Educación presenta el plan para incorporar la psicología en los centros canarios a partir del curso 2026/2027

La iniciativa, dotada con 2,2 millones de euros, contempla la incorporación de 39 profesionales especializados en las dos provincias con el objetivo de reforzar el bienestar emocional del alumnado y la convivencia escolar

Se trata de un modelo apuesta por la prevención, la detección precoz y la intervención en salud mental dentro del propio sistema educativo

El consejero de Educación, Formación Profesional, Actividad Física y Deportes del Gobierno de Canarias, Poli Suárez, presentó este lunes el plan estratégico institucional para la incorporación de la psicología en el ámbito escolar de Canarias, una iniciativa que comenzará a desplegarse en el curso 2026/2027 con el objetivo de reforzar la atención al bienestar emocional del alumnado y mejorar la respuesta del sistema educativo ante los nuevos retos en salud mental.

En el acto, en el que también participó el viceconsejero de Educación, José Manuel Cabrera, y que contó con el apoyo del decano y de la vicedecana del Colegio Oficial de la Psicología de Las Palmas, Francisco Sánchez y Nena del Rosario, se detallaron las principales líneas de un modelo que supone un avance estructural en la atención educativa, al integrar profesionales de la psicología general sanitaria dentro de los centros educativos públicos de las islas.

Poli Suárez subrayó que “este plan responde a una realidad que ya está presente en nuestras aulas y que exige una respuesta por nuestra parte”. En este sentido, destacó que “la salud mental es un elemento clave para la convivencia y el desarrollo de nuestros estudiantes y requiere de nuestro esfuerzo para mejorarla”. Así, explicó que esta iniciativa permitirá “actuar antes y mejor pero, sobre todo, de forma más coordinada, incorporando perfiles especializados que apoyen el trabajo que ya se realiza dentro del sistema educativo”, en un contexto en el que, “desde inicio del curso, se han contabilizado cerca de seiscientas intervenciones con alumnado por riesgo algo o inminente de problemas de salud mental”.

Asimismo, señaló que “llegamos en un momento en el que los centros educativos están afrontando situaciones cada vez más complejas vinculadas al bienestar emocional del alumnado, y debemos ser capaces de anticiparnos con herramientas adecuadas”, y añadió que “estos profesionales no vienen a sustituir la labor de los equipos de orientación, sino a reforzarla y complementarla con una intervención más especializada”.

El plan contempla la incorporación de un total de 39 profesionales de la psicología —22 en la provincia de Las Palmas y 17 en la de Santa Cruz de Tenerife— en centros educativos isleños, con intervención prioritaria en institutos de educación secundaria, centros de educación obligatoria, centros de educación especial y centros integrados de formación profesional. Por islas, la distribución territorial de estos profesionales permitirá dar cobertura a todo el archipiélago, con 16 profesionales en Gran Canaria y 13 en Tenerife, además de otros tres en Lanzarote y Fuerteventura, dos en La Palma y uno tanto en La Gomera como en El Hierro.

Esta dotación, que se integrará en cada uno de los equipos de orientación educativa para dar cobertura a distintos centros en función de las necesidades detectadas, permitirá avanzar hacia un modelo que combina la promoción del bienestar emocional, la prevención de riesgos, la detección temprana de dificultades y la intervención especializada. El despliegue inicial alcanzará cerca de 250 centros educativos de las islas, con especial atención al alumnado de entre 12 y 18 años, etapa en la que se concentra un mayor número de situaciones relacionadas con el malestar emocional, las dificultades de adaptación o los problemas de convivencia.

En su intervención, José Manuel Cabrera destacó que “la escuela es un espacio clave para la prevención y la intervención temprana”, y señaló que “la incorporación de estos perfiles permitirá dar un salto cualitativo en la atención a la diversidad y en el acompañamiento al alumnado y a sus familias”. En este sentido, subrayó que “existe una demanda creciente por parte de la comunidad educativa para reforzar la atención al bienestar emocional, y este plan da respuesta a esa realidad compartida por profesorado y familias”, y añadió que “estamos avanzando hacia un cambio de modelo en el sistema educativo, en el que la salud mental pasa a ocupar un lugar central dentro de la acción educativa”.

Asimismo, el viceconsejero de Educación subrayó que “este plan refuerza el papel de los centros como entornos de protección y bienestar, incorporando una mirada más completa sobre el desarrollo del alumnado”, y añadió que “la integración de profesionales de la psicología permitirá mejorar la coordinación con los equipos docentes y las familias, ofreciendo respuestas más ágiles y ajustadas a las necesidades reales del alumnado”.

El modelo incorpora un enfoque integral que combina la promoción del bienestar emocional, la prevención de riesgos, la detección temprana de dificultades y la intervención psicológica especializada. Entre las funciones de estos profesionales se incluyen la evaluación e intervención psicológica individual y grupal con el alumnado, la detección precoz de situaciones relacionadas con ansiedad, depresión, acoso escolar o conductas de riesgo, así como el asesoramiento al profesorado y la intervención con las familias. Asimismo, contribuirán a la mejora de la convivencia escolar y al desarrollo de programas de promoción de la salud mental en coordinación con los equipos de orientación.

Durante la presentación se puso de relieve el papel de la escuela como entorno clave para la promoción de la salud mental, no solo como espacio de aprendizaje, sino también como contexto de protección, detección y acompañamiento del alumnado. En este marco, el bienestar psicológico se configura como un factor determinante del éxito educativo y del desarrollo integral.

El plan cuenta con un presupuesto estimado de 2,2 millones de euros y prevé su desarrollo progresivo mediante la creación de listas específicas de empleo y la incorporación efectiva de estos profesionales al sistema educativo público. Esta integración permitirá actuar como un primer nivel de respuesta ante problemáticas de carácter psicológico, favoreciendo intervenciones más tempranas y evitando la cronificación de determinadas situaciones.

La iniciativa se enmarca en los principios de equidad, inclusión y atención integral al alumnado recogidos en la normativa vigente, reforzando el papel de los centros educativos como entornos seguros y protectores. Asimismo, contribuirá a mejorar la coordinación con las familias y a dotar a los equipos directivos y al profesorado de herramientas especializadas para afrontar situaciones cada vez más complejas en el ámbito educativo.

Con este plan, el departamento que dirige Poli Suárez avanza en la consolidación de un modelo educativo más adaptado a las necesidades actuales, en el que la salud mental y el bienestar emocional del alumnado se sitúan como elementos centrales de la acción educativa.