En unidad de acción con ASAJA y COAG, UPA vuelve a convocar un proceso de movilizaciones en toda España con el objetivo de alzar nuestra voz, mostrar nuestro descontento, y lograr reformas que mejoren nuestro trabajo y nuestra vida
Nos movilizamos para mejorar nuestro presente y garantizar nuestro futuro
La estrategia de UPA ha sido siempre la misma en nuestros más de 40 años de existencia: movilizarnos con contundencia, proponer con audacia y negociar con inteligencia. Es así como hemos logrado grandes avances que han mejorado la vida de cientos de miles de agricultores y ganaderos.
En estos momentos, al inicio de 2026, con un contexto geopolítico complejísimo, con una crisis climática que complica enormemente nuestro trabajo, con un relevo generacional atascado por la escasa rentabilidad de nuestras explotaciones, volvemos a enfrentarnos a decisiones políticas que no nos gustan, y que pretendemos cambiar por los cauces justos de la movilización pacífica, la representación democrática y el debate público.
Al margen de las reivindicaciones territoriales y sectoriales que vayan incluyendo nuestras Uniones Territoriales, estos son nuestros motivos para movilizarnos en este 2026:
Necesitamos más presupuesto para construir más Europa: UPA somos una organización profundamente europeísta. Siempre nos hemos manifestado así, y seguimos siéndolo. Creemos que en un contexto como el actual necesitamos una Europa fuerte y unida, y ello pasa necesariamente por una Europa con más presupuesto y mejor repartido. La propuesta de Marco Financiero Plurianual 2028-2034 no nos gusta, y lo hemos dicho desde hace meses, con protestas en Madrid en mayo y en Bruselas, el 18 de diciembre.
No podemos construir más Europa diluyendo los fondos para el campo en un fondo común y además menos dotado. La PAC lleva perdiendo presupuesto una reforma tras otra. Ya está bien. Nuestros retos son enormes, y necesitamos el apoyo de un presupuesto firme. Entendemos los retos que afronta la UE en otras materias, pero no podemos construir el futuro del continente negando al campo nuestro papel estratégico. Las instituciones europeas están demostrando cierta sensibilidad a las protestas del campo. Aprovechémoslo.
PAC: A estas alturas creemos que no es necesario decir que la PAC no es una política para el campo, sino para toda la ciudadanía europea, que compra y disfruta de los mejores alimentos del mundo a un precio asequible, en parte gracias a esta política. Lo que conocemos de la propuesta de reforma no nos gusta nada. Parece que Von der Leyen quiere una PAC menos dotada y menos común. No aceptamos la disolución de los dos pilares ni la reducción de fondos.
Ni un euro de recorte y crecimiento del presupuesto global al menos vinculado a la inflación.
Ayudas para los agricultores y ganaderos activos con un reparto más justo de las ayudas, reduciendo el importe de las ayudas según crecen las hectáreas.
Necesidad de mantener a los agricultores pluriactivos y un régimen de pequeños agricultores de hasta 5.000 euros.
Más ayudas para los jóvenes y mujeres rurales, con planes específicos de relevo generacional.
Pagos a zonas con limitaciones naturales.
Aumento de las ayudas de crisis, muy necesario en este contexto de cambio climático.
Mantener y reforzar las ayudas asociadas dirigidas a los sectores que más lo necesitan.
Acuerdos comerciales: Los acuerdos comerciales son para UPA estratégicos y necesarios de cara a encontrar nuevas salidas a los alimentos que producimos. No existe ninguna duda acerca de la trayectoria y vocación exportadora del sector agrícola español. Ahora bien, en la mayoría de los acuerdos comerciales firmados en los últimos años, el sector agrario ha sido moneda de cambio de la UE y se ha sentido discriminado.
La reciente firma del acuerdo con Mercosur ha despertado temores lógicos en el campo, derivados de años de presión sobre los precios, aumento de costes y de incertidumbres. En UPA nos hemos movilizado desde hace meses y hemos celebrado infinidad de reuniones para lograr mejorar un acuerdo que lleva décadas fraguándose y que la Comisión Europea ha impulsado como respuesta política a la guerra arancelaria iniciada por Donald Trump. Gracias al trabajo realizado, podemos asegurar que este Acuerdo UE-Mercosur no es el de hace unos meses, pues contempla medidas, como ningún acuerdo jamás suscrito, para evitar perjuicios en nuestros sectores.
UPA exige que la política comercial de la UE se base en acuerdos comerciales justos que tengan como base una estrategia de cooperación y beneficio mutuo para todos las partes.
El sector agrario europeo es el líder mundial en comercio de alimentos, con más de 236.000 millones de euros anuales en exportaciones. Pretender enrocarnos en una estrategia aislacionista es absurdo y contraproducente.
Exigimos que todos los acuerdos comerciales (Mercosur, Canadá, Nueva Zelanda, Marruecos, Camboya y Myanmar…) incluyan y cumplan las cláusulas que se han comprometido para Mercosur y por supuesto que se apruebe de una vez por todas una normativa de etiquetado claro y transparente para que los consumidores decidan con conocimiento de causa.
Cadena alimentaria/Precios justos: En los últimos años hemos logrado grandes avances en materia de cadena alimentaria que contribuyen a la lucha por los precios justos. La Ley de Cadena Alimentaria, aprobada en 2013 y reforzada en 2021, es un ejemplo mundial, que ha inspirado además la Directiva europea de Prácticas Comerciales Desleales.
Estas legislaciones son un hito histórico que nos están permitiendo hacer frente a las dificultades del mercado y a las malas prácticas de ciertos agentes del mercado y de los especuladores. Aun así, sigue faltando mucho trabajo por hacer y exigimos la máxima implicación de las administraciones, que pueden y deben hacer mucho más en la vigilancia y el cumplimiento de la Ley de Cadena Alimentaria.
Exigimos:
Activación de los observatorios de precios regionales: Reuniones de análisis de la situación de los sectores más importantes coincidiendo con el inicio de las campañas de recolección.
Realización y actualización de estudios de costes de producción rigurosos en los sectores más importantes.
Campañas de información dirigidas a la industria, intermediarios y distribución de los estudios de costes de las principales producciones.
Inspecciones sobre el cumplimiento de la Ley de la Cadena a la industria e intermediarios por parte de inspectores para determinar el cumplimiento de la Ley.
Costes de producción: El alza de costes de producción es un grave problema para el campo que cobra más relevancia en el caso de los cultivos herbáceos extensivos: cereales y leguminosas. La escalada del encarecimiento de los fertilizantes que comenzó con la guerra de Putin en Ucrania sigue sin tener una respuesta adecuada, y exigimos medidas efectivas por parte de Europa, de España y de las empresas de fertilizantes.
Burocracia: Mientras un agricultor o agricultora, ganadero o ganadera, tenga que pasar más tiempo con el papeleo que con el trabajo propio de su explotación, la simplificación de los trámites burocráticos seguirá sin ser una realidad. UPA exige una verdadera simplificación de los trámites administrativos, haciendo uso de las tecnologías disponibles para ayudar a los profesionales en el desempeño de su trabajo, y no complicarles la vida.
Ganadería/Sanidad animal:
Modificación de la Catalogación en Europa de la Dermatosis Nodular con el objetivo de que desaparezca la obligatoriedad de realizar vacíos sanitarios en las explotaciones afectadas.
Garantizar vacunas suficientes para combatir las distintas enfermedades animales que nos afectan.