Canarias impulsa la vivienda colaborativa como modelo alternativo para propiciar la longevidad autónoma

El viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, destacó el esfuerzo del Gobierno de Canarias por explorar distintas vías para cambiar el modelo tradicional de acceso a la vivienda

La jornada congregó a expertos de todo el país en la modalidad de propiedad colectiva del inmueble

El Gobierno de Canarias, a través de la viceconsejería de Bienestar Social, ha organizado hoy (viernes, 22) una jornada sobre cooperativas de viviendas colaborativas con el objetivo de generar un espacio de diálogo entre administraciones públicas y entidades de vivienda cooperativa con el fin de compartir necesidades, enfoques y posibles líneas de avance en este modelo para propiciar un envejecimiento en acompañamiento, evitar la soledad, promover la autonomía personal, la desinstitucionalización y como una posible alternativa a la adquisición de vivienda tradicional el archipiélago.

En el acto de apertura de la jornada, el viceconsejero de Bienestar Social, Francisco Candil, señaló que este modelo implica un cambio de mentalidad, “ya que supone desarrollar proyectos basados en compartir espacios y servicios comunes frente a la vivienda tradicional marcada por un territorio personal”. “Canarias, como comunidad con un territorio limitado y fragmentado, no ha tenido más remedio que aprender a generar soluciones nuevas e intentar dar respuesta a uno de los problemas que más acucian a la ciudadanía”, enfatizó.

“De esta forma, a través de este modelo se busca impulsar proyectos de convivencia y modelos colectivos residenciales alternativos que mejoren las posibilidades de acceso a una vivienda de la ciudadanía en un espacio colaborativo que respete su independencia”, aseguró Candil, quien matizó que, en el caso de las personas mayores, se trata de una fórmula habitacional que busca prolongar su autonomía personal, promover su envejecimiento en un espacio colaborativo y evitar su institucionalización.

“Estamos ante un cambio de paradigma que supone transitar de la individualidad al trabajo común y compartido, y eso no siempre es fácil, pero es una vía perfectamente válida para acceder a una vivienda”, aseguró Candil.

La Consejería de Bienestar Social ya trabaja en este modelo destinando un total de 3 millones de euros, a través de los Fondos «Next Generation EU» del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, a la ejecución de 11 proyectos de viviendas colaborativas en las islas de Gran Canaria, Tenerife y La Palma.

Un modelo alternativo de acceso a la vivienda

La vivienda colaborativa en cesión de uso es una fórmula de acceso a la vivienda que considera la vivienda como un bien de uso y no de lucro. Así, la cooperativa, promotora de las viviendas, no se disuelve tras la construcción, sino que mantiene la titularidad de manera indefinida, lo que evita el lucro individual y la especulación, contribuyendo de esta manera a crear un parque de vivienda asequible a largo plazo.

Después de una aportación dineraria inicial y una cuota mensual asimilable a un alquiler, la cooperativa cede el uso de la casa a los socios. En ningún caso las cuotas se relacionan con la situación del mercado inmobiliario, sino que tienen que ver con los costes de adquisición, mantenimiento o funcionamiento de la cooperativa. La cantidad inicial se devuelve si el usuario/propietario se da de baja. Este tipo de iniciativas fomenta la participación social.

La jornada, celebrada en Las Palmas de Gran Canaria, incorporó experiencias de otros territorios, como Navarra, Cataluña o Euskadi, y permitió reforzar la colaboración entre distintos agentes para transitar hacia un marco común que posibilite la continuidad de esta fórmula en las islas.

El encuentro, organizado por la Presidencia del Gobierno de Canarias -a través de Islas Responsables Lab (IRLab)- y la Consejería de Bienestar Social, se estructuró en cuatro mesas redondas. En la primera de ellas, se debatió en torno a la colaboración público-comunitaria en políticas públicas de vivienda y las medidas en marcha para impulsar el modelo en Canarias, qué está funcionando y qué falta para avanzar. La directora del Instituto Canario de la Vivienda, Pino de León; el miembro de la Red Anagos y Red Vivienda Cooperativa y socio de OFIC, Bentejuí Hernández; el consejero de Bienestar Social e Inclusión del Cabildo de Lanzarote, Marciano Acuña; y el técnico del Ayuntamiento de Arucas, José Miguel Marrero.

El director gerente de la empresa pública del Gobierno de Navarra, Nasuvinsa, Javier Burón, explicó la experiencia en el Gobierno foral, centrando su intervención en las políticas públicas, herramientas y enfoques que están haciendo posible el desarrollo de la vivienda cooperativa en cesión de uso y su consolidación como alternativa real dentro de las políticas de vivienda. En este sentido, se combinó la visión de las administraciones públicas con la de entidades que están impulsando el modelo desde el ámbito coooperativo, permitiendo entender cómo se construye en la práctica la colaboración público-comunitario.

En esta jornada se abordó diferentes aspectos relacionados con la vida en común: cuidados, salud y transformación social en las viviendas cooperativas de la mano de Yabel Pérez, de la entidad catalana Sostre Cívic; Andrea Pozo, investigadora de Euskadi Lagunkoia Berria; y Ana Ronda, representante de la cooperativa El Ciempiés. En este caso se abordó el impacto de este modelo en las personas y las comunidades, desde los cuidados, la inclusión y el acompañamiento mutuo, con especial énfasis en la soledad no deseada, la salud mental, jóvenes o colectivos en situación de exclusión.

El último de los debates se centró en la cesión de uso en Canarias, donde se puso de manifiesto la situación actual de las cooperativas en cesión de uso en Canarias, se identificaron los principales retos que enfrentan y se compartieron aprendizajes desde la práctica, con el objetivo de avanzar en la construcción de un ecosistema que permita impulsar nuevos proyectos en el territorio. En la mesa intervinieron Jorge Eusebio González, de la cooperativa El Chinijo; Adrián Rodríguez, de EntreAlisios Cooperativa; Ricardo García, del estudio Arquitectos de Familia-Colaborarq y José Carlos Hernández, presidente de Canarias Cohousing.