Apigaste (integrada en Femete) muestra su preocupación al detectar prácticas que suponen un riesgo para la seguridad de las personas
La Asociación de Empresas Instaladoras de Gas, Agua, Térmicas y Fluidos de Santa Cruz de Tenerife (Apigaste, integrada en Femete) ha manifestado públicamente su preocupación ante la detección de elementos de conexión no normalizados en instalaciones de gas ubicadas en locales de pública concurrencia, una práctica que supone un riesgo para la seguridad de las personas y un incumplimiento de la normativa técnica vigente.
Según ha trasladado la asociación, en las últimas semanas se han recibido denuncias y comunicaciones de empresas instaladoras habilitadas que advierten del uso de sistemas de conexión de aparatos de gas que no se ajustan a los tipos expresamente permitidos por la Norma UNE 60670-7:2023 Instalaciones receptoras de gas suministradas, de obligado cumplimiento en este tipo de instalaciones.
Desde Apigaste, se subraya que los locales de pública concurrencia —como establecimientos comerciales, de hostelería o de uso público— deben cumplir con los máximos estándares de seguridad, dado que cualquier deficiencia técnica puede afectar a un gran número de personas usuarias. La utilización de materiales no normalizados en estos entornos incrementa el riesgo y pone en entredicho la seguridad industrial.
Vigilancia activa y llamamiento
Al respecto, el presidente de Apigaste, Pedro Armas, ha señalado que “la normativa es clara y restrictiva en cuanto a los sistemas de conexión permitidos en instalaciones de gas. En locales con afluencia de público no puede haber margen para interpretaciones ni soluciones improvisadas”. Asimismo, ha reclamado una vigilancia activa sobre los materiales utilizados y una aplicación estricta de la normativa para evitar prácticas que comprometan la seguridad.
La asociación insiste en que esta situación genera, además, una inseguridad jurídica para las empresas instaladoras que actúan conforme a reglamento y que se ven obligadas a competir en un entorno donde no siempre se exigen los mismos criterios técnicos. Apigaste hace un llamamiento a las administraciones competentes para reforzar el control y la supervisión de las instalaciones de gas en locales de pública concurrencia y recuerda la importancia de contar siempre con empresas instaladoras habilitadas, que garanticen el cumplimiento normativo y la seguridad de las instalaciones.