugio para las capitales del mundo, como Hong Kong o Shangai. Pero eso habría significado quedarnos fuera de la unión aduanera comunitaria y de las políticas agrícolas comunes, tan importantes para el campo canario y, especialmente, para el plátano.

Una de las peculiares entidades de las Islas es la Zona Especial Canaria, que ha tenido, tras unos difíciles comienzos, un importante desarrollo en los últimos años. Ahora, una nueva interpretación de las autoridades de Hacienda sobre el llamado “comercio triangular” puede suponer un duro golpe para la ZEC y, sobre todo, para algunas de las empresas que operan en ella. Se trata de que pueden quedar excluidos de los beneficios ZEC aquellos bienes que se compren por una empresa radicada aquí y que no pasen necesariamente por las Islas en el tránsito desde el sitio de compra al sitio de venta.

Sin entrar a valorar este asunto en concreto —que es muy importante y sobre el que ASG ha tomado iniciativa en el Parlamento de Canarias— lo que me preocupa es la inercia histórica de las autoridades fiscales de nuestro país para ir limando poco a poco las singularidades de Canarias. Todos y cada uno de los gobiernos de las Islas han tenido que explicar una y otra vez que los derechos de Canarias no son privilegios, sino la manera de igualarnos con el resto de los ciudadanos de España. Cada poco tiempo nos enfrentamos a una nueva medida en la que se ignoran nuestros fueros o se vulneran nuestras leyes, a veces por simple desconocimiento. Porque muy pocos funcionarios y políticos que aterrizan en la administración central del Estado saben o conocen lo que somos.

Nos pasamos la vida hablando de diversificar nuestra economía. Somos un destino de éxito turístico absolutamente considerado uno de los más importantes del mundo. Pero muchos pensadores proponen la conveniencia de apostar por otras actividades que podrían ser de éxito. Pues bien, debemos desarrollar nuevas ideas y potenciar lo que ya tenemos. En su día, Canarias fue un nodo comercial de primer orden. Y con instrumentos como nuestros puertos, nuestra ZEC, nuestro registro de buques y nuestra fiscalidad diferenciada, podríamos relanzar el protagonismo canario en un floreciente comercio que además tiene, aquí al lado, un continente que está a punto de empezar a crecer y a prosperar económicamente.

Pero como decía hace unos días, nunca podremos hacer nada si no nos ponemos de acuerdo en trazar un rumbo y nos comprometemos a seguirlo. Si seguimos dejando que se recorte la ZEC o que España y Europa se relacionen con África sin pasar por Canarias, perdidos en nuestras rivalidades políticas provincianas, nunca haremos nada inteligente.

Casimiro Curbelo. Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias

En menos de un año el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPPC) ha emitido tres informes extraordinariamente preocupantes sobre el cambio climático y sus consecuencias para el planeta. En el informe hecho público en los primeros días del mes de abril de este año –el primero se publicó en agosto del año pasado- los expertos de Naciones Unidas nos trasladan con firmeza que las emisiones deben tocar techo antes de 2025 y luego caer drásticamente para evitar la catástrofe climática. Según el documento presentado por el Panel, las estrategias climáticas actuales de los gobiernos del mundo no indican que esto se vaya a producir, sino todo lo contrario: las emisiones seguirán creciendo durante esta década

El IPPC señala que son imperiosas las “reducciones profundas y, en la mayoría de los casos, inmediatas, de las emisiones de los gases de efecto invernadero en todos los sectores”. António Guterres, Secretario General de la ONU es tajante a la hora de sintetizar el documento presentado: “Es hora de que dejemos de quemar nuestro planeta y empecemos a invertir en las abundantes energías renovables que nos rodean”. Todas las fórmulas posibles pasan por eliminar gran parte de los combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón de la generación de energía: afirman que “todos los modelos incluyen pasar de esos combustibles a fuentes renovables” y hacen especial hincapié en que el coste por megavatio de la energía solar ha caído un 85% y el de la eólica un 55%, desde 2010. Según Hoesung Lee, responsable del IPPC, nos encontramos en una encrucijada: “De las decisiones que tomemos ahora depende conseguir un futuro vivible”. Para Jim Skea, codirector de la investigación, “es ahora o nunca” cuando se deben precipitar las decisiones.

CapturaEl pasado 30 de marzo decenas de científicos del mundo, agrupados en la plataforma Scientist Rebellion, han vuelto a la carga publicando un manifiesto (Los científicos que nos rebelamos contra la inacción climática) en el que afirman que “nadie viene a salvarnos: solo una revolución climática podrá hacerlo”. Y echan mano del filósofo ecologista Jorge Riechmann para hacernos llegar que “estamos viviendo una situación histórica absolutamente excepcional, en términos no ya de historias de nuestras universidades, nuestras ciudades o nuestros países; sino de historia de la especie humana y del planeta Tierra. Las perspectivas son de ecocidio, más genocidio, y nos hace falta una fuerte reacción social”. António Guterres los apoya mostrando en un vídeo, de manera gráfica que, de no actuar pronto, veremos ciudades costeras desaparecidas bajo las aguas, olas de calor sin precedentes, tormentas monstruosas, escasez global de agua o la extinción de un millón de especies animales y vegetales. Y dejan meridianamente claro que la ley española sobre el Cambio Climático no es suficientemente ambiciosa y llega demasiado tarde.

Mientras los científicos del IPPC y los agrupados en torno a Scientist Rebellion nos trasladaban este enorme caudal de datos, certezas y llamadas a cambiar el modelo desarrollista y energético sobre el que se apoyan los países del mundo en estos momentos, Europa y España insisten en mantener los combustibles fósiles, y sobre todo el gas, como elemento clave para la generación de energía. Insisten en seguir dependiendo de un combustible que ya antes de la guerra había elevado enormemente los precios de la electricidad y que tras la invasión de Rusia a Ucrania ha provocado un desabastecimiento en todo el continente.

Pero no solo eso. La invasión de Rusia a Ucrania está suponiendo un paso atrás preocupante y en contra de las políticas diseñadas para frenar el calentamiento global. Las subvenciones a los combustibles fósiles y las ayudas a su consumo no dejan de aumentar y se incrementa también notablemente su extracción. Por otra parte, la necesidad de invertir una cantidad ingente de dinero en la guerra hace que se destinen muchos menos recursos a las energías limpias y a la lucha contra el cambio climático y que se ponga en riesgo el Estado de Bienestar.

Resulta absolutamente inexplicable (o sí, no nos podemos olvidar del enorme poder de los lobbies energéticos europeos y su influencia sobre los conservadores que gobiernan el continente, con un seguidismo preocupante de la socialdemocracia) que primero plantearan considerar como verdes al gas y a las nucleares y que el Gobierno de España, sin contar con nuestra Comunidad intentara colar las regasificadoras en las islas, en un RDL para paliar las consecuencias de la guerra.

Hoy Europa está viviendo una crisis energética de efectos incalculables precisamente porque no se ha trabajado con el interés suficiente en los últimos años en la implantación de las energías limpias y ha seguido confiando desatinadamente, obstinadamente, en los combustibles fósiles y sobre todo en el gas, en complicidad con los lobbies del sector. Sin tener en cuenta que dependemos de países inestables y poco respetuosos con los derechos humanos y que este combustible se ha ido encareciendo año tras año, frente a la disminución de los costes de las energías limpias. Para el Gobierno de España y de la UE el gas era la panacea y dejamos que Rusia condicionara nuestra estabilidad energética. Por eso sigue matando en Ucrania, porque sabe que países como Alemania (que depende energéticamente del gas ruso en un 64% y que tiene al excanciller Schröeder como selecto intermediario) le van a seguir financiando la invasión a Ucrania con la compra de un gas que no pueden sustituir. Desde el inicio de la guerra, Rusia ya ha cobrado casi 40.000 millones de euros de países europeos a cuenta del gas que les suministra. Qué curioso, los sabiondos de Alemania dando lecciones siempre de cómo gobernar y ahora están energéticamente en manos de un personaje peligroso como Putin.

También Argelia, tras su encontronazo con España a causa de la traición del gobierno español al pueblo saharaui, ha anunciado que va a incrementar notablemente el precio del gas a este país. Y para intentar remediar la situación, Europa se pone en manos de EEUU y del gas proveniente de ese país, mucho más caro, extraído a través del fracking, una técnica altamente contaminante, que genera seísmos graves, que está prohibida en España y en otros lugares de Europa y que multiplica más de cinco veces las emisiones de gases de efecto invernadero.

El último informe de Greenpeace ha calculado los 'beneficios inmorales' que han amasado las petroleras desde que comenzó la guerra. Habla de más de 3.000 millones de euros 'extraordinarios' que se están embolsando gracias, principalmente, al sobrecoste del diésel y la gasolina. Solo en España, la industria del petróleo está registrando unos ingresos adicionales de 7,6 millones de euros diarios, mientras la población sufre los precios récord en las gasolineras.

España depende un 75% del exterior para abastecerse energéticamente y en vez de poner toda la carne en el asador para romper esa dependencia, insiste en el gas y nos lo intenta endilgar a Canarias. De modo colonial. Sin consultarnos. Sin escuchar a nuestro Gobierno Autónomo, a nuestro Parlamento, a los cabildos…

Somos vulnerables, pero si no actuamos seremos aún mucho más vulnerables. Tenemos que acelerar la transición energética. Como plantea la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA): “ Necesitamos aumentar rápidamente la producción de energía renovable; promover una verdadera contabilidad y conciencia de los costos de la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles y los impactos ambientales de su uso y reducir la demanda de gas “.

François Gemenne, investigador del IPPC, declaraba hace unos días en El País que “con más renovables, los Putin tendrían menos poder”. No hay ningún experto, ningún científico, que no coincida en afirmar que la solución en estos momentos solo pasa por las renovables. Que es una locura insistir en la dependencia del gas. Hay que avanzar en las energías eólica y solar, venciendo los neonegacionismos instalados en las administraciones y en sectores conservacionistas cegados por visiones absolutamente sesgadas y parciales: como decía El País en un editorial reciente, “algunos tics de la sociedad de la opulencia están ahora claramente fuera de lugar”. Hay que desburocratizar los procedimientos para facilitar la penetración de las renovables, hay que incentivar y financiar el autoconsumo, las comunidades energéticas, la eficiencia y el ahorro, hay que planificar y ordenar la eólica marina. Hay que, como plantea Macron en Francia, tomar el control sobre determinadas empresas energéticas.

Termino insistiendo en algo que me parece clave: en Gran Canaria tenemos una parte importantísima del camino andado, el Salto de Chira nos va a permitir ir mucho más rápido en todo este proceso ya que tenemos solucionado una gran parte del almacenamiento necesario para facilitar un cambio de modelo sustentado en las renovables. Jamás en el gas, no les quepa la menor duda. El gas de Canarias no puede ser sino el viento y el sol.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria.

Dice una frase que cada uno en su casa hace lo que quiere. Pero no es verdad. Existen imperativos morales, éticos o jurídicos que nos siguen obligando, aunque sea en el ámbito de la vida personal. Por eso, el vecino que hace una fiesta en su casa debe tener en cuenta que el derecho de su familia a divertirse debe respetar el derecho al descanso del vecino de al lado.

Ningún canario puede recibir con tranquilidad la noticia del hallazgo de una bolsa de petróleo de unos mil millones de barriles en aguas cercanas a nuestras islas. Es innegable que el yacimiento se encuentra en aguas de soberanía de Marruecos y desde el punto de vista de la pura legalidad, el vecino país tiene todo el derecho del mundo a explotar esa riqueza. Pero por cuestiones de vecindad, a Canarias le tiene que preocupar, y mucho, que en las aguas cercanas al archipiélago empiecen a funcionar torres petrolíferas que perforen el lecho marino en busca del “oro negro”. Porque es valioso, pero también altamente contaminante.

Confieso que, como muchos otros, no acabo de entender lo que está ocurriendo con eso del petróleo y los minerales valiosos que se encuentran en los fondos oceánicos próximos al archipiélago. Hace algunos años, el Gobierno de España autorizó la realización de prospecciones que levantaron una encendida polémica en una parte de la sociedad de las islas, que se opuso rotundamente a cualquier tipo de aprovechamiento minero en los fondos cercanos. Algunos alegaron que esa oposición era un grave error porque, si había petróleo, o se “pinchaba” por España o se haría por Marruecos. Y que siempre sería mejor que las empresas petroleras trabajasen con las condiciones de seguridad que se exigen en España y Europa. Parece que el tiempo les ha dado la razón.

Pero no acabo de entender cómo es posible que ahora se descubra un yacimiento en una zona que ha sido tan exhaustivamente estudiada con georradares, análisis satelitales y todo tipo de nuevas tecnologías. O dicho de otra manera, no me creo que el “descubrimiento” sea una sorpresa. Lo es para nosotros, los canarios, pero no para quienes desde hace ya mucho tiempo vienen remoloneando con la matraquilla de los yacimientos petrolíferos cercanos.

El riesgo para las islas existe. Habrá que estudiar a qué distancia se van a producir las perforaciones y analizar las corrientes y los vientos que podrían afectarnos en caso de vertidos. Sería precipitado sacar conclusiones antes de tener datos científicos. No es eso lo que en este momento me preocupa.

Sería deseable que se cree un canal de diálogo entre Madrid y Canarias para discutir y definir una estrategia común en torno a potenciales y futuros aprovechamientos mineros en el suelo oceánico de soberanía española. Todo esto tendría que ser hablado y consensuado primero con el Gobierno de las islas y después, incluso, con la ciudadanía. De tal forma, que no solo sirva para tener información, sino para tener la certeza de que esas riquezas beneficiarían a las islas, en una medida adecuada.

Todos sabemos que el oro de Canarias es el sol y su mayor yacimiento es el turismo. Cada año nos ha dado miles de millones en nuestro PIB, creando empleo, desarrollo y riqueza. Y nuestra principal obligación es proteger ese recurso de posibles amenazas. Exigir que Marruecos no aproveche sus riquezas, como dicen algunos, es una lamentable pérdida de tiempo. Pero respetando el derecho del vecino a tomar sus propias decisiones, el Gobierno de España tiene mucho que decir y muchas garantías que exigir. Y sobre todo, tiene mucho de lo que informar a Canarias para construir una estrategia común en la que sepamos cómo, cuándo y dónde se van a defender nuestros intereses.

Casimiro Curbelo. Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias

El IPPC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el cambio Climático) se muestra contundente al afirmar que se quedó corto cuando el pasado verano lanzó al mundo su último informe sobre el cambio climático. La ampliación del informe presentado en agosto del año pasado, que hemos conocido hace un par de semanas, nos habla de una situación de no retorno muy grave para el planeta. Y también, desde luego, para Canarias.

El documento del IPPC cita de manera específica a las “islas pequeñas” como los espacios más susceptibles de verse afectados por el calentamiento global. Son muchos y muy graves, por tanto, los efectos del cambio climático para Gran Canaria – algunos ya los estamos padeciendo- y desde el Cabildo se ha elaborado una estrategia –la primera que se pone en marcha en esta Comunidad Autónoma- para la adaptación y la mitigación de sus consecuencias ( tropicalización del clima, aumento del nivel del mar, desvío de los alisios, aparición de enfermedades tropicales, periodos extremos de sequía y/o precipitaciones intensas, incendios forestales, etc.).

En este texto que comparto con ustedes quiero centrarme –aprovecho para ello la reciente celebración del Día Internacional del Agua- en un aspecto que adquiere una dimensión realmente preocupante y que requiere de acciones contundentes: me refiero a la sequía contumaz que padecemos, la escasez de agua y el avance claro hacia la desertización que presenta nuestro territorio. Estamos ante una situación alarmante que se hace cada vez más visible, más real, y que requiere de actuaciones plurales para adaptarnos y para mitigar los daños sobre las personas que habitan la isla, su economía y su valiosa biodiversidad.

Garantizar la seguridad hídrica de la isla es una de las acciones clave para atenuar las consecuencias de la ausencia de lluvias y la consiguiente aridez de nuestro suelo, la desaparición de la tierra fértil y el sector primario, la desforestación, el aumento de los incendios…y nuestra propia supervivencia.

Para Naciones Unidas la seguridad hídrica forma parte esencial del desarrollo sostenible y sus objetivos estratégicos. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 6, sobre agua y saneamiento, tiene la finalidad de garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para toda la población. El índice GWP, que mide el potencial del calentamiento global, sostiene que el desarrollo sostenible no será alcanzado sin un mundo sin seguridad hídrica y afirma que “lograr la seguridad hídrica significa satisfacer las necesidades humanas así como las de los ecosistemas. Para ello es necesario que ocurran cambios fundamentales en los valores, creencias, percepciones y posiciones políticas, no solo en las instituciones de gestión del agua, sino también en cada una de las partes interesadas. El progreso puede llegar a ser lento y las situaciones complejas, pero no hay realmente otra alternativa para el futuro de la humanidad que un mundo con seguridad hídrica. Debemos afrontar este desafío”.

Desde el Cabildo de Gran Canaria y el Consejo Insular de Aguas se está afrontando este desafío. Está singularmente presente en el modelo de ecoísla que defendemos. Realmente lleva siglos presente en un reconocimiento de nuestra fragilidad que ha ido desarrollando a lo largo de los siglos un modelo de seguridad hídrica basado en la construcción de pozos, galerías, acequias, cantoneras, canales, trasvases, presas, desaladoras, depuradoras, renovables, central hidroeléctrica Salto de Chira… para garantizar nuestra subsistencia, nuestra agricultura tradicional y de exportación, el crecimiento turístico, el aumento constante de nuestra población.

CapturaEl Salto de Chira, efectivamente, es el último hito. Además de ser fundamental para la transición energética y la penetración de las renovables, el proyecto cuenta con otra importante ventaja: aportar agua desalada a las presas mediante la planta desaladora de agua de mar ubicada en Arguineguín, con una aportación prevista al embalse de Soria de 2,7 millones de metros cúbicos. Esto se hace para poder garantizar la operación de la central hidroeléctrica y compensar las pérdidas y la sequía. Además de garantizar el funcionamiento, generaría un excedente de agua que se destinaría a cubrir las necesidades en la cumbre de Gran Canaria, mediante la elevación desde la Presa de Chira. Tener las presas llenas, en estos momentos en que por falta de lluvias están casi vacías, nos va a permitir poder elevar el agua para regar toda la cuenca de Tunte, Mogán, Tejeda y Artenara, reforestar la isla y combatir los incendios. Es más, si por cualquier razón hubiese algún día un problema grave de desabastecimiento en la isla y no pudiéramos producir agua, las presas de Chira y Soria llenas nos permitirían subsistir y abastecernos durante seis meses.

La visión de futuro de los técnicos y responsables políticos de hace 50 años para detectar el problema de la escasez de agua en la isla y construir un entramado de presas, como en ningún lugar del mundo, tuvo su continuidad en la apuesta decidida por la desalación y por la depuración de las aguas provenientes del saneamiento de los municipios para “fabricar” agua potable.

En Gran Canaria, el agua desalinizada supone el 50% de la oferta total insular de agua. La isla cuenta con una capacidad total de desalación de agua de mar de 104 hectómetros cúbicos al año procedente de un total de 20 complejos de desalación públicos y privados. De los 78,3 hm3/año que se producen, 69 son para el suministro a la población y 9 hm3/año para la agricultura. Específicamente, el Consejo Insular de Aguas explota en la actualidad cuatro desalinizadoras de ósmosis inversa que producen entre 5.000 y 15.000 metros cúbicos al día. En estos momentos, junto con el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) del Ministerio de Ciencia e Innovación, se trabaja en una ambiciosa iniciativa, por valor de 20 millones de euros, que permitirá desarrollar y testar tecnología innovadora aplicada a la desalación de aguas en Gran Canaria.

Dedicamos asimismo un enorme esfuerzo a la reutilización de aguas negras –las depuramos casi en su totalidad- haciendo una aportación de 12,7 hm3 anuales al sector agrícola de la isla, esto es, en torno al 30% de las aguas depuradas. Tenemos que conseguir que sea el 100% y en ello estamos trabajando. Esto supone más de 100 hm3 de agua desalinizada o regenerada. En estos momentos se están ejecutando obras tan importantes como la EDAR de Bocabarranco en Gáldar y se está a punto de licitar su emisario submarino.

Para abaratar los costes de producción y reducir las emisiones de CO2, una de las líneas de trabajo prioritarias es la transformación de las actuales instalaciones, combinando la desalación, depuración y reutilización con el empleo de energías sostenibles y sistemas de ahorro energético.

Por ese motivo pusimos en marcha el proyecto RENOVAGUA, un ambicioso plan para que 26 plantas de desalación y depuración, distribuidas por todo el territorio insular, se abastezcan de energías limpias. El Cabildo destina a esta propuesta un total de 18 millones de euros. El objetivo es reducir en un 40% el uso de energías convencionales en la producción y distribución de agua, dejar de emitir 17.000 toneladas de CO2 a la atmósfera y dejar de importar y consumir 4.670 toneladas de petróleo, además de ahorrar dos millones de euros de la cantidad total destinada a desalar agua.

En estos momentos se trabaja también para garantizar el agua en nuestras cumbres y medianías a través de convenios con heredades y particulares, nuevas redes de riego, adquisición de bienes hidráulicos, etc. El Área de Agricultura ha tramitado, desde 2018, unas 25 obras de infraestructuras hidráulicas en 10 municipios por un importe total de 2.375.000 €, entre redes de riego, depósitos de almacenamiento, acondicionamiento de estanques y mejoras en las interconexiones hidráulicas de comunidades de regantes o heredades de aguas. Por su parte, el Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria ha ejecutado igualmente, desde la misma fecha, 7 obras en infraestructuras hidráulicas por importe total de 1.700.000 €.

Además, el Consejo Insular de Aguas ya dispone de 1.000.000 € para el mismo propósito, aumentando así la red de redes, sistemas de almacenamiento y recursos hídricos en medianías, para asegurar la disponibilidad de agua durante las épocas de menos lluvias. Por su parte, el Ayuntamiento de Tejeda aporta con fondos propios una partida económica de 2.000.000 € para tal fin, lo que sumará más infraestructuras hidráulicas de propiedad pública.

También dentro de la propuesta “La Cumbre Vive”, se encuentran en redacción 6 proyectos de plantas de depuración natural por parte de los Ayuntamientos de Artenara, Tejeda y Gáldar, financiadas por el Cabildo de Gran Canaria. De esta forma se conseguirá un recurso hidráulico complementario más para la zona, dando además así una solución a un problema ambiental de núcleos urbanos aislados. Se trata de una inversión de 1 millón de euros. También se destinan casi 400.000 euros a la recuperación de la Finca de Los Lavaderos y su estanque cueva. Estamos hablando en total de casi 10 millones de euros de inversión, a lo que se sumarán los 700.000 metros cúbicos anuales de agua del Salto de Chira.

He querido a vuela pluma resumir todas aquellas acciones que se realizan desde el Cabildo y el Consejo Insular de Aguas de Gran Canaria para avanzar en la seguridad hídrica de la isla. Es un camino absolutamente necesario para adaptarnos a las afecciones del cambio climático, luchar contra la desertización y seguir impulsando las soberanías energética y alimentaria en Gran Canaria.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria.

En el ámbito económico, al igual que Marruecos, Argelia se encuentra volcada en el impulso de las energías renovables. El objetivo es reducir el consumo de gas natural y conservar estos ingresos de exportación recurriendo a la energía renovable e impulsando colaboraciones de gobierno a gobierno y del sector privado en toda la región MENA

La cuestión del gas se convierte en punto de disputa entre países europeos. Italia también ha iniciado conversaciones con Argelia para aumentar las importaciones de gas argelino en un 20% con el fin de contrarrestar el posible cierre del gaseoducto ruso.

En las últimas semanas Argelia, Niger y Nigeria firmaron un acuerdo para terminar la construcción del gaseoducto transahariano que conecta los puntos de bombeo de gas existentes en el delta del Niger (Nigeria) con los campos de Hassi-Masud (Argelia), aumentando la capacidad de suministro en unos 46.000 millones de metros cúbicos por año.

Muchos medios de comunicación en España han estado criticando y calificando a Argelia como un suministrador inestable, cuando los datos y la historia demuestran lo contrario, algo similar pasaba con los marroquíes hasta que Argelia no renovó el contrato.

Las energías, y muy especialmente el gas, se están convirtiendo en armas de influencia política y está pasando tanto con los exportadores como los importadores, y siempre recordando la posibilidad de caer en un desabastecimiento duro, que es lo que se está usando como arma de cambio.

En Argelia no se está notando el impacto de la crisis económica porque exporta petróleo y gas y tiene relaciones privilegiadas con Rusia, de ahí que las importaciones de cereales subvencionados por el gobierno argelino no corren riesgo.

En el ámbito internacional y tras su independencia en 1964, Argelia ocupaba una posición central en la política africana, pero tras la caída de Gadafi, Marruecos no ha dejado de ganar influencia en el continente. En 2017 regresó a la Unión Africana (UA) –que había abandonado en 1984 tras el reconocimiento por la UA de Sahara Occidental en 1982–, y en 2020 15 países africanos abrieron consulado en El Aaiún. En esta rivalidad, Marruecos cuenta con apoyo francés y estadounidense, mientras que Argel queda como único protector del Polisario.

"Si siguen así las cosas nos podríamos encontrar no solo ante una "Proxy War" en el Magreb, sino ante también una posible Guerra Fría que se extendiera también al Sahel."

Después del reconocimiento internacional de la marroquinidad del Sahara por parte de distintos países como EE.UU., Argelia necesita tener más que nunca como aliados a Rusia y China en la que es una cuestión vital para su seguridad nacional.

Este marco explica por qué Argelia facilita la presencia rusa en Malí, a pesar de negar oficialmente su implicación en la llegada de Wagner al país. Además, Argel ha habilitado su espacio aéreo a aeronaves rusas para realizar operaciones en Malí, mientras denegó este derecho a Francia. Múltiples fuentes no oficiales apuntan incluso a una financiación argelina de las actividades sahelianas de Wagner.

El triángulo Bamako-Argel-Moscú existe desde las independencias, cuando el Malí de Modibo Keita y la Argelia de Ben Bella fueron aliados muy cercanos de la URSS. Aunque oficiales malienses se formaron en Argelia y Rusia, la complicidad ruso-argelina excede lo militar. En 2006, durante su visita a Argel, Putin anunció una cancelación de la deuda argelina de casi 5.000 millones de dólares. Las importaciones de productos rusos en Argelia pasaron de 119,6 millones de dólares en 2000 a 4.801,8 millones en 2018. En términos militares, Argelia es el tercer cliente más importante de Moscú (14 % de sus exportaciones), después de India (25 %) y China (16 %).

Argelia sigue comprando la mayor parte de su arsenal militar a Rusia, pero la mayor parte de las empresas internacionales que operan en el campo de los hidrocarburos en Argelia son empresas occidentales. Entre ellas se encuentran Exxon movil, PB, ENI, Repsol y, por supuesto, Gasprom. El problema que tiene Argelia con occidente es que durante la guerra de los noventa del siglo pasado todos los países occidentales le cerraron la puerta y no la apoyaron para luchar contra el terrorismo. Sin embargo, después del fatídico suceso de las torres gemelas, el primer país al que la administración Bush pidió ayuda para luchar contra el terrorismo fue Argelia. Desde aquel entonces hasta nuestros días cambió la dinámica de sus relaciones, hasta el extremo de que ya USA vende aviones militares, especialmente de carga, a Argelia (los últimos fueron cuatro aviones de carga c-130j super hércules).

En relación con el Sahel no hay novedad, al menos en la frontera con Argelia, si bien han existido algunos movimientos en Kidal y Tsilit relacionados con el MNL de Azawad, pero que no afectan a Argelia.

Por su parte, Argelia ha aumentado las exportaciones de productos en forma de ayuda a la población del norte de Mali y de Niger.

Sin embargo, la turbulenta vecindad entre Marruecos y Argelia repercute en España no solo porque un vecindario inestable es foco potencial de mayores problemas sino también porque la nula cooperación antiterrorista y migratoria entre los dos países redunda contra la eficacia de los servicios de seguridad a la hora de combatir ambos fenómenos.

Debemos recordar en caso de conflicto quién está detrás de estos dos países. En el caso de Marruecos estaría Estados Unidos e Israel, y en el caso de Argelia está Rusia, cuya fragata Almirante Grigorovich, el patrullero Dmitry Rogachev y el remolcador de rescate SB-742, llegaron hasta este país para participar en maniobras navales conjuntas en 2021 con barcos de la Armada de la República Democrática Popular Argelina, según el Ministerio de Defensa ruso.

Rusia y China venden armas a Argelia, pero también Irán apoya al Frente Polisario proporcionándole armas a través de Hizbulá. En el caso de Rusia, juega doble juego porque también tiene intereses en Marruecos, ya que le vende armas, con lo cual su apoyo a Argelia es una incógnita.

Mientras tanto Marruecos pretende convertirse en una gran potencia no solo del Magreb y de África sino también en la cuenca mediterránea.

España no puede permanecer indiferente a los distintos escenarios ante los que nos podemos encontrar en un futuro próximo, ya que el Magreb es una zona de interés prioritario para nuestra seguridad nacional. Cada nuevo movimiento que se produce en uno de estos países del Magreb debería haber sido previsto con anterioridad por España y su posible respuesta.

Si no actuamos de una forma preventiva los resultados pueden ser perjudiciales para España y ser aprovechados por otros actores internacionales.

Pilar Rangel. Experta en Terrorismo Internacional y en la lucha contra Daesh.

“El bien común: ¿un paradigma de la política hoy?” es el título de la tesis con la que alcanzó el doctorado en Roma

“Valoración ética del fenómeno de la inmigración en Canarias” fue el eje de la exposición para su licenciatura en Teología Moral

Asegura que hay condiciones en el Archipiélago para caminar hacia una sociedad intercultural, solidaria y fraterna

“Es posible y deseable que la humanidad siga construyendo los principios políticos fundamentales en torno a un concepto de bien común con sólidas bases antropológicas y éticas”, reza una de las conclusiones de la tesis con la que Cristóbal Déniz Hernández (Valsequillo, junio 1969), nuevo obispo auxiliar de Canarias, logró su doctorado en Teología Moral en la Pontificia Lateranense de Roma, con la tutela de los profesores Sebastiano Viotti y Lorenzo Alvarez Verdes.

Su tesis teológica, condensada en más de 450 páginas, detalla que en los años de este tercer milenio “nos seguimos encontrando intentos fundamentalistas y beligerantes que pretenden imposiciones del bien común de acento religioso o secularista a todas las demás formas de pensar”. No obstante, su propio estudio del asunto evidencia “la superación de los modelos de sociedad confesional, incluso en la reflexión de la Doctrina Social de la Iglesia, describiendo a la sociedad como la plaza pública civil (Neuhaus), donde se puede ofrecer y dialogar sobre proyectos de bien común para toda la ciudadanía basados en acuerdos desde convicciones comunes”.

La biografía del nuevo prelado revela con sus trabajos académicos y diversas publicaciones una sensibilidad particular por los problemas sociales de actualidad, a la que no deben ser ajenos factores como su origen en el seno de una familia humilde de las medianías grancanarias, y su vocación de servicio a los demás, sobre todo a los más vulnerables de la ciudadanía.

Así lo acredita su intensa actividad en todas aquellas parroquias en las que sirvió, la última de ellas la del Cristo de la barriada de Guanarteme en la capital, desde 2019, y con la que pretende seguir vinculado en la medida que lo permitan sus nuevas obligaciones como obispo auxiliar.

La inmigración en Canarias, así como el desarrollo liberal y la globalización de la solidaridad y del bien común en los modelos económicos, han sido igualmente objeto de estudio a fondo para Cristóbal Déniz enfrentar los viejos y nuevos problemas desde su ministerio sacerdotal.

1 Foto 2 Cristobal 300x206HIPOCRESIA EN INMIGRACION

En concreto su “Valoración ética del fenómeno de la inmigración en Canarias” le valió para la licenciatura en Teología Moral también en Roma. Al hacer historia del fenómeno migratorio, se detiene en tantos países, España incluido, que ahora practican una política contra los inmigrantes, y han tenido durante siglos las puertas abiertas en las naciones de éstos (en alusión a las antiguas colonias) para expoliar sus recursos naturales.

Sintoniza con el filósofo Carlos Paris cuando afirma que “hay que dejar de ser hipócritas o amnésicos (…) la historia de Europa especialmente en su fase de desarrollo capitalista y la de Estados Unidos es la de una inmensa depredación de pueblos y recursos”.

En el caso de Canarias, Cristóbal Déniz se remite al estudio de Manuel Hernández González, donde recoge el pasado de la emigración canaria a otras tierras en el periodo de gran crisis económica de 1941 a 1950. Entonces se produjo el éxodo de 24.275 canarios, principalmente hacia Latinoamérica.

“De la misma forma que se alaba el riesgo, el sacrificio, la generosidad de estos canarios que sacrificaron tantas cosas en la vida (la familia, los amigos, la seguridad y la estabilidad de estar en casa) para aportar el sustento a sus familiares, se ha de alabar el de tantos inmigrantes que ahora nos visitan a nosotros con el mismo objetivo”, opinaba el nuevo obispo auxiliar en la disertación de su licenciatura teológica en el año 1997.

Finaliza expresando en este apartado que en Canarias “hay condiciones para caminar hacia una sociedad intercultural, solidaria y fraterna con los hermanos necesitados de otras latitudes”, seguro de que es una inversión para el crecimiento de valores éticos y humanos que -a su juicio- repercutirá positivamente en beneficio de toda la sociedad canaria y de la población inmigrante.

DOMINIO DE INTERESES FUERTES

En otro de sus trabajos sobre la globalización de la solidaridad y del bien común en los modelos económicos, Cristóbal Déniz manifiesta su preferencia por un desarrollo entendido desde el bien común, de manera que en esta etapa de globalización pasa por una democracia globalizada, “es decir, instaurada sobre el plano transnacional. A pesar de la alta legitimidad de la democracia como sistema político y del estado de derecho como máximo garante de la defensa y protección de las personas desde su dignidad humana, sin embargo –puntualiza-, a escala internacional siguen dominando los intereses más fuertes sin que podamos decir que se dé el espíritu democrático”. Tal realidad exige desde su óptica “una concepción del bien común mundial y más en concreto la urgencia de tutelar y promocionar bienes colectivos imprescindibles como la paz y la salvaguardia del medio ambiente”.

El examen de la situación, con los correspondientes matices, le hace recurrir a Pablo VI y su encíclica “Populurum progressio” (cuarenta años después), como instrumento aún vigente para una alternativa, y discernir sobre la ambivalencia del modelo de desarrollo predominante y plasmar una propuesta de carácter ético y humano más completa, que “constituye el horizonte utópico irrenunciable”, sentencia.

La ceremonia de su consagración episcopal será protagonizada el sábado día 26 a las 11:00 horas en la catedral de Santa Ana por José Mazuelo, hoy al frente de la Diócesis de Canarias, acompañado de su predecesor Francisco Cases, y el nuncio del Vaticano en Madrid, Cleopas Auza.

ECHARREN, JOSÉ ALONSO Y M. MERCHÁN

Hijo de un matrimonio radicado en Valsequillo, integrado por Santiago Déniz Suarez y Magdalena Hernández Gil, el segundo obispo auxiliar en la historia de la Iglesia canaria (tras Román y Linares en 1816) despertó a la vocación religiosa en su localidad de origen al incorporarse a un grupo de jóvenes activistas desde la fe cristiana. Ingresó en el seminario a los 19 años.

Dos personas fueron decisivas en la fase inicial de su trayectoria: el párroco de la época, Manuel Merchán, y el sacerdote y profesor de Teología, José Alonso Morales, ya fallecido. El segundo sería clave para consolidar el propósito vocacional y eliminar sus miedos, “más que inseguridad”, ante el reto que abordaba. “Le agradecí en vida a Pepe Alonso su ayuda en esos momentos para aclarar mi camino. Era admirable al transmitir siempre serenidad, confianza y esperanza a su alrededor, además de su magisterio teológico, a pesar de los muchos y graves reveses que sufría con su salud”, recuerda hoy Cristóbal Déniz.

También destaca entre sus positivas influencias al obispo Ramón Echarren, que le ordenó sacerdote el 22 de septiembre de 1996, y con el que acudió a Roma años después en la visita “ad limina” al papa Juan Pablo II. “Monseñor Echarren resultó un adelantado de su tiempo, de gran capacidad receptiva y con enorme inquietud social. Inolvidable su pastoral dedicada a los abuelos”, sostiene.

Confiesa que no eligió al azar el tema de la tesis doctoral que defendió exitosamente el 8 de marzo de 2006 en Roma, incluyendo inicialmente por la fecha unas referencias a la mujer trabajadora y a San Juan de Dios, santo del día.

No duda en apuntar las Bienaventuranzas como su opción predilecta sobre cualquier otro texto evangélico, si le imponen decantarse por exclusivamente por uno de ellos.

LEMA Y ESCUDO EPISCOPAL

Ya cuenta con lema y escudo para ejercer su nueva responsabilidad eclesial: “Gaudium Domini Fortitudo Nostra” (La alegría del Señor es nuestra fortaleza). El escudo, con los colores amarillo y azul dominantes de fondo, presenta el dibujo de cinco elementos: flores de almendro sobre rojo, la silueta del Castillo de San Cristóbal, la Biblia, el mar y un corazón. Algunos de los rasgos y colores no dejan de ser un guiño claro a su raíz canaria.

Las felicitaciones le han llovido de todas partes desde que trascendió su nombramiento, conmoviéndole singularmente el mensaje por whatsapp de Magdalena, su madre, cargado de ternura y afecto: “En Valsequillo se han alegrado todos, creyentes y no creyentes, me dijo”.

A partir del sábado próximo, Cristóbal Déniz Hernández será ya definitivamente el obispo auxiliar del titular de la Diócesis, José Mazuelos, artífice de la sólida argumentación para que el Vaticano, de acuerdo con el nuncio en España, diera luz verde a este nombramiento en un tiempo récord.

Ambos prelados, Mazuelos y Déniz, se habían conocido en Roma durante los estudios teológicos de ambos. El primero culminaba su formación para el doctorado, y el segundo la iniciaba. Por suerte éste se benefició de la experiencia y el asesoramiento del primero en la elección de disciplinas y profesores universitarios para alcanzar su objetivo académico.

Amado Moreno. Periodista. Director. 'Desde mi Atalaya'. 'Amado Moreno.com'