Almudena Cervera: “Creer que somos inmunes a los problemas de audición porque todavía somos jóvenes es un error”

Marzo 23, 2026

“Las nuevas generaciones van a perder audición mucho antes de lo que estábamos acostumbrados a ver hasta ahora. En el gabinete tratamos a pacientes de 70 y 80 años. En muchos casos se trata de hombres que durante su vida laboral trabajaron en la calle, expuestos al ruido o realizaron funciones manuales. Sin embargo, ahora nos llegan casos de población más joven, con problemas auditivos que no están asociados al ruido ambiental o laboral, sino debido al abuso de auriculares en su tiempo de ocio”, subraya la audióloga

Es un hecho que la gente más joven se pasa muchísimas horas jugando a videojuegos con auriculares. “Y lo hacen a un volumen muy alto, con muchos ruidos de impacto como explosiones o disparos que alcanzan picos de 100 ó 105 decibelios (dB), que es mucha intensidad para nuestros oídos”, recuerda Almudena Cervera

“La pérdida de audición es de las pocas causas que generan deterioro cognitivo en las que podemos tomar partido. Una pérdida de audición no rehabilitada, adaptada o controlada, puede tener consecuencias negativas en relación al deterioro cognitivo. En los últimos años, todas las investigaciones están centradas en el vínculo entre la pérdida de audición no adaptada y el deterioro cognitivo”, advierte Almudena Cervera.

Con más de 20 años de experiencia en el Archipiélago, la audióloga Almudena Cervera se ha convertido en un referente en la mejora de la salud auditiva de niños y adultos en sus gabinetes auditivos Afón Canarias.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve cada 3 de marzo el Día Mundial de la Audición con el propósito de concienciar a las personas sobre cómo prevenir la sordera y la pérdida de la audición, y promover de esta forma la salud auditiva en todo el mundo.

La pérdida de audición se ha convertido en la “enfermedad silenciosa” del siglo XXI a la que deberíamos prestar mucha más atención que un simple recordatorio una vez al año. La OMS señala que los problemas de audición afectan ya a más del 5% de la población mundial -alrededor de 430 millones de personas- y se espera que esta cifra aumente drásticamente en los próximos años.

Más de 95 millones se corresponden con niños y adolescentes de entre 5 y 19 años que conviven con pérdida auditiva sin tratar y sin acceso a los servicios adecuados, según ha advertido la Organización Mundial de la Salud (OMS). El organismo ha llamado a actuar con urgencia a gobiernos, organizaciones sociales y profesionales sanitarios y educativos para proteger la audición desde las primeras etapas de la vida.

La pérdida de audición se considera una “enfermedad o epidemia silenciosa”, no solo porque padecerla puede llevarnos a la incapacidad para captar adecuadamente el sonido, sino también porque se trata de una patología que progresa lentamente, a menudo sin dolor, y que pasa desapercibida hasta que genera graves consecuencias sociales y de salud. “Debemos ser conscientes de que nuestros oídos nos tienen que durar toda la vida. Que si exponemos nuestros oídos a sonidos extremos lo van a recordar, porque el oído tiene memoria, como otros órganos de nuestro cuerpo. A veces hablamos del sonido como ruido, pero también debemos tener en cuenta la música, que es algo que nos encanta, nos distrae y nos ayuda. Un uso inadecuado de los auriculares puede causar un daño permanente. Es clave medir bien la intensidad con la que escuchamos música para no hacernos daño en los oídos”, advierte Almudena Cervera, audióloga y directora de los centros auditivos Afón Canarias, con sedes en La Laguna, La Orotava y Los Cristianos.

Los oídos son órganos complejos y delicados que debemos proteger. Aunque algunos factores genéticos o el proceso natural de envejecimiento no se pueden prevenir, hay otros que sí podemos controlar. Por eso, resulta esencial concienciar a la población sobre la importancia y fragilidad de los oídos, principalmente porque los daños auditivos suelen ser invisibles, acumulativos e irreversibles.

A diferencia de una herida en la piel, la pérdida de audición no se nota de inmediato, lo que lleva a una falta de atención preventiva. “Creer que somos inmunes a los problemas de audición porque todavía somos jóvenes es un error. La realidad es que estamos perdiendo audición antes que nuestros padres”, asegura Almudena Cervera. “Las nuevas generaciones van a perder audición mucho antes de lo que estábamos acostumbrados a ver hasta ahora. En el gabinete tratamos a pacientes de 70 y 80 años. En muchos casos se trata de hombres que durante su vida laboral trabajaron en la calle, expuestos al ruido o realizaron funciones manuales. Sin embargo, ahora nos llegan casos de población más joven, con problemas auditivos que no están asociados al ruido ambiental o laboral, sino debido al abuso de auriculares en su tiempo de ocio”, subraya la audióloga.

Escuchar sin riesgos. El rápido auge de los videojuegos y los ciberdeportes los ha convertido en una de las mayores formas de entretenimiento en todo el mundo. Cerca de 3.000 millones de personas disfrutan de los videojuegos en ordenadores personales, consolas y teléfonos móviles, pero la mayoría de estos aparatos y juegos carecen de sistemas que protejan los oídos de los usuarios del ruido perjudicial.

Estas personas corren el riesgo de sufrir una pérdida permanente de la audición como consecuencia de la exposición prolongada a sonidos de alta intensidad cuando juegan o escuchan música, un riesgo que se agrava en los niños, que son más vulnerables porque tienen menor tolerancia al ruido y muestran un interés creciente por este tipo de entretenimiento.
Por esa razón, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) presentaron el pasado año la primera norma mundial sobre escucha sin riesgos para los videojuegos y los ciberdeportes.

Con esta nueva norma mundial, la OMS y la UIT pretenden proteger la audición de todos los usuarios que utilizan videojuegos. El texto contiene recomendaciones específicas para distintos tipos de aparatos, como las consolas, los teléfonos móviles y otros dispositivos portátiles, los ordenadores personales, los audífonos (auriculares) y los programas de videojuegos.

Sin embargo, más allá de la información, recomendaciones y recursos que aporta esta nueva norma para los usuarios de videojuegos para tratar de reducir y prevenir el riesgo de pérdida auditiva asociado al uso de videojuegos a un volumen excesivo, al final “debemos ser mucho más conscientes del daño que hace a nuestros oídos escuchar un sonido muy intenso durante varias horas en nuestro tiempo de ocio. Y eso depende exclusivamente de nuestra responsabilidad. Muchos problemas auditivos se producen porque no somos lo suficientemente conscientes de lo que nos puede llegar a afectar la intensidad del sonido”, asegura Almudena Cervera.

Es un hecho que la gente más joven se pasa muchísimas horas jugando a videojuegos con auriculares. “Y lo hacen a un volumen muy alto, con muchos ruidos de impacto como explosiones o disparos que alcanzan picos de 100 ó 105 decibelios (dB), que es mucha intensidad para nuestros oídos”, recuerda la audióloga.

La regla 60/60. Adoptar medidas preventivas es esencial para preservar la capacidad de oír a largo plazo, sobre todo en un contexto donde el acceso a tecnología y música portátil crece año tras año. Una de esas medidas eficaces es la regla 60/60, una pauta sencilla para reducir el riesgo auditivo que se ha popularizado en todo el mundo.

Esta guía recomienda mantener el volumen del dispositivo por debajo del 60% del máximo y limitar la escucha continua a 60 minutos antes de hacer una pausa. “Se trata de una norma muy adecuada. Incluso hay móviles que te van indicando la intensidad por colores. Debemos intentar quedarnos siempre en el límite entre el verde y el naranja, y acostumbrar a nuestros oídos. Si probamos nos daremos cuenta de que si vemos la televisión a un volumen más bajo del habitual seguiremos escuchando bien la serie o la película, y al final nuestros oídos se terminarán adaptando”, explica Almudena Cervera. El hecho de que en España tengamos una cultura asociada a hablar siempre a un volumen alto no ayuda, pero en opinión de la audióloga. “debemos acostumbrarnos a bajar la música en el coche, a no hablar tan alto cuando vamos a un restaurante, porque al final mantener una conversación se vuelve muy incómodo. No es necesario subir tanto el volumen ni hablar tan alto para comunicarnos mejor”.

Existe otra razón que debería ayudarnos a ser más conscientes sobre la necesidad de proteger nuestra salud auditiva: un nuevo estudio ha vuelto ha demostrar la vinculación entre la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo grave. Las cifras son ilustrativas. Según una investigación de la Universidad de Toronto, en Canadá, el 20% de las personas con pérdida de audición tienen también problemas cognitivos severos. “La pérdida de audición es de las pocas causas que generan deterioro cognitivo en las que podemos tomar partido. Una pérdida de audición no rehabilitada, adaptada o controlada, puede tener consecuencias negativas en relación al deterioro cognitivo. En los últimos años, todas las investigaciones están centradas en el vínculo entre la pérdida de audición no adaptada y el deterioro cognitivo”, advierte Almudena Cervera.

20 años de Afón Canarias. Almudena Cervera lleva 20 años dedicados a solucionar los problemas auditivos de cientos de canarios en los centros auditivos Afón Canarias, con sedes en La Laguna, La Orotava y Los Cristianos.
Licenciada en Audiología por la Universidad de Coimbra, en Portugal; Técnico Superior en Audiología Protésica en Sevilla; diplomada en Logopedia por la Universidad Complutense de Madrid; Experta en Diagnóstico y rehabilitación en Hipoacusia Infantil; y Máster en deterioro cognitivo, Almudena Cervecera ha logrado mejorar la salud auditiva a niños y adultos que han requerido sus servicios durante todos este tiempo.

La audiología es una especialidad enfocada al diagnóstico y el tratamiento de los problemas auditivos. Su objetivo es detectar, evaluar y gestionar trastornos auditivos utilizando pruebas adaptadas a cada persona y su problema de audición. “Los audiólogos realizamos una valoración de cómo oímos y cómo escuchamos. Muchas personas limitan la audición al oído externo, medio e interno. Pero, realmente, el proceso de la audición es mucho más complejo y compite con nuestro cerebro”, indica Almudena Cervera.

Existen una serie de pruebas que nos van a permitir conocer el estado de nuestra salud auditiva. Todas ellas son indoloras y no invasivas. Un gabinete de audiología como el que dirige Almudena Cervera dispone de equipos para realizar esas pruebas que ayudarán a detectar o descartar una hipoacusia o pérdida de audición.

En algunos casos, la pérdida de audición puede ser un indicativo de otras condiciones médicas subyacentes. La detección precoz permite iniciar intervenciones tempranas, como el uso de audífonos, implantes cocleares y terapias del habla y del lenguaje. “Siempre que hay una pérdida leve, moderada o severa, el audífono es la herramienta que más utilizamos. Luego existen los implantes cocleares o de tronco, que es una herramienta que usamos cuando hay una pérdida más profunda o una sordera completa”, señala Almudena Cervera, quien subraya la importancia de extremar la vigilancia, especialmente por parte de los padres primerizos, “que deberán acudir a profesionales si detectan una posible pérdida de audición o tienen sospechas de que su hijo la puede padecer”.

En el caso particular de los niños, cuando se produce una corrección a tiempo hay una mejoría muy rápida. Pero este progreso exige apoyarse siempre “en el trabajo de logopedas. Con los niños realizamos siempre una labor multidisciplinar. Debemos recuperar el tiempo perdido, y eso solo se puede conseguir con rehabilitación. Los niños con pérdida de audición siempre van a necesitar el apoyo de un logopeda”, asegura la audióloga.

Dar a la audición la importancia que se merece “es muy importante porque si no hacemos nada vamos a perder capacidad de discriminación”, aclara Almudena Cervera, para quien “lo peor que podemos hacer con las pérdidas de audición es esperar”.