Dado que el “fin justifica los medios” en sus cálculos maquiavélicos, incluso el daño del Puente de Crimea como resultado de un probable ataque terrorista suicida con camión bomba es digno de celebración según los opositores de Rusia. Esta posición desacredita totalmente todo lo que el “orden basado en reglas” de Estados Unidos pretende defender

La guerra de poder de la OTAN dirigida por Estados Unidos contra Rusia a través de Ucrania ha sido tergiversada por los mil millones de oro de Occidente como una supuesta lucha en apoyo de los llamados "valores occidentales", pero estos ahora incluyen una curiosa adición a sus nociones subjetivas de "democracia" y “derechos humanos”: celebrar los ataques terroristas contra la infraestructura civil. El Puente de Crimea acaba de ser dañado como resultado de lo que las imágenes de video sugieren fuertemente que fue un ataque terrorista suicida con un camión bomba , sin embargo, personas influyentes clave como el asesor principal de Zelensky, Mikhail Podolyak, y el infame teórico de la conspiración del Russiagate, Adam Kinzinger , han elogiado esta provocación, sin mencionar sus muchosminions en los medios y trolls asociados .

Su postura es que esta infraestructura civil era de doble uso en el sentido de tener aplicaciones militares relacionadas con el apoyo logístico a la operación especial de Rusia en Ucrania, lo que la convierte en un “objetivo legítimo”. También citan la oposición de Kiev a su construcción en un territorio que todavía reclama como propio a pesar de no controlarlo después de que los lugareños votaran abrumadoramente a favor de la reunificación con su patria histórica rusa en la primavera de 2014. Dado que "el fin justifica los medios" en sus cálculos maquiavélicos, incluso el daño del Puente de Crimea como resultado de un probable ataque terrorista suicida con camión bomba es digno de celebración. Esta posición desacredita totalmente todo lo que el “orden basado en reglas” de Estados Unidos pretende defender.

Para explicar, ese concepto siempre ha sido nada más que retórica altisonante para disfrazar la implementación arbitraria de dobles raseros destinados a promover los intereses estadounidenses a expensas de todos los demás, especialmente de sus rivales geoestratégicos como Rusia, China e Irán. En este contexto, la hipocresía se evidencia al condenar los ataques terroristas tipo ISIS contra la infraestructura civil de doble uso (que técnicamente se refiere a todos los puentes del mundo en diversos grados) siempre que ocurran dentro de la “ esfera de influencia ” de la hegemonía unipolar en declive mientras que simultáneamente elogiando, y posiblemente orquestando o incluso llevando a cabo directamente, tales ataques siempre que perjudiquen los intereses de sus rivales.

Por el contrario, los países de la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO, que incluye a los tres rivales geoestratégicos de EE. UU. antes mencionados) están unidos a través de la carta de su grupo a través de su oposición de principios compartidos al terrorismo, el separatismo y el extremismo. Incluso en el caso de que entrara en hostilidades con otro estado y decidiera atacar su infraestructura civil de doble uso para avanzar en sus objetivos estratégico-militares, lo haría a través de medios no terroristas como ataques convencionales o sabotaje sin rebajarse a el nivel de los mil millones de oro de un ataque terrorista suicida con camión bomba, como lo que sugiere muy fuertemente el video, fue responsable de dañar el puente de Crimea.

Exacerbando la división moral entre ambos lados, el Golden Billion de Occidente liderado por EE. UU. y el Sur Global liderado por BRICS/SCO, los principales influyentes mencionados en primer lugar y sus partidarios ni siquiera intentan reclamar una "negación plausible" sobre este ataque terrorista. pero lo están celebrando con orgullo en las redes sociales. Hablando de manera realista, no es sorprendente que su lado recurriera a estos medios por desesperación para infligir daño militar, de poder blando y estratégico a su oponente ruso, pero no se esperaba que elogiaran tan abiertamente lo que acaba de suceder. Esta observación muestra que incluso ellos saben que el concepto de "orden basado en reglas" es una retórica hueca y egoísta diseñada para iluminar a las audiencias ingenuas.

Al reconocer esto, queda claro que la Nueva Guerra Fría entre los "campos" unipolares y multipolares (a falta de una mejor descripción) es geoestratégica en su núcleo y no está impulsada por "valores" como afirma falsamente el Golden Billion. Sin duda, el Sur Global todavía mantiene sus valores autodeclarados en términos de cómo sus miembros se comportan en medio de esta competencia mundial en el transcurso de la transición sistémica global a la multipolaridad, pero su juego final “ideológico”/estructural previsto de un más el orden mundial democrático, equitativo y justo los impulsa mucho más que cualquier otra cosa. Sacrificando públicamente sus valores antiterroristas previamente profesados, Occidente demostró que no tiene ninguna "superioridad moral".

Por Andrew Korybko
analista político estadounidense

En Canarias hemos tenido un buen año económico, que solo se ha visto enturbiado por los efectos perniciosos de la inflación en las economías familiares. Nuestras islas, para lo bueno y para lo malo, tienen una economía de servicios enormemente dinámica, que es capaz de soportar con flexibilidad los cambios del mercado

Cuando se desploma un sector industrial es muy difícil volverlo a poner en pie, pero el tejido turístico y comercial es capaz de aguantar momentos de enorme sequía y recuperarse inmediatamente con las primeras lluvias.

Casi hemos vuelto a las mejores cifras de turismo, hemos conseguido crear más empleo y se ha facturado una cifra récord de ventas en el sector que mueve de forma principal la economía de nuestra tierra. Son datos esperanzadores y muy relevantes sobre todo después de haber padecido un cero turístico: no olvidemos la imagen de los hoteles, restaurantes y comercios cerrados a cal y canto y nuestras ciudades turísticas vacías.

Pero que hayamos rellenado la despensa vacía no significa que debamos cerrar los ojos ante las amenazas. Primero, la inflación que padecemos y que nos empobrece a todos va a ser muy difícil de erradicar: llevará mucho tiempo y muchos sacrificios. Segundo, la crisis en determinadas materias primas y en el suministro energético puede provocar un frenazo en el crecimiento económico de los principales países europeos. Estos dos factores, combinados, pueden afectar muy negativamente, en el peor escenario, a la economía de nuestras islas.

Muchos expertos han avisado del “peor invierno” para Europa. Las incertidumbres y efectos de la guerra en Ucrania, la escasez de gas y el encarecimiento de otros combustibles, la inflación, la depreciación de la libra frente al euro, la inestabilidad política…. Todo este potaje de complicaciones pueden terminar afectando a las economías de la Unión Europea. Y Canarias, que depende del gasto vacacional de cientos de miles de familias de esos mismos países, se puede ver afectada en su turismo. Sector que registra un 25% menos de reservas de las que se dieron en la misma fecha de 2019, justo antes de la pandemia.

Por eso, es el momento de echarle cabeza a las cosas. Hay que apretarse el cinturón y hacer reserva de recursos por si el panorama se pone tan feo como algunos advierten que se puede poner. En los presupuestos del Gobierno canario y de las restantes administraciones de las islas, tendremos que poner especial atención en dedicar todos los fondos que se puedan, y algunos más, a reforzar necesidades de muchísimas personas que se encuentran en dificultades, recuperándose aún de unos años de calamidad económica.

No hay que ser pesimistas. Las amenazas que aparecen en el horizonte en muchas ocasiones se despejan con el paso de los meses. Pero como siempre digo, hay que esperar lo mejor y prepararse para lo peor. Los fondos extraordinarios de Europa y la extraordinaria recaudación de impuestos en este año de bonanza va a permitir que el sector público, que ha sido fundamental para mantener vivo el tejido empresarial de las islas, el turismo y el comercio, tenga los recursos necesarios para defender a los más vulnerables, si las cosas se complican.

Canarias tiene hoy más empleo que nunca y nuestra economía crece de forma robusta, por encima de la media de nuestro país. Esa es la mejor garantía de progreso y de bienestar social. Pero si nos sacude una nueva crisis, tenemos el seguro de unas instituciones públicas que han demostrado ser capaces de impedir el naufragio colectivo.

Que se contengan ahora los beneficios, que se modere razonablemente la necesaria mejora salarial y que los gobernantes eliminemos los gastos innecesarios concentrando nuestra actuación en las inversiones públicas, que generan trabajo y progreso, y en las áreas sociales, es una tarea que nos va a servir para contener la inflación, pero además será útil para tener músculo si al final vienen curvas.

Casimiro Curbelo

Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias

La primera persona que me dio cuenta de que se estaba gestando un nuevo medio de comunicación en Canarias, en concreto en Gran Canaria, fue Pedro Macía, el que fuera director de Televisión Española en Canarias y una voz y una cara conocidísimas del mundo de la radio y la televisión en España

Me hizo ese anuncio tras una charla en el municipio de Agüimes en la que hablábamos de la importancia de la diversificación y de la pluralidad en los medios frente, en aquel momento, a un solo periódico impreso en la provincia de Las Palmas y a la necesidad de evitar esos monopolios que ponen en riesgo la democracia y las libertades públicas.

Unos meses después contactó conmigo desde ese periódico en gestación Manolo Betancor, que entonces era el responsable de la sección de local, para plantearme una propuesta de colaboración. No lo dudé ni un momento porque yo siempre había tenido ese gusanillo, mi vocación frustrada era la de ser periodista. Era un joven de 25 años que había terminado hacía muy poco mi carrera de Geografía e Historia- Historia del Arte, tenía muchas inquietudes políticas y me ilusionaba colaborar con un medio nuevo que venía a abrir posibilidades y horizontes a sectores sociales silenciados.

El 2 de octubre de 1982 ve la luz Canarias7, ese nuevo medio que hoy cumple cuarenta años y del que fui durante unos cuántos años corresponsal en la zona sureste de la isla, informando de cuanto acontecía en unos municipios que estaban empezando a vivir un profundo proceso de transformación. Por lo tanto, la celebración de la presencia durante cuatro décadas de este periódico es un evento que me interpela de manera muy personal y que me trae muy buenos recuerdos. Y ya no solo de esa época. Cinco años después, en 1987, accedí a la alcaldía de la villa de Agüimes y cuatro años más tarde, en 1991, empecé a escribir semanalmente un artículo para compartir mis reflexiones con la ciudadanía. Y lo hice en esta casa. Semana tras semana y solo con las pausas vacacionales de agosto, este medio de comunicación me ha dejado siempre abierta sus puertas, sin ataduras ni cortapisas.

La aparición de Canarias 7 fue muy importante ya que permitió romper el monopolio en la prensa escrita de esta provincia, lo que suponía que nadie tuviera la posibilidad de abrir o cerrar las puertas a una información de los distintos colectivos, las instituciones o la ciudadanía.

Captura moralesHan pasado 40 años desde que un día, tal como hoy, viera la luz la primera edición de Canarias7. 40 años que le han permitido ser testigo y relator excepcional de uno de los periodos de mayor transformación de Gran Canaria y de Canarias, dado que surge con una fuerte vocación regional. En estas cuatro décadas se han sucedido episodios históricos.

Se consolidó nuestra autonomía y autogobierno y entramos en la UE iniciando un fuerte periodo de apertura y modernización de nuestra economía. Se creó la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, fruto de una fuerte movilización social de reivindicación a la que el periódico le dio un importante altavoz. Pero también tuvo un crucial papel en la divulgación de conocimiento científico sobre nuestra tierra con hitos históricos como la distribución de publicaciones sobre, entre otras, la flora y fauna de Canarias, la guía de los senderos de nuestra tierra o la de nuestros municipios, su geografía, historia y costumbres… ¿En qué hogar de Gran Canaria no se encuentra al menos un ejemplar de esas publicaciones? ¿Cuántos niños y jóvenes no lo utilizaron para sus trabajos de clase? ¿Cómo no valorar su enorme aportación a la unidad de Canarias y al conocimiento de todos aquellos valores que nos conforman como pueblo?

Canarias 7 también ha sido un medio innovador, capaz de adaptarse a un entorno tan cambiante como el de la comunicación y el periodismo. De hecho su versión digital salió en 1995 y se convirtió en uno de los primeros medios españoles en tener presencia en internet. De esta manera se posicionaba en el que hoy es el presente y futuro de la prensa.

Sus instalaciones en El Sebadal han sido testigo de debates, conferencias, presentaciones de libros o de proyectos que han servido para medir el pulso del devenir de la isla y la Comunidad en las últimas décadas.

Asimismo durante el periodo más duro de la pandemia, y más recientemente en Canarias con la erupción volcánica de La Palma, se ha puesto de manifiesto la importancia de contar con buenos medios de comunicación y buenos profesionales que transmitan información veraz y de servicio público cuando más se necesita. Eso es especialmente importante en un territorio como el nuestro, singular y complejo, que necesita ser comprendido y explicado.

Como dije anteriormente, el periodismo se encuentra entre mis vocaciones frustradas y por ello debo acordarme de todos y todas las profesionales que durante todos estos años han pasado por Canarias 7. No solo a los periodistas, sino también a todo el equipo de decenas de profesiones diferentes que hacen posible que cada mañana encontremos una nueva edición del diario en los quioscos de todas las geografías insulares. Y a la propiedad, a Inforcasa, que ha sabido resistir en momentos en los que se diseñaron estrategias para intentar generar monopolios políticos empresariales.

Cuando un medio de comunicación cumple años, de alguna manera es una celebración para toda la sociedad. Para las miles de historias, personas, fotografías, etc. que han tenido cabida en sus páginas. Cada periódico es una suerte de enciclopedia del presente, una fuente imprescindible para los investigadores que quieran arrojar luz sobre nuestro pasado reciente.

En su libro de memorias “Mi último suspiro”, Luis Buñuel hace una afirmación que suscribo en el mensaje global de la necesidad del periodismo como garante de las libertades, para acercarnos cada día a lo que sucede a nuestro alrededor: “Una confesión: pese a mi odio a la información, me gustaría poder levantarme de entre los muertos cada diez años, llegarme hasta un quiosco y comprar varios periódicos. No pediría más”.

Desde el punto de vista informativo, estamos viviendo una época en la que la generalización de las redes sociales ha provocado el auge de las “fake news” y está influyendo de manera determinante en la polarización de la sociedad. Cada día es más difícil para la población distinguir qué información es veraz y no está sometida a la manipulación interesada de intereses económicos, políticos o, simplemente, de mala baba. Eso está provocando preocupantes “burbujas informativas”, es decir, cada uno solo escucha aquellas noticias y opinadores que refuerzan sus creencias previas. Es sin duda un grave problema para la democracia. No podemos asumir silentes la afirmación de Iñaki Gabilondo de que “el periodismo clásico, el veraz, el libre, el del respeto, el del rigor y el compromiso está arrinconado por esa invasión de la desvergüenza y el insulto”. Ni olvidarnos de la aseveración contundente de Hannah Arendt de que “la libertad de opinión es una farsa, a menos que se garantice la información objetiva y que no estén en discusión los hechos mismos”.

Es evidente que este 40 aniversario no ocurre en el mejor de los momentos. Acabamos de salir de una pandemia, y afrontamos una inflación histórica y una guerra en Europa. Miles de personas en La Palma aún esperan y luchan por retomar las vidas que la erupción interrumpió bruscamente. Pero Canarias 7 nos ha ayudado a conocer y a comprender todos estos fenómenos. Porque la información es poder y es libertad. Y es imprescindible para ejercer nuestros derechos.

Por todos estos motivos, muchas felicidades a Canarias 7 por su 40 aniversario. Espero que la sociedad canaria y grancanaria en particular pueda seguir celebrando fechas tan señaladas con ustedes. Y que no nos olvidemos de apoyar a los medios de información como éste que dan la cara cada día para hacer posible una información plural en tiempos de lucha global entre autoritarismo y democracia.

Antonio Morales Méndez

Presidente del Cabildo de Gran Canaria

La versión retorcida de los hechos implícita en esta narrativa armada sugiere que el Kremlin puede destruir infraestructura parcialmente propiedad de la OTAN con impunidad, lo que expone al bloque como un tigre de papel

La acusación de noticias falsas de Western Mainstream Media (MSM) liderada por EE. UU. de que Rusia hizo estallar los oleoductos Nord Stream es contraproducente para los intereses narrativos de su propio lado. Al tejer el cuento de que esta potencia mundial recién restaurada atacó la infraestructura de Alemania, aliada de la OTAN, en las mismas aguas que el propio bloque controla y luego salió impune, esos administradores de la percepción están desacreditando las garantías de defensa mutua de esta alianza antirrusa. tal como se establece en el artículo 5 .

La realidad es que " El eje angloamericano se beneficia del ataque terrorista ecológico en el mar Báltico " por las razones explicadas en el análisis con hipervínculo anterior que se compartió la semana pasada. Cortó la última oportunidad que quedaba, por débil que siempre haya sido, de un eventual acercamiento ruso-alemán al mismo tiempo que aceleraba el ascenso de Polonia como Gran Potencia regional para que ese mismo eje explotara para dividir y gobernar aún más la Europa continental. Además, también es obvio que EE. UU. se beneficia económica y estratégicamente al convertirse ahora en el mayor proveedor de GNL de la UE .

Sin embargo, volviendo a la desinformación que su lado está arrojando, seguir ese flujo falso plantea la pregunta de por qué no se invocó el Artículo 5 para responder simétrica o asimétricamente a lo que esos propagandistas afirman persistentemente que fue el llamado “ataque terrorista ruso”. La versión retorcida de los hechos implícita en esa narrativa armada sugiere que el Kremlin puede destruir infraestructura parcialmente propiedad de la OTAN con impunidad, lo que expone al bloque como un tigre de papel.

Además, también suscita dudas sobre si Rusia realmente está siendo derrotada "solo" por Ucrania como también ha afirmado MSM y no por lo que en realidad es una fuerza totalmente respaldada por la OTAN, ya que no tiene sentido que este sea el caso si el El primero mencionado también es tan poderoso como para hacer estallar un oleoducto en aguas controladas por la OTAN sin ser atrapado in fraganti en el acto. Por lo tanto, es comprensible que la audiencia objetivo que se enamoró de estas dos afirmaciones falsas experimente una disonancia cognitiva.

Sin embargo, es poco probable que se den cuenta de que les están mintiendo, pero los menos ingenuos entre ellos podrían eventualmente llegar a sospechar que algo malo está en marcha y que confiar en todo lo que el HSH les dice solo conduce a más confusión en lugar de a la claridad que están buscando. También podría inadvertidamente infundir miedo en sus corazones si llegan a la conclusión de que todos los funcionarios occidentales mintieron constantemente cuando prometieron activar el Artículo 5 si Rusia atacaba algo relacionado con alguno de ellos.

Hay varias lecciones que aprender de esta práctica descuidada de guerra de información . Primero, esas narrativas armadas que se fabrican artificialmente para conveniencia a corto plazo no deben contradecir aquellas que se fabrican artificialmente para fines estratégicos a largo plazo. En segundo lugar, el mismo hecho de que esto sucediera en el estudio de caso examinado demuestra que los administradores de percepción de los HSH no son tan profesionales como algunos podrían haber asumido anteriormente.

En tercer lugar, la falta de una corrección de rumbo (aunque sea gradual) después de casi una semana muestra que incluso aquellos profesionales entre ellos en la parte superior de la jerarquía de la guerra de información no se han dado cuenta de cuán contraproducentes fueron las últimas tácticas de sus subordinados para su causa, pueden No los obligue efectivamente a cambiar de marcha a pedido, o simplemente no les importa. En cuarto lugar, la última posibilidad es probablemente la más probable, ya que aquellos en Occidente que libran una guerra de información asumen que su público objetivo es estúpido.

Y quinto, el presidente Putin extendió el crédito precisamente hasta ese punto cuando declaró el viernes durante su histórico discurso que “La verdad se ha ahogado en un océano de mitos, ilusiones y falsificaciones, usando una propaganda extremadamente agresiva, mintiendo como Goebbels. Cuanto más increíble sea la mentira, más rápido la creerá la gente; así es como operan, de acuerdo con este principio”. La mentira de que Rusia explotó Nord Stream es igualmente increíble, pero caer en la trampa en realidad contrarresta los intereses de la OTAN.

Por Andrew Korybko
analista político estadounidense

La semana pasada tuvo lugar en INFECAR la 8ª edición de Fiware Global Summit, un encuentro mundial para la transformación digital a través de tecnologías de código abierto que impulsan la innovación con el fin de favorecer el desarrollo económico y ofrecer oportunidades a todo tipo de empresas, en particular a pymes y start-ups

Este evento de carácter internacional, que llega a Gran Canaria después de haber pasado por ciudades como Berlín y Oporto y que nos sitúa en la ruta de los destinos europeos que apuestan por convertirse en plataforma de innovación, pone el acento sobre lo último en tendencias tecnológicas y reúne a los principales actores del ecosistema Fiware.

No es casualidad que hayan elegido nuestra isla como sede del encuentro. Es fruto del esfuerzo y las políticas que desde 2015 estamos aplicando desde el Cabildo de Gran Canaria para conseguir diversificar la economía, mejorar la gestión pública, ofrecer nuevos servicios a la ciudadanía e, incluso, impulsar la sostenibilidad a través de la digitalización y el uso de las tecnologías. La iniciativa “Gran Canaria Isla inteligente” es una apuesta firme que nos está permitiendo convertirnos en una referencia.

Los ámbitos preferenciales en los que estamos desarrollando propuestas se centran en la Administración electrónica, la gestión de incendios forestales, la eficiencia energética y la gestión de los recursos hidráulicos y turísticos. Como resumen, puedo decirles que ahora mismo el Cabildo de Gran Canaria está trabajando en distintas fases de estas propuestas con más de 20 proyectos, en los que se han invertido más de 20 millones de euros.

Destacan en este sentido las iniciativas Alertagran y Aquagran. Alertagran se ejecutó con un presupuesto de 2,7 millones de euros y ha tenido como objetivo desplegar una red de sensores para la detección temprana de todo tipo de incidentes, no solo incendios sino también afecciones por fenómenos meteorológicos adversos o atentados al medio ambiente, así como para controlar las quemas prescritas y detectar los falsos positivos o fuegos que son quemas de rastrojos u otros. También se instalaron sensores en 19 estaciones meteorológicas para medir el grado de sequedad de la vegetación, así como 23 nuevos puestos remotos de vigilancia forestal con cámaras convencionales capaces de descubrir las columnas de humo.

Por su parte Aquagran es un sistema de obtención y gestión de datos de las infraestructuras del Consejo Insular de Aguas que monitoriza 431 puntos y puede recoger información de hasta un millar de sensores en las instalaciones hidráulicas del Cabildo. Eso permite conocer en tiempo real las cantidades de lluvia, el nivel de las presas, las averías en la red o la calidad del agua de las desaladoras y depuradoras. Así se minimizan las pérdidas y se puede gestionar de manera más eficiente uno de los bienes más escasos con los que contamos.

Pero, además de los programas ejecutados por el Cabildo, estamos promocionando y apoyando iniciativas empresariales para el desarrollo avanzado de proyectos y empresas en los ámbitos de las tecnologías digitales. Partimos de la convicción de que Gran Canaria ofrece unas atractivas condiciones y ventajas que nos pueden convertir en una referencia internacional para el desarrollo de este tipo de iniciativas.

En primer lugar disponemos de un marco impositivo muy competitivo, con un 4% en el impuesto sobre sociedades, bajo el paraguas de la Zona Especial Canaria, además de deducciones fiscales y ayudas financieras muy ventajosas para el desarrollo de proyectos de I+D+i que pueden llegar a cubrir hasta el 90% de la inversión.

morales 1Por otro lado, nos encontramos ante una cantera de talento que crece en ramas de formación vinculadas a la ingeniería, la informática, el desarrollo de soluciones TIC, la gestión de datos y la creatividad digital. Ahora mismo Gran Canaria cuenta con 6.200 estudiantes de ramas de ingeniería y desarrollo TIC, con formación universitaria y profesional, de los que 2.700 están matriculados en estudios de informática o similares. Pero, además, la isla lidera las oportunidades para el trabajo remoto, presentándose como un lugar único para crear equipos de profesionales cualificados en un entorno de alta calidad de vida.

Gran Canaria también ofrece espacios para empresas, como el Parque Científico Tecnológico en el que se localizan unas 76 firmas, todas ellas a un paso de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y sus 118 grupos de investigación. De los 12 institutos universitarios de investigación de la ULPGC, 5 se centran directamente en microelectrónica aplicada, telecomunicaciones, sistemas inteligentes y tecnologías cibernéticas.

Otra de las grandes ventajas que debemos destacar es el aprovechamiento de las oportunidades de financiación para proyectos digitales que proporciona la iniciativa europea y estatal Next Generation. Por supuesto a todo esto se suma que Gran Canaria atesora otros factores muy relevantes, como la calidad de vida, la seguridad, un clima benigno y una buena conectividad digital y aérea.

Contamos, además, con el compromiso y el apoyo institucional para atraer inversión y facilitar el desarrollo y el aterrizaje de estas iniciativas a través de la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria y el resto de las entidades integradas en la iniciativa ‘Best in Gran Canaria’.

Este mismo año inician su andadura tres propuestas, financiadas por la Unión Europea, que entroncan directamente con los verticales estratégicos de desarrollo de la economía de Gran Canaria y con la voluntad de avanzar hacia una economía basada en el conocimiento.

Por un lado, lanzamos la Incubadora empresarial especializada en analítica de datos e inteligencia artificial aplicada al ámbito marino y marítimo. Se trata de un centro de referencia nacional que favorecerá la aceleración de actividades empresariales en el ámbito marino-marítimo, tanto en iniciativas vinculadas a la isla, como en aquellas que, sin estarlo, busquen un entorno tecnológico e industrial idóneo para consolidarse.

De esta manera seguimos desarrollando el gran potencial marino-marítimo de Gran Canaria debido a la variedad de actividades que se desarrollan en torno a este ámbito, como la reparación naval, la generación de energía, los servicios off-shore y las actividades portuarias en su conjunto, que podrán beneficiarse de las soluciones que se desarrollen en la incubadora.

Por otro lado, ponemos en marcha la iniciativa SITGRAN para promover actuaciones basadas en la economía del dato turístico. El Sistema de Inteligencia Turística de Gran Canaria analiza en tiempo real múltiples fuentes de datos públicos y privados del sector turístico. Ofrece la posibilidad de conocer cómo son (perfil), qué les interesa (demanda) y cómo nos ven (percepción) los visitantes de la isla de una forma dinámica, sencilla y accesible.

Para ello se facilita a los operadores el acceso a los datos "en bruto" con el fin de que puedan realizar sus propios análisis o combinarlos con otra información o a los informes que desde SITGRAN se realizan y que se ofrecen en abierto. De esta manera posicionamos a nuestro principal sector económico en el big data, uno de los sectores clave de la economía actual y de futuro, y además contamos con una gran cantidad de información que nos permitirá convertirnos en un destino turístico más inteligente, sostenible, flexible y resiliente.

A todo esto se suma el Centro de Innovación Digital Regional, CIDIHUB, como instrumento para promover proyectos e iniciativas relacionados con la transformación digital empresarial y pública, especialmente enfocados a la pyme grancanaria, lo que permitirá a nuestra industria local ser más competitiva y generar más empleo.

Si alguna lección podemos extraer de las sucesivas crisis que hemos vivido en los últimos años, es que Canarias debe avanzar a la máxima velocidad que pueda hacia un modelo de desarrollo social y económico innovador, inteligente, menos dependiente y por lo tanto más sostenible. Necesitamos generar empleo sin consumir más territorio y recursos y la digitalización nos ofrece una oportunidad única, de la que además se pueden beneficiar todos los sectores económicos. Por eso desde el Cabildo estamos trabajando mano a mano con otras instituciones y la sociedad civil para hacer de Gran Canaria una isla inteligente y digital.

Antonio Morales

Presidente del Cabildo de Gran Canaria

Decía Campoamor “Y es que en el mundo traidor nada hay verdad ni mentira; todo es según el color del cristal con que se mira”. El poema es de hace dos siglos, pero parece que fue escrito ayer. Y como ocurre con todas las verdades evidentes, el paso del tiempo no ha cambiado en nada la certeza de la frase

Hoy se discute en España y en Canarias la conveniencia o no de bajar impuestos en una sociedad que está padeciendo los efectos de una inflación que nos empobrece a todos y muy especialmente a los que menos ingresos tienen en sus economías familiares. Es absolutamente normal que esto sea materia de discusión. Pero lo que llama la atención es que las posiciones de algunos estén condicionadas por el color del cristal con el que miran la realidad.

El Partido Popular, cuando llegó al Gobierno en 2011, subió los impuestos por importe de 22.000 millones. Como es normal, lo explicaron diciendo que la Hacienda del Estado estaba quebrantada y que había que recaudar a costa de lo que fuera. La frase que se repitió por aquel entonces es que el Gobierno quería salvar España, pero a costa de cargarse a los españoles. Hoy, en la oposición, el PP es el primero en enarbolar la bandera de rebajar los impuestos a los ciudadanos. Seguramente porque es más fácil pedir las cosas que uno sabe que no tiene que hacer, aunque constituya una certeza que si estuvieran gobernando su posición sería otra muy distinta.

Este oportunismo político, esa falta de responsabilidad y de sentido de Estado, es cada vez más frecuente en nuestro país. No estar en el gobierno de las cosas permite practicar la irresponsabilidad más extrema. Como si la obligación de velar por el bien común solo les correspondiera a los que les ha tocado el turno de estar a cargo de las instituciones. Y creo, de verdad que lo creo, que no debería ser así.

Soy de los que piensa que los trabajadores, los autónomos y las empresas de este país, necesitan urgentemente de un alivio fiscal. Porque los precios de las cosas se han multiplicado, mientras los salarios están congelados. Porque la subida de los tipos de interés ha causado un incremento de las hipotecas. Y porque vivir, simplemente vivir, se ha vuelto más y más caro para gente que tiene los mismos recursos.

El problema es que los gobiernos se enfrentan a una ingrata tarea. Si se bajan los impuestos de forma generalizada se está colaborando con el incremento de la inflación. Cuando se vive un proceso inflacionario las únicas medidas correctoras son enormemente duras y se basan en encarecer el precio del dinero, contener los salarios y los beneficios y apretarse dolorosamente el cinturón. Al mismo tiempo, a los gobiernos que están recaudando más por el incremento de los precios —sin tocar los impuestos el mismo porcentaje de la exacción se aplica sobre cifras mayores— se les plantea un problema añadido: las demandas de las personas menos favorecidas aumentan, al mismo tiempo que los gastos generales de los servicios públicos que también deben hacer frente a los aumentos de precio de la cadena de suministros.

Así pues, levantar la bandera de la bajada de impuestos generalizada es muy popular, pero también muy demagógico en unos momentos en donde la inflación es el principal enemigo que hay que doblegar. Lo que debería marcar cualquier medida en momentos como los que estamos es la prudencia y la contención. Pero eso parece que solo concierne a los que gobiernan, aunque debería ser una responsabilidad de todos.

Tenemos que alcanzar un gran acuerdo que imite a los “pactos de La Moncloa”. Un acuerdo que moderase el crecimiento de los salarios, de los beneficios empresariales, de los gastos de la administración pública y también de los precios. Lo triste es que hoy, casi medio siglo después, aquel gran acuerdo entre partidos, empresarios y sindicatos no sea posible. Porque las posiciones son demasiado encontradas y existe en nuestra democracia una absoluta incapacidad para el consenso. Algunos, cuando miran hoy el bien común, lo hacen a través de un espejo, que también es un cristal, pero que solo les permite verse a ellos mismos.

Casimiro Curbelo

Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias

Kiev y sus aliados de la OTAN pueden aceptar la realidad geopolítica emergente que prevé el presidente Putin para volver a centrar sus esfuerzos en el frente interno antes de las crisis sociopolíticas y económicas previstas para el próximo invierno o rechazarla militarmente a riesgo de provocar a Rusia. defender plenamente lo que consideraría su territorio

El presidente ruso, Vladimir Putin , se dirigió este miércoles a sus compatriotas para anunciar la movilización parcial de sus reservas. Dijo que esto fue en respuesta a una combinación de ataques transfronterizos de las fuerzas ucranianas respaldadas por la OTAN, así como al apoyo militar masivo que esta alianza antirrusa está brindando a la ex República Soviética. Además, el líder ruso reiteró sus acusaciones anteriores de que Occidente, liderado por Estados Unidos, está conspirando para desmembrar su país, y prometió que fracasará.

El ministro de Defensa, Sergey Shoigu, siguió de inmediato explicando que, de hecho, Rusia está luchando contra el Occidente Colectivo en Ucrania. Los acusó de proporcionar inteligencia y armamento de última generación para facilitar los ataques transfronterizos de Ucrania, sin mencionar lo que describió como su campaña de genocidio y terrorismo. Shoigu también anunció que la movilización parcial comprenderá alrededor de 300.000 soldados, lo que, según dijo, es solo alrededor del 1% de su capacidad total.

El contexto más amplio en el que se produjeron estos anuncios implica la cambiante dinámica militar-estratégica del conflicto ucraniano. Las Fuerzas Armadas rusas acaban de sufrir un revés en la región de Járkov, después de lo cual otras cuatro regiones ucranianas (Donetsk, Kherson, Lugansk y Zaporozhye) declararon que realizarán referendos para unirse a la Federación Rusa. Kiev y sus aliados occidentales denunciaron esos votos como una farsa y prometieron restablecer el control total.

Entre esos dos acontecimientos, el presidente Putin se reunió con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, al margen de la Cumbre de la OCS de la semana pasada en la antigua ciudad uzbeka de Samarcanda. El presidente Erdogan luego le dijo a PBS en una entrevista el lunes que el presidente Putin supuestamente mostró “que está dispuesto a terminar con esto lo antes posible”, y agregó que “creo que se dará un paso significativo”. Los acontecimientos posteriores confirmaron que los referendos y la movilización parcial eran lo que el presidente Putin tenía en mente.

Los principales medios de comunicación los están convirtiendo en escaladas desesperadas que supuestamente se están realizando desde una posición de creciente debilidad militar. El presidente de EE. UU., Joe Biden, advirtió anteriormente a su homólogo ruso contra el uso de armas nucleares si la situación empeora aún más para su lado, lo que sigue la tendencia de alarmismo occidental desde que comenzó la última fase del conflicto de Ucrania a finales de febrero. Sin embargo, Rusia negó tal intención pero reafirmó que siempre se defenderá.

El presidente Putin se hizo eco de esa postura en el discurso del miércoles y prometió que su país utilizará “todos los medios a nuestro alcance” para defender a “Rusia y a nuestro pueblo”. También advirtió a Occidente que no se involucre en lo que describió como chantaje nuclear. Esto puede interpretarse como un indicio de que en realidad son los EE. UU. los que podrían estar considerando usar tales armas o, al menos, colocar a Rusia en una situación desventajosa desde el punto de vista militar y estratégico en la que Washington podría algún día tener la ventaja en una guerra nuclear teórica.

Por lo tanto, es comprensible que los observadores interpreten los últimos desarrollos de referendos en las áreas controladas por Rusia de esas cuatro regiones ucranianas y la movilización parcial de Moscú como escaladas, pero la realidad es que ambos tienen como objetivo reducir la escalada del conflicto. Para explicar, en el caso de que esas regiones voten para unirse a la Federación Rusa como muchos predicen, Moscú las consideraría como su propio territorio a la par de la capital misma.

Por lo tanto, Ucrania y sus patrocinadores de la OTAN tendrían que considerar si vale la pena atacar directamente un territorio que Rusia prometió tratar legalmente como propio, ya que hacerlo sin duda acarrearía importantes consecuencias. No está claro qué harían eso en ese escenario, pero el Kremlin evidentemente no se está arriesgando, por lo tanto, su movilización parcial que el presidente Putin dijo se supone que estabilizará las líneas del frente que Moscú podría considerar muy pronto como el nuevo extensión de sus fronteras internacionales.

Podría haber sido con esto en mente que el líder ruso dijo durante su conferencia de prensa en Samarcanda después de la Cumbre de la OCS allí que “si la situación continúa así (con ataques terroristas y transfronterizos), nuestra respuesta será más impactante”. Hasta el momento, explicó, “Fuimos bastante moderados en nuestra respuesta, pero eso no durará para siempre”. Esto confirma que Rusia se ha estado conteniendo militarmente todo este tiempo, aunque la dinámica cambiante la obliga a reconsiderar si es necesario.

Teniendo en cuenta estos cálculos desde la perspectiva del presidente Putin, sus últimas intenciones claramente parecen tener como objetivo reducir la escalada del conflicto ucraniano congelando la línea de control o quizás expandiéndola ligeramente a las fronteras de esas cuatro regiones ucranianas que podrían votar para unirse a Rusia. Dado que Moscú consideraría esas fronteras como sus nuevas fronteras internacionales en ese escenario, tiene sentido por qué se está movilizando parcialmente para defenderlas de las fuerzas ucranianas respaldadas por la OTAN.

Por lo tanto, la prerrogativa de intensificar el conflicto ucraniano recae en Kiev y sus aliados de la OTAN. Pueden aceptar esta realidad emergente tal como la concibe el presidente Putin para reenfocar sus esfuerzos en el frente interno antes de las esperadas crisis sociopolíticas y económicas del próximo invierno o rechazarla militarmente a riesgo de provocar que Rusia defienda plenamente lo que consideraría su territorio. Con suerte, las cabezas más frías prevalecerán después de apreciar los movimientos de desescalada de Rusia.

Por Andrew Korybko
analista político estadounidense

La Europa de la abundancia (en palabras de Macron), la Europa altanera y anquilosada, la Vieja Europa de las mejores luces y las peores sombras, anda en estos momentos dando tumbos y atemorizada. La realidad se ha tornado muy fea. Las va a pasar canutas –y nosotros por ende- en los próximos meses sometida a crisis encadenadas ligadas a la guerra de Ucrania, la alimentación, la energía, la inflación, la salud pública o el clima

Se creyó siempre intocable, a pesar de sus dramáticas experiencias históricas, y se instaló en una especie de sopor ligado a la arrogancia, a la irresponsabilidad y a la globalización neoliberal que abrazó sin pudor y que le impidió reconocer que había ido dejando en manos de países terceros su seguridad energética, alimentaria o tecnológica

Europa está en guerra y se le advirtió desde hace mucho tiempo por Ucrania, Polonia, la República Checa, los países bálticos, y hasta por EEUU, que la contienda se podría producir, sin que se hiciera el menor caso a los avisos. No tuvo en cuenta la fragilidad de sus fronteras ante el afán imperialista ruso y participó de un pulso de la OTAN a Rusia sin medir sus terribles consecuencias. Estamos ante un escenario alarmante –no deja de estar presente una crisis nuclear de alcance imprevisible, y no me refiero solo a la central nuclear de Zaporiya- que puede tener peligrosas derivas sociales, económicas o medioambientales

El Viejo continente está sufriendo una grave situación económica, con una inflación galopante que apunta indicadores records sobre todo en los alimentos y la energía, debido al agravamiento de la crisis con Rusia por las sanciones impuestas al régimen de Putin y al aumento de los tipos de interés tanto por EEUU como por el Banco Central Europeo. Y aunque la vía elegida para frenar la espiral inflacionista ha sido esta vez la de inyectar dinero publico y privado a la economía, vuelven a surgir voces en algunos países influyentes ( Alemania, por ejemplo), que demandan volver a los suicidas recortes y ajustes. El fantasma de la recesión está cada vez más presente en el ánimo colectivo y sería tremendamente doloroso.

El freno a las exportaciones de granos y fertilizantes desde Ucrania y Rusia para Europa y el mundo (los dos producen el 30% de la oferta mundial de millo y trigo), el alza de los precios a causa de la inflación y el aumento del coste de la energía, el uso de los cereales para producir combustible en sustitución del gas ruso y la sequía que vive el continente, derivada del calentamiento global, están generando un peligroso desabastecimiento planetario y un aumento de los precios de incalculables consecuencias.

La entrada de China en la OMC en 2001, dio un impulso a la globalización y a la deslocalización de las empresas europeas. Los menores costes laborales y de derechos de los trabajadores y una muy débil protección medioambiental propiciaron el traslado de muchas industrias europeas hacia Asia. Se hizo un canto a la globalización liberal que se fue tornando en desigualdades, iliberalismo y confrontación entre los autoritarismos y la democracia. La pandemia de la Covid-19 puso de manifiesto la enorme debilidad de la UE y de la industria del continente al no poder disponer de las mascarillas necesarias para la ciudadanía y el personal sanitario. Luego, la deriva en la fabricación de chips necesarios para el avance tecnológico y la falta de capacidad para ser competitivos en la industria de la tecnificación y la innovación, han terminado por hacer saltar las alarmas y plantear una relocalización apresurada. Se habla ahora de un renacimiento industrial europeo, pero en el camino se han perdido cientos de miles de puestos de trabajo y un potencial industrial de enorme calado.

presiAdemás de mostrarnos al desnudo cómo la globalización, y la consiguiente deslocalización de la industria europea, había sumido al continente en una enorme debilidad para afrontar una crisis sanitaria de envergadura, la pandemia de la COVID-19 dejó patente, igualmente, la enorme fragilidad a la que está sometido el sistema de protección social y de la sanidad pública europea. Esta fragilidad es fruto de los embates salvajes de Davos y de la implantación del modelo neoliberal que emergió en los años 80 para poner fin al pacto del Bienestar Social surgido tras la Segunda Guerra Mundial.

El informe “El medio ambiente en Europa: Estado y perspectivas 2020”, elaborado por la Agencia Europea del Medio Ambiente, acaba de advertir con rotundidad que este continente no alcanzará los objetivos previstos para 2030 y hace una llamada urgente a políticas más decididas para frenar el cambio climático. Otra vez Europa con el pie cambiado. Muchos programas, declaraciones rimbombantes y algunos recursos financieros, pero las graves sequías, las inundaciones, los daños a la salud de la población, los incendios forestales y el aumento del nivel mar que amenaza los ecosistemas costeros siguen en aumento sin que los programas realizados o los proyectos en marcha consigan atajar los efectos del cambio climático sobre la economía, la biodiversidad, las personas y el territorio. El ejemplo más claro quizás sea el de la continuidad de la dependencia de los combustibles fósiles y la escasa penetración de las renovables.

La autosuficiencia energética europea ha estado todo el tiempo en manos de países terceros inestables, inseguros y vulneradores de los derechos humanos, pero también de poderosos lobbies empresariales sin escrúpulos que han antepuesto siempre, todo el tiempo, y de la mano de los principales partidos políticos europeos, convenientemente untados, la maximización de sus ganancias frente a la importante responsabilidad social que les corresponde y frente a la seguridad energética que se les exige. Todo ello tras la privatización de un sector crucial para la supervivencia de los estados. Solo un ejemplo clave, porque las puertas giratorias son infinitas: el ex canciller alemán Schröder se convirtió en el “lobista” principal de los intereses gasistas rusos en Alemania y Europa en los últimos años y solo ahora se le ha sancionado por el Gobierno alemán.

La dependencia energética de la UE del exterior ha ido aumentando en los últimos años. Hoy día el 57,5% de la energía que consumen sus países proviene del exterior. Europa importa el 96% del petróleo que consume y casi el 80% del gas, porque Noruega aporta un 20%. Rusia ha suministrado hasta el momento un 41% anual. Tras el corte del suministro ruso, las miradas del Gobierno europeo se dirigen a EEUU para importar el altamente contaminante gas licuado de esquisto. Pero no es la solución y por eso ahora las prisas para construir gasoductos desde España hacia Italia y Francia, a lo que se opone Macron, alegando, con razón, que eso no hará sino frenar las inversiones en renovables.

Con respecto a la gestión interna, son los lobbies energéticos, que gestionan en su mayor parte empresas que antes eran públicas y que fueron privatizadas en muchos casos de forma fraudulenta – es el caso de Endesa en España- los que marcan las políticas energéticas. El empecinamiento en mantener el mercado marginalista que encarece brutalmente la energía al consumidor y que les proporciona miles de millones de beneficios “caídos del cielo” y la presión hasta conseguir que la taxonomía considere como verdes a las nucleares y al gas, son dos de los ejemplos más palmarios del poder de los trust de la energía sobre los responsables políticos europeos.

Y para acallar a la opinión pública, mientras se proponen cortes de suministro y racionamientos (debió ser siempre ahorro y eficiencia en el consumo), las autoridades europeas solo parchean la situación poniendo topes al gas y las renovables, reduciendo los precios (así lo tuvieron que hacer siempre) o limitando los beneficios de las compañías fósiles, gravando un 33% sus beneficios extraordinarios cuando hasta hace unos días nos aseguraban que eso era imposible. Y todo esto sin atreverse a acabar con el mercado marginalista. Parcheos cobardes, solo parcheos cobardes.

Ahora, como suelen hacer casi siempre desde hace décadas, nos vuelven a anunciar una apuesta decidida por la inversión en renovables. Lo han dicho en muchas ocasiones y siempre ha quedado en nada. Lo cierto es que la transición energética europea ha sido un auténtico fiasco.

Ante tanto fracaso solo me cabe preguntar si esta UE, casi siempre en manos de los conservadores, será capaz de dar un giro de timón ante tanta política errática y buscar alternativas para sus hombres y mujeres en unos tiempos muy difíciles y con los totalitarismos, que aparecen siempre con las turbulencias, al acecho de la democracia.

PD. Esta reflexión que les acabo de trasladar me reafirma en la convicción de que tenemos que seguir avanzando en Gran Canaria en un modelo de ecoísla que apueste por las soberanías energética y alimentaria, nos garantice la seguridad hídrica y avance en un modelo de diversificación económica ligado a las economías verde, azul y circular, la innovación, la digitalización, la mitigación y la adaptación al cambio climático, la reforestación, el transporte público sostenible, los derechos sociales y los cuidados, la igualdad… No hay otro camino.

Los puertos y aeropuertos son los pulmones económicos por los que respira una isla. Ningún territorio puede aspirar a la prosperidad si carece de la suficiente conectividad como para desarrollar sus sectores productivos

La mejora de las condiciones de vida en La Gomera, como en el resto de las islas, se produjo de la mano de la mejora de las comunicaciones. Primero de las interiores, que permitían los desplazamientos entre los núcleos urbanos, y después las que conectaban a nuestra isla con el resto de Canarias y con el mundo. Fue un lento viaje que comenzó con los viejos pescantes del siglo pasado y acabó con las nuevas infraestructuras aéreas y portuarias.

Y como esto es así de evidente, la situación del Puerto de Los Cristianos no es un asunto que afecte solamente al municipio de Arona y a sus vecinos, sino que afecta también a los ciudadanos y a toda la economía de las Islas Verdes. Porque el Puerto de Los Cristianos es fundamental en el tráfico de viajeros y mercancías que entran y salen de La Gomera, El Hierro y La Palma.

Hace ya casi un cuarto de siglo que nació el proyecto de un nuevo y moderno puerto en Fonsalía, en Guía de Isora. Se hicieron accesos específicos desde la autopista del Sur y se comenzaron los trámites para su realización. Pero la obra encalló en la burocracia y en las protestas de quienes consideraron que resultaba mucho menos traumático para el medio marino y para la isla de Tenerife mejorar las instalaciones de Los Cristianos que hacer una nueva instalación portuaria. Fonsalía, después de un cuarto de siglo, se murió sin nacer.

¿Y ahora? Pues ahora resulta que Los Cristianos sigue exactamente igual que como estaba. Los accesos a la zona portuaria son absolutamente insuficientes y producen molestias a los viajeros, a los transportistas, a los ciudadanos de la localidad y a los numerosos turistas que la visitan. El puerto se ha convertido en un cuello de botella que estrangula las posibilidades de crecimiento de la conectividad de las Islas Verdes, el desarrollo futuro de nuevas rutas, la operación de nuevas embarcaciones o de nuevas apuestas de transporte. Y aunque Fonsalía ya no existe, nadie ha planteado la necesidad y la urgencia de solucionar de una vez un problema que empieza a ser insoportable.

Existe un proyecto para soterrar el acceso al Puerto de Los Cristianos, separando el tráfico urbano del portuario, que ahora se tiene que realizar obligatoriamente por la Avenida de la Habana, Calle Finlandia y Avenida de Chayofita. Es una obra de importancia que aliviaría uno de los principales problemas de congestión, aunque no solucione las carencias que el puerto padece en cuanto a un crecimiento futuro de las frecuencias y conexiones marítimas. Y una obra que hay que consensuar con el Ayuntamiento de Arona, porque interviene en un área fundamental de la trama urbana de Los Cristianos. Pero nada de eso se ha hecho hasta hoy.

El proyecto parece marchar por el mismo camino que el de otras muchas obras que se eternizan en Canarias. Y eso hace que se disparen todas las alarmas de quienes vimos cómo se esfumaba un nuevo puerto y vemos ahora cómo se atasca una solución urgente a los problemas de viajeros y transportistas. Estrangular el puerto es estrangular a La Gomera, El Hiero y Palma, y dificultar su crecimiento. Hace ya algún tiempo que se eliminaron las bonificaciones a las tasas portuarias para turistas y se recortaron las que se daban a los residentes, lo que encareció los billetes para todos los usuarios. Eso fue malo, pero seguir con un puerto colapsado sería enormemente dañino para las Islas Verdes.

CASIMIRO CURBELO

Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias

Para hacer que las cosas pasen solo existe el camino del trabajo, la responsabilidad y el compromiso. Los hombres y mujeres de la Agrupación Socialista Gomera, que este fin de semana celebramos el tercer congreso, hemos logrado poner en el mapa de Canarias un nuevo discurso: el de canarios que habían padecido un abandono secular

Si hoy se habla en nuestro Archipiélago de la diferente realidad de las Islas Verdes es porque algunos hemos levantado la bandera de los más de cien mil canarios y canarias que viven en peores condiciones y con menores oportunidades. Y porque hemos denunciado el insoportable centralismo que se practica en Canarias y la concentración de servicios, riqueza y población en las dos grandes áreas metropolitanas. Hoy, en nuestra tierra, están en discusión problemas endémicos como el desequilibrio poblacional o los sobrecostos de la doble insularidad, de los que nadie, nunca, se había preocupado.

En ASG defendemos la justicia social. Y no puede existir una sociedad justa en la que se permita la cronificación de la desigualdad. Nuestras Islas Verdes, llamadas siempre “menores” con cierto tono despectivo, están reclamando y defendiendo un tratamiento diferenciado. Somos la ultraperiferia de la periferia y lograr mejoras en la conectividad aérea y marítima ha sido una larga batalla. Una que, una vez ganada, nos ha permitido impulsar un incipiente acceso a las economías y los mercados de los que estuvimos ausentes durante demasiado tiempo.

Nuestro papel secundario en la vida de Canarias también ha cambiado. Las fuerzas políticas y sociales de las dos grandes islas más pobladas, han intentado de todas las maneras posibles limitar el alcance de la revolución de las Islas Verdes y acabar con nuestro protagonismo: hasta se cambió el sistema electoral, intentando restarnos poder y cortarnos las alas. Pero no lo han conseguido. La voz de La Gomera sigue sonando alto y fuerte en el Parlamento de Canarias. Y seguirá sonando, si los hombres y mujeres de La Gomera quieren.

Construir una Canarias más justa y más solidaria no se consigue con discursos. Se logra con trabajo y con compromiso. Y a los que menos tienen les corresponde ser conscientes de que su diferente realidad será atendida en la medida en que sean capaces de tener su espacio, su voz y su fuerza en el escenario de la política de las islas.

En ASG defendemos la buena política. La que consiste en trabajar pegados a la realidad de las familias para solucionar sus problemas, que son los nuestros. Una política que supone ser constructivos y rehuir de los conflictos estériles y los insultos, porque creemos que más allá de las diferencias ideológicas, se pueden conseguir acuerdos que beneficien la vida de todos los canarios. Y con la fuerza que nos dan los votos de nuestra isla, podemos exigir que se atiendan a nuestros problemas especiales.

Nos hemos convertido en la voz de La Gomera y, por extensión, en la voz de tres islas que se han enfrentado solas a la despoblación, el envejecimiento social y a un insoportable coste de la vida. Hemos logrado que las leyes se hayan adecuado a las circunstancias excepcionales de nuestros territorios. Y hemos puesto en el primer plano la existencia de dos Canarias, de distintas velocidades y la urgencia de acabar con esa insoportable brecha entre quienes tienen más y quienes tienen menos.

Antes de que acabe la legislatura, abordaremos nuevas medidas para impulsar la economía en unos territorios desfavorecidos que necesitan compensar su lejanía y sobrecostos. Alguien tenía que decir alguna vez que Canarias tenía que cambiar. Alguien tenía que denunciar que las injusticias se tienen que terminar. Y nosotros levantamos la voz donde nadie la había levantado. Ese es el camino que hemos recorrido y del que nos sentimos orgullosos.

CASIMIRO CURBELO

Presidente del Cabildo de La Gomera y portavoz de ASG en el Parlamento de Canarias