
La popular y veterana emisora de radio "Radio faro del Noroeste" sigue su proyección hacia una mayor ampliación de su cobertura.
*Capital durante siglos de Asia Menor, hoy suma más de millón y medio de turistas interesados en sus monumentos históricos
*La ciudad fue revalorizada por Alejandro Magno, Augusto, Justiniano, Adriano, Trajano y Marco Aurelio, emperadores
*Perdura en la memoria su templo de Artemisa, una de las siete maravillas antiguas, antes de la destrucción
*Juan Evangelista y Saulo de Tarso la convirtieron en plaza relevante para difundir el cristianismo
No muchas ciudades pueden alardear del interés que Éfeso (Turquía) despertó para diversos emperadores, especialmente romanos. Fundada en el siglo X a.C. por Androclo, hijo de Codro, rey de Atenas, fue cuna del filósofo Heráclito y del geógrafo Artemidoro. Alcanzaría la cima de su apogeo demográfico, comercial y cultural en los siglos I y II d.C. Entonces, con más de 200.000 habitantes, el emperador romano Augusto la reconoció capital de Asia Menor, distinción reforzada por la importancia de su puerto en el mar Egeo.
Alejandro Magno, emperador macedonio, precedió a Augusto siglos antes en dedicación de esfuerzos a la ciudad, correspondiendo a algunas de sus exigencias, al tiempo que aumentaba los dominios de su imperio por Asia. Impulsó, por ejemplo, la reconstrucción del templo de la diosa Artemisa, devastado por un incendio. Era no sólo la meca de millares de peregrinos, también una joya arquitectónica helenística, encumbrada entre las siete maravillas de la antigüedad.
Calle Curetes, importante vía con pavimento de mármol de la época que une la puerta de Hércules con la biblioteca de Celso en la antigua Éfeso / A.M.
Hoy apenas quedan vestigios de aquel santuario. Guerras, terremotos y saqueos pusieron fin a su existencia. No obstante, algunas de aquellas columnas del templo sagrado lograron ser rescatadas para sumarlas a la basílica de Santa Sofía en Estambul y a la exposición del Museo Británico de Londres.
Y otra continúa, aunque mutilada, en su lugar primitivo como muda superviviente de un tiempo glorioso.
Pese a los avatares naturales, seísmos, conflictos bélicos y epidemias, además de cierta indolencia de la población, que acabaron con la ciudad, queda para la historia que Éfeso ha constituido hasta hoy un faro permanente de la cultura y arqueología greco-romana.
Cultura y progreso alentados en su momento por Augusto, Justiniano, Adriano, Marco Aurelio, Trajano y Domiciano, entre otros emperadores. Todos ellos marcaron su huella en el enclave. Unos, con presencia personal y temporal (Alejandro Magno y Adriano, éste en dos ocasiones). Otros, con políticas que potenciaron su desarrollo económico y artístico.
Las ruinas que hoy presenta la vieja ciudad bíblica, multitud de monumentos aún en pie, son valorados como un imponente museo al aire libre.
No en vano, desde el año 2015 su complejo arqueológico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
TURISMO EN ASCENSO
Las obras de rehabilitación, varias con asesoramiento y financiación de entidades públicas y privadas europeas (perceptibles en concreto las de Italia y Austria), siguen propiciando paralelamente la creciente riada turística a Éfeso.
Turquía espera alcanzar en 2025 la cifra de 65 millones de visitantes. Europeos, rusos y árabes lideran el ranking de turistas. La afluencia de holandeses y franceses cayó en picado a raíz de los desencuentros de sus gobiernos con Erdogan, presidente turco. El número de españoles es significativo. Alrededor de 150.000 arribaron el año pasado al país otomano.
Frente a Estambul y Capadocia, Éfeso rivaliza como destino no menos atractivo. Superará previsiblemente el millón seiscientas mil visitas este año. Muchos de los turistas no resisten la tentación de entrar en un recinto cubierto, donde se proyecta la recreación audiovisual de su historia. El público desfila por tres salas en tiempo récord, mientras es informado con agilidad e imágenes espectaculares. Entre otros detalles no menores, asisten a la creación virtual del nacimiento de Éfeso, ligado al poderoso vínculo con la diosa Artemisa y su templo, referente arquitectónico universal.
La estructura del tabernáculo de la diosa era soportada por “127 columnas de mármol del orden jónico, y cada una medía algo más de dieciocho metros de altura. El altar fue adornado con esculturas magistrales de Praxiteles. Sucesivos imperios, el persa, el macedonio y el romano, veneraron su santidad y enriquecieron su esplendor”, escribió Edward Gibbon en su “Historia de la decadencia y ruina del Imperio Romano”.
Por otro lado, el profesor canario Fernando Hernández Guarch, en sus “Notas de viajes por países del Islam”, editadas en 2013, destaca que el mismo espacio sagrado “fue más grande que el Partenón de Atenas” y que Éfeso “es quizá la ciudad greco-romana mejor conservada en la que podemos admirar el estadio, el odeón y la fachada de la biblioteca de Celso, entre otros monumentos de interés”.
GERMEN DEL CRISTIANISMO
El papa León XIV en su primera salida al exterior acaba de visitar Turquía, con escala en Ankara, Izmik y Estambul. Un gesto de la máxima autoridad de la Iglesia católica al territorio en el que germinó la semilla del cristianismo, tras la muerte de Jesús.
Siendo la capital de Asia Menor, Éfeso acogió durante tres años la catequesis de Saulo de Tarso (San Pablo) a las primeras comunidades de creyentes, periodo que compartió con Lucas Evangelista a partir del año 53 d.C. Ambos arribarían poco tiempo después de hacerlo Juan Evangelista, que acompañaba a María, la madre de Jesús. Bien es cierto que no todos los historiadores están de acuerdo en este apunte segundo, respecto a la coincidencia física de la totalidad de los personajes en la misma ciudad.
En los años 431 y 499 los efesios alojaron dos concilios ecuménicos en su capital. El primero para condenar el nestorianismo, y el segundo para aprobar el monofisismo (Cristo con una sola naturaleza, divina), pronunciamiento rechazado por la Iglesia de Roma.
EXPEDICIÓN ESPAÑOLA
Grupo de turistas españoles delante de la biblioteca de Celso / A.M.
En Éfeso coincidió recientemente un grupo de una treintena de españoles, integrado por canarios, madrileños, andaluces, vascos y catalanes. Docentes, sanitarios, ingenieros, amas de casa, etc. Juntos posaron ante la biblioteca de Celso y en otros lugares.
Construida en el siglo II de la dominación romana, la biblioteca custodió doce mil “rollos”. Fue la tercera del mundo de la época, por detrás de la abierta en Alejandría y en Pérgamo, recordó a los turistas españoles su guía, Mustafá Ata, antiguo alumno del Liceo francés de Estambul y de la universidad de La Sorbona en París.
De nacionalidad turca y con ascendencia greco-sudanesa, Ata se reveló como profesional con perfil propio, singular, conocedor en profundidad de la historia de su país hasta el devenir actual. Destilaba información con generosidad y opiniones personales, aderezadas con chascarrillos, exentos de prejuicios. Provocaría en más de una ocasión la carcajada del auditorio al acabar una de sus peroratas turísticas.
Vuelto a la seriedad, en el repaso a los personajes de su país declararía siempre su predilección por la figura de Attatürk, fundador y primer presidente de la República turca en 1923, para poner el acento en la proclamación del laicismo del Estado como uno de sus grandes méritos como estadista.
INVOLUCION LAICA
En el tour que les llevó también por Hierápolis, Esmirna, Estambul, Konya y Capadocia, además de Éfeso, algunos de los españoles del mismo grupo constataron precisamente síntomas de cierta involución del laicismo que la estadística oficial no desmiente. El presupuesto para el Ministerio de Asuntos Religiosos ha experimentado un incremento notorio con partidas que mejoran las nóminas de los imanes y favorecen la multiplicación de nuevas mezquitas en territorio turco.
Las cifras confirman que el alineamiento activo de Erdogan y su gobierno con el Islam es indeclinable y firme. Sus adversarios no descartan que por esta senda política habrá un momento en que el Ministerio de Asuntos Religiosos de Turquía iguale en gastos los presupuestos de la Educación y Sanidad públicas.
La comunidad judía de Estambul no tiene fácil la convivencia en un clima de tensión agudizado por la destrucción de Gaza. En semejante contexto resultaba elocuente uno de los carteles que lucía en la puerta de un local comercial del barrio judío: “El problema no es el islam, no es el cristianismo, no es el judaísmo. El problema es el sionismo”, rezaba en inglés.
Un aviso que pretendía quizás animar a la reflexión, aunque de dudosa efectividad en la clase dirigente. En contraste con posiciones diplomáticas equilibradas de otros gobernantes de la zona en este asunto, el presidente turco Erdogan fue de los más beligerantes a la hora de condenar exclusivamente a Israel, y mostrar su plena solidaridad con los palestinos de Gaza.
MALESTAR Y DETERIORO
El malestar ciudadano, avivado por el deterioro de la economía turca (la inflación elevada al 32,9 por ciento en noviembre) se manifiesta a veces sin reticencias y con mordacidad, pese al riesgo de ser reprimido por un poder que aspira a perpetuarse. Espoleado por la curiosidad y las dudas con una manada de aves que frecuenta los parques urbanos, el turista interroga a un nativo de Capadocia. Aclara éste que son cuervos, aunque de color distinto al negro de los habituales en occidente. En todo caso, pertenecen ambos a los denominados córvidos. “Aves muy inteligentes” subraya el anciano turco consultado. “Por supuesto, son bastante más inteligentes que los votantes de Erdogan”, añade con una sonrisa pícara.
Sin embargo, no parece que los cuervos abunden tanto como los gatos, especie animal que goza de una permisividad y afecto general entre la población. Alguno fue observado incluso durmiendo plácidamente a la hora de la siesta en el expositor de una concurrida librería del centro de Estambul.
Anécdotas y disquisiciones al margen, la experiencia de una visita a Turquía, con máxima dedicación a su histórico legado imperial donde sobresale Éfeso, sería rentabilizada como un baño de inmenso conocimiento y reencuentro con la admirable arquitectura y las artes del mundo clásico. Induce a comprender a Tito Livio, cuando ya atribuía a la Antigüedad “el privilegio de hacer intervenir a los dioses en el nacimiento de sus pueblos, con el fin de imprimir en ellos un carácter más augusto”.
*Publicado en La Provincia
La vida se truncó para Roberto en el momento que se encontraba afanado con dos objetivos de divulgación científica: la próxima edición del Eurocast en febrero de 2026, y un posible libro sobre la Inteligencia Artificial.
Roberto Moreno tenía una curiosidad y afán de conocimientos ausente de limites.
Foto: Roberto Moreno. La curiosidad y afán de conocimientos de Roberto Moreno Díaz (Gáldar, septiembre 1939-Las Palmas de Gran Canaria, diciembre 2025) no tenía limites. Le llevaron siempre más allá de lo que mostraban los libros de su infancia y adolescencia. Para una altura de miras con vocación investigadora como la que acreditó tempranamente, la didáctica escolar y la siguiente le ayudaron, pero no colmaban suficientemente el deseo suyo permanente de ir más allá en sabiduría científica, pese a que la mayor parte de las asignaturas le depararon abundantes resultados satisfactorios.
Obtuvo un caudal de calificaciones que oscilaban entre sobresalientes y matrículas de honor a lo largo de su trayectoria estudiantil (encadenando becas), en especial durante su etapa universitaria en Madrid, antes de acabar doctorándose en ingeniería.
Vino al mundo Roberto cinco meses después del final de la guerra civil española, marcado como el menor de once hermanos en el seno de una familia galdense de condición humilde, que lo educó en el valor del esfuerzo, la sencillez y la solidaridad. Y se ha ido el día de Navidad de este 2025 a las nueve de la mañana en el Hospital Dr. Negrín, donde había ingresado menos de veinticuatro antes por una indisposición repentina, la tarde anterior.
Por expreso deseo suyo previo, se restringieron al máximo las exequias tradicionales de un duelo, antes de ser incinerado a las 14:00 h. del pasado viernes en un tanatorio de la capital grancanaria, donde se había personado un grupo reducido de amigos cercanos y familiares directos, como su viuda Mayte Alonso García, y los hijos Roberto, Cristina, Arminda, Pilar y Ricardo, fruto del primer matrimonio con Arminda Díaz.
Todos estos han acordado tramitar el posible vertido de sus cenizas al mar de Sardina del Norte, localidad por la que Roberto expresaba nostalgia, particularmente cuando sufría problemas de salud. “Deseando estoy darme un garbeo por mi playa, que tantos buenos recuerdos me trae. Dedicaría mi devoción a un buen sargo o sama”, “whasapeó” a su amigo y firmante de este texto, en febrero.
Foto: Año 1968. Roberto Moreno, segundo por la derecha de pie, con otros científicos del MIT estadounidense (Año 1968. Roberto Moreno, segundo por la derecha de pie, con otros científicos del MIT estadounidense )
La vida se truncó para Roberto en el momento que se encontraba afanado con dos objetivos de divulgación científica: la próxima edición del Eurocast en febrero de 2026, y un posible libro sobre la Inteligencia Artificial. No en vano para el evento primero, el Congreso Internacional sobre Teoría de Sistemas y Computadores, que congrega bianualmente a más de un centenar de ingenieros de diversas partes del mundo en el Museo Elder de Las Palmas, se han recibido ya unas doscientas comunicaciones o ponencias, cifra récord que devuelve el certamen a los niveles de prepandemia. Tras la desaparición del científico galdense, es probable que Alexis Quesada, profesor de Ingeniería en la ULPGC y estrecho colaborador de Roberto, sea quien asuma la coordinación organizativa de la próxima cita.
Simultáneamente, antes de su fallecimiento el Premio Canarias de Investigación 1985 no ocultaba su inquietud con las informaciones respecto a la IA. Contrariado con las múltiples “necedades” que escuchaba o leía a diario sobre la Inteligencia Artificial y sus efectos en la sociedad, se mostró predispuesto a publicar veinte folios con un riguroso análisis, según confió a su amigo Maximiano Trapero en el transcurso de un almuerzo reciente. Ambos compartieron la iniciativa, incluyendo la sugerencia de transformarla en un libro divulgativo de fácil comprensión para el gran público, pasándola por el filtro de un periodista profesional para “traducir” tecnicismos que dificultarían su interpretación.
Cabe recordar hoy que en asuntos tecnológicos, su especialidad era la Cibernética, tanto las ideas como las respuestas de Roberto Moreno eran a menudo claras y contundentes. Como en sus manifestaciones sobre cualquiera otra materia. “Las nuevas tecnologías no dominan nada, dominan los poderosos que las utilizan a su antojo para cambiar los ideales del resto de la Humanidad”, nos dijo en el curso de una entrevista publicada en LA PROVINCIA-Diario de Las Palmas en junio de 2018.
Aquel diálogo sincero, desde la independencia y libertad que le concedía la condición de profesor emérito, dejó más perlas de su talento y experiencia. Al aludir a su integración en Estados Unidos durante la década de los años 60 del pasado siglo como investigador en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), centro adscrito entonces a la NASA para enviar el primer hombre a la Luna, Roberto sostuvo que “en EE.UU conviven paradójicamente la justicia con las mayores injusticias, y el máximo saber con la más absoluta ignorancia”. Agregaría que una sociedad justa y avanzada “se logra solo con una buena educación para todos desde la más tierna infancia, que no existe aquí, ni en Norteamérica”.
Foto: Roberto Moreno, con su otra pasión, la pintura, en 2018
Independientemente de su pasión inequívoca por la Ciencia y la Investigación, nuestro personaje canario nunca dejó de disfrutar de sus aficiones culturales. No se perdía los conciertos del Festival de Música de Canarias, mientras su salud lo permitía. El alemán Johann Sebastian Bach era su compositor favorito, aunque tampoco desdeñaba a otros músicos de igual renombre, encuadrados en el barroco.
Una vez jubilado, fue asiduo practicante de la natación y caminatas diarias de un extremo a otro de la capital grancanaria. Su incursión con la pintura llenó muchas de sus horas en el taller del domicilio en la calle Venegas. Ofreció exposiciones, fundamentalmente retratos de amigos y figuras públicas, en salas de la ULPGC, Gáldar y Firgas, entre otros lugares. Suscribía que el arte universal es como “una vía de comunicación simbólica del alto nivel entre humanos, que no necesita intérpretes”.
Conservaba su proverbial humor incluso en momentos que su salud se resentía después de una de esas exposiciones, confesándonos que había “caído bajos los efectos del carnet de identidad. Me cansa casi todo, dolores, contracturas musculares…Voy, pero sigo viniendo”. Recurría inmediatamente a los sabios consejos de sus grandes amigos médicos, Pedro Betancor y Arturo Gómez, aunque este último no dejaba de censurar el déficit tremendo que perdura en la Sanidad pública en cuanto a fisioterapeutas especializados para Gerontología.
Sebastián López García, cronista oficial de la ciudad de los Guanartemes, además de director del Aula de Humanidades y Sociales Celso Martín de Guzmán, y de la Escuela Roberto Moreno Díaz de la ULPGC, como conocedor a fondo del itinerario del destacado científico e hijo predilecto de Gáldar 1988, pone su rúbrica a este perfil asegurando que “Roberto ha sido un canario y galdense ejemplar, de sonrisa perenne y buen humor a flor de piel que nunca olvidó su origen. Un científico que con alma de artista hizo de la pintura un gesto generoso retratando a sus amistades, motivo por el que le recordaremos siempre con cariño y admiración”.
* Publicado en La Provincia el 29.12.25
La Universidad de Las Palmas impone la medalla de oro al profesor Juan Antonio Peña por su labor profesional durante décadas en la Escuela de Ingeniería Industrial
Lluís Serra, rector de la ULPGC: “Su magisterio y su compromiso seguirán siendo un referente para todos”
Después de más de tres décadas como docente en la Escuela Superior de Ingeniería Industrial y director de la Residencia Universitaria, el profesor Juan Antonio Peña (Teror, enero 1950), recibe la medalla de oro de la Universidad de Las Palmas.
Especializado en la asignatura de Termodinámica, perteneció a una de las primeras generaciones de ingenieros industriales doctorados en la misma universidad de Las Palmas. Distintos trabajos suyos de investigación química fueron reproducidos en publicaciones científicas de EE.UU, Inglaterra, Canadá, Argentina, Japón, India, Holanda y Francia.
Pilotó numerosas tesis doctorales y dirección de proyectos de fin de carrera, y fue reconocido en cuatro ocasiones como mejor profesor del área técnica de la ULPGC. Ingresó en la Real Sociedad Española de Química, Asociación Española de Científicos y en la Sociedad Portuguesa de Química.
Juan Antonio Peña, antiguo profesor de la Escuela Superior de Ingeniería Industrial
El acto de entrega de la medalla de oro al docente grancanario, que coincide con su setenta y cinco aniversario, se enmarca en la apertura solemne del curso académico 2025/2026 en el Paraninfo de la universidad de Las Palmas, el miércoles día 17 de septiembre.
En vísperas de la cita, cobraron actualidad los elogios de compañeros y alumnos a Juan Antonio Peña por su estilo singular, habiendo dejado una huella imborrable en la enseñanza superior de Ingeniería. El reconocimiento es unánime acerca de la dimensión humana que proyectaba con sus alumnos, en paralelo a la estricta instrucción de la enseñanza. Ejercía ambas facetas con tal acierto que sería elegido sucesivamente padrino de diversas promociones, año tras año. Después de retirado, todavía llegaron a proponerle de nuevo ese mismo honor.
El rector de la ULPGC, Lluís Serra, no oculta su admiración por este antiguo profesor, al tiempo que argumenta la decisión para premiar su esfuerzo: “Su magisterio, su compromiso con la Escuela de Ingenieros Industriales, con nuestras residencias universitarias, y su ejemplo humano seguirán siendo un referente para toda la comunidad universitaria”.
Evoca y subraya también experiencias conjuntas en el pasado: “Es un honor rendir homenaje a alguien como Juan Antonio Peña, con quien participé en proyectos, sueños y amistad sincera, desde hace casi tres décadas”. Curiosamente “este reconocimiento justo y emotivo –afirma el rector- se encuadra además en la celebración del 45 aniversario de la Politécnica de Las Palmas, aplazada el pasado año a causa de la DANA”.
Por otro lado, el profesor José Regidor desvela que durante su etapa como rector de la ULPGC “tuve la oportunidad de contar con la estrecha colaboración de Juan Antonio particularmente en la atención del estudiantado. Demostró constantemente una eficaz cooperación con su trabajo de coordinador de la residencia universitaria”. Y agrega que sobresalió “por su profesionalidad, respeto y generosidad en su labor docente e investigadora en la Escuela Superior de Ingeniería Industrial”. A modo de resumen concluye certificando su enorme satisfacción por la medalla de oro de la Universidad que recibirá en breve.
TESTIMONIOS DE AFECTO
Con motivo de la jubilación del homenajeado en 2012, precipitada por un problema de salud, se produjo una multitud de testimonios de afecto por parte de estudiantes y colegas. “Fue siempre un modelo de docencia y decencia”, opinaron algunos de los presentes.
No exageraban. El profesor desplegaba el celo profesional con sus alumnos más allá de una pedagogía fría o distante. “La palabra que mejor me define y por la que he luchado es humanidad. Por muchos conocimientos que tengas, ante todo hay que ser humano. Mi filosofía es intentar la solución de problemas y no crearlos. Bastantes tienen los chicos en su vida como para ocasionarles yo otros más con mi asignatura”, explicó elocuentemente a María Jesús Hernández, en una amplia entrevista para LA PROVINCIA-Diario de Las Palmas.
Nunca concibió la docencia sin humanidad: “Sería como aprender por internet”. Aleccionaba con espíritu humilde en su gremio a impartir sin olvidar que el alumno es una “persona humana”, alguien que siente y padece, animando al enseñante a buscar con afán metodologías y medios adecuados para que le entiendan. “No se trata de colocarle un rollo y mandarlo a la bibliografía”, advirtió más de una vez.
PREDILECTO Y RENACENTISTA
Juan Antonio Peña se orientó pronto hacia la actividad docente en la Universidad, tras un breve periodo inicial como diseñador de proyectos, “que no era lo mío”. No quería seguir haciendo cálculos “sino colaborando, echando una mano a la gente joven. Esto fue determinante para inclinarme por la enseñanza”.
En el adiós al centro en 2012, una representación de su alumnado enfatizaba que no sólo les enseñó Termodinámica, “también a ser mejores personas. Era un ejemplo de vida personal y profesional, y es como el buen vino, que con el paso del tiempo mejora su calidad y no se convierte en vinagre”.
Cuatro años más tarde, en 2016, el ayuntamiento de Teror, su villa natal, presidido por el alcalde socialista Gonzalo Ortega, le concedió el título de hijo predilecto. “En realidad la corporación no tenía más remedio que distinguir a Peña”, publicó entonces LA PROVINCIA-Diario de Las Palmas con la firma de Juanjo Jiménez, también terorense. Anotó igualmente el periodista que el homenajeado era “un señor con curriculum renacentista, tan abultado en lo académico como en lo parrandero. Capaz de desgranar con facilidad pasmosa la entropía de los sólidos cristalinos puros del tercer principio de la Termodinámica, como de tocar el triángulo en el grupo que formó allá por los años 70 con el coñón nombre de Los Roneros”.
Aún le quedaría tiempo para volcarse en el deporte y fundar un equipo de baloncesto integrado en la liga insular, organizar competiciones de fútbol, balonmano y tenis. Muy propio de un destacado antiguo alumno de los Salesianos de Teror, hijo de Florencia Quintana Rodríguez y Antonio Peña Rivero, anfitrión éste como alcalde cuando el presidente Adolfo Suárez visitó la villa mariana en los años 70 del siglo pasado. En público y en privado, Juan Antonio Peña ha exteriorizado siempre una eterna gratitud a sus progenitores. “Fueron decisivos en mi educación”, sentencia.
*Artículo publicado en La Provincia
El profesor Suso Quesada, con su pericia fotográfica, pone caras a una tradición cargada de canariedad
“Es el reflejo del amor a lo nuestro y la expresión natural de un sentimiento”
«El origen de la exposición hay que buscarlo en una conversación entre amigos en 2019»
AMADO MORENO
En vísperas de la 214 edición anual de las Marías, tradicional fiesta guiense que se remonta a 1811, la Casa de la Cultura de la ciudad norteña inauguró una atractiva y original exposición fotográfica a cargo del profesor galdense de Geografía e Historia, Suso Quesada Medina, con una larga trayectoria como docente en La Aldea, Moya, Arucas, Fuerteventura, Lanzarote y Tenerife.
El concejal de Cultura, Julián Melián Aguiar, se congratuló con la iniciativa de los Mayordomos de la fiesta con esta muestra y puso en valor el trabajo fotográfico del protagonista y autor de las fotos, que reflejan la sensibilidad popular del evento cada año. Previamente, Nayra Moreno, vicepresidenta de la organización, había dado la bienvenida a esta muestra que contribuye en definitiva a un mayor realce del acontecimiento votivo en torno a la figura de la Virgen y la historia que lo mantiene vivo.
Según Suso Quesada, el origen de la exposición hay que buscarlo en una conversación entre amigos, allá por 2019, en la que también participaban mayordomos de Las Marías. Comentaron la cantidad de fotografías acumuladas en los últimos 22 años de la Rama y la romería de Las Marías.
“Alguien planteó la posibilidad de realizar esta galería de imágenes, y por mi parte, propuse exponer la diversidad de primeros planos que a lo largo de los años he almacenado durante la romería, concretamente el periodo 2011 – 2018. Obedecen a “fotos robadas” que, desde el anonimato, el objetivo me ha permitido capturar gracias al artilugio fotográfico”, matiza.
Suso Quesada, delante de su muestra fotográfica sobre Las Marías/LP-DLP
Subraya que el trabajo que ahora ofrece pretende que “sea el reflejo del amor a lo nuestro, la expresión natural de un sentimiento, para unos religioso, para otros festivo, pero que al fin y al cabo convergen en la pujanza, el cuidado y la protección de eventos culturales como Las Marías. Estoy seguro que a todos nos conmueven por su enorme legado y por su gran significación identitaria”.
Aprovecha este momento para establecer límites entre su vocación por la docencia y su pasión por la fotografía: “Mi actividad profesional, desempeñada en la docencia de la Geografía e Historia durante más de treinta años, siempre estuvo cercana a la afición fotográfica. El aporte fotográfico, videográfico, en definitiva, el soporte audiovisual, siempre estuvo presente en mi desempeño profesional y lo sigue estando, desde que tuve en mis manos aquella primera cámara reflex, una Zenith rusa. Me abrió un mundo lleno de posibilidades en mi vida personal y profesional, aunque lo de la fotografía como arte a mi me queda un poco lejos. Solo pretendo, modestamente, acercarme de la mejor manera que sé al mundo que me rodea en el desempeño mi actividad diaria y a través del medio del que formo parte, junto a un gran equipo de gente amantes de la información cercana a lo nuestro”.
Confiesa que busca un sentimiento en su entrega a la fotografía, una vez retirado del ejercicio docente: “Puedo aproximarme a ser notario de la instantánea que se me ofrece a través del objetivo, esas fotografías que tienen sentido de la oportunidad, por estar ahí en el momento justo, ni antes ni después, aprovechando el instante en que se produce y plasmarlo fotográficamente. Procuro emocionarme, disfrutando con lo que veo, con ese sentimiento, que año a año, veo en la celebración de esta maravillosa fiesta, de fervor, tradición e identidad que para mi son la rama y la romería de Las Marías guiense”.
No descarta nuevas exposiciones con temáticas diferentes en el futuro: “Aunque no me lo he planteado. Tengo la gran suerte de exponer, casi de forma inmediata, los trabajos fotográficos que realizo gracias al portal Infonortedigital y sus redes sociales, donde he volcado más de medio millón de imágenes en los últimos veintidós años”.
La muestra abierta en la Casa de la Cultura de Guía, gracias a la colaboración de ayuntamiento, mayordomos y personas como Geño Aguiar (autor del cartel), Marta García Álvarez, Nicolás Ramírez, Antonio Valencia y María Josefa Monzón, permanecerá abierta hasta final de mes, en horario de las 19.00 a las 21:00 horas.
*Publicado en La Provincia el 07.09.25
“Me preocupa más que la muerte física, la muerte moral de uno día a día o el doble lenguaje”
“Cuando yo me muera, con mi culo hagan sopa”, afirmaba con su típica socarronería canaria
“Creo en el nacionalismo que acepta una policromía de culturas, contrario a la globalización”
“Ninguna economía se desarrolla eternamente si no respeta el Medio Ambiente, único legado importante para las generaciones futuras”
AMADO MORENO.- Ni como profesional de la Medicina, ni como persona, dejaba indiferente a nadie. Cristóbal del Rosario (1949-2025, Las Palmas de Gran Canaria), fallecido esta semana, era un tipo absolutamente fiable, incluso para aquellos que no gozaban de su privilegiada amistad, o mantenían diferencias opuestas o alejadas a sus principios ideológicos, marcados estos a sangre y fuego por su coherencia, altruismo inagotable, solidaridad y alineamiento con los vulnerables de la sociedad, también por el amor a su tierra. Su nacionalismo no era dogmático, ni excluyente.
Apostaba por un proyecto político “reconociendo a todos los que viven y trabajan en y por Canarias. El nacionalismo en el que yo creo acepta una policromía o mestizaje de culturas”, confesaba a este periodista una veintena de años atrás para una entrevista publicada en LA PROVINCIA-Diario de Las Palmas en julio de 2001, acompañada de dos fotos suyas, una con diez años posando en el Estadio Insular, tras haber sido inscrito como socio de la UD Las Palmas, su otra gran pasión deportiva.
Puntualizaba entonces que su nacionalismo era todo lo contrario de lo que hace la globalización cultural, “donde, si te descuidas, todo el mundo es gris con el pensamiento único”.
Era extremadamente combativo con el sistema neoliberal y remitía, como ejemplo central de sus críticas, a la OMC (Organización Mundial de Comercio) porque, a su juicio, había robado todo protagonismo a la OMS (Organización Mundial de la Salud), tras descubrir que la salud podía ser un nicho de negocio.
Su preocupación por la muerte era relativa. Despachó su reflexión al respecto con cierta vulgaridad deliberada: “Cuando yo me muera, con mi culo hagan sopa”, afirmaba con socarronería. Cuando lo dijo, estaba afectado por la muerte prematura de un buen amigo suyo: “Ya no existe. Si hay algo más allá, que nadie lo sabe, espero que la gente que se fue, ahora sea más feliz que en este mundo. No digo que la muerte no me dé miedo, pero tampoco me preocupa excesivamente”.
Su pensamiento iba más lejos sobre la cuestión: “Me preocupa más la muerte moral de uno día a día, o el doble lenguaje. Eso me inquieta más que la muerte física”.
Le ecología, el desarrollo sostenible, constituían otras ansiedades personales. “Ninguna economía se desarrolla eternamente si no respeta el medio Ambiente, único legado importante que podemos dejar a nuestros hijos y a las futuras generaciones”, sostenía.
Su amor por la Naturaleza y al continente africano le llevó continuadas veces de vacaciones con su familia a la localidad mauritana de Arguin, para disfrutar extasiado, en las noches del desierto sahariano, de un firmamento único, limpio de toda polución, empedrado de estrellas relucientes. Le emocionaba tanto la experiencia que meditó su retirada y establecimiento definitivo en aquel país, con el que había colaborado en sus servicios sanitarios, al igual que en otras ocasiones lo hizo en el campamento saharaui de Tinduf. “La gente allí es pobre y a la vez feliz a su manera, pese a sus limitaciones. No sufre la fiebre consumista de los países desarrollados”, observaba.
Años más tarde de aquella entrevista que tuvimos en 2001, compartí con Cristóbal del Rosario animadas tertulias radiofónicas en la Ser, invitados por Evaristo Quintana, siempre dispuesto especialmente a dar voz en sus micrófonos a los “sin voz” de la sociedad. Recuerdo el tono sereno y apasionado de Cristóbal en la defensa de sus posiciones, con una estructura argumentaria de cierta lógica, insobornable y fiel a sus convicciones, con las que nunca mercadeó. También aprendía de su respeto por el pensamiento distinto en aquellos debates en los que terciaban Sergio Millares, Marino Alduán, Paco Moreno y otros compañeros.
Me quedo con una de las sentencia más elocuentes del admirado Cristóbal, que no ha perdido actualidad: “Canarias tiene que examinar cómo se integra en Europa, cómo convivir con América y qué pasa con nuestra África tan cerca”.
Aún no había explosionado, ni iniciado, el grave problema migratorio que hoy sacude a Canarias con la arribada de pateras y cayucos del vecino continente.
*Publicado en La Provincia
Sergio Aguiar
“Hay archivos públicos completamente abandonados, y otros han desaparecido”
“Un cronista no está para adornar la historia sino para contarla tal y como sucedió”
“El canónigo Gordillo es un guiense singular tras ser testigo y actor en las Cortes de Cádiz”
“Por escribir en 1975 que Guía era un sepulcro sin cadáver, estigmatizaron a Néstor Álamo”
Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de La Laguna, Sergio Aguiar Castellano (Guía de Gran Canaria, 1966) es Especialista Universitario en Archivística, en Análisis y Sistemas de Gestión Documental, entre otros títulos académicos. Días atrás se oficializó públicamente su designación como cronista oficial guiense, responsabilidad simultánea que ya ejerce con la de Archivero Municipal. Lamenta que una sociedad, en general dominada hoy por la codicia, dificulte la aparición de próceres canarios como los surgidos durante los siglos XIX y XX en el municipio norteño.
En la reciente presentación como cronista de su municipio afirmó ante el auditorio guiense que su función “no está para pompa y circunstancia”. Al contrario, que está para narrar los acontecimientos y personajes del pasado, con rigor, con certezas y ausencia de florituras, apoyándose estrictamente en fuentes documentales. ¿Es un toque de atención a desviaciones actuales en estilo, forma y fondo, de otros profesionales del gremio?
Efectivamente eso es lo que opino. Un cronista no está para adornar la historia; está para contarla tal y como sucedió, sin ambages y circunloquios. No caben sutilezas que sólo responden a conceptos faltos de verdad o exactitud. Los acontecimientos, para lo bueno o para lo malo, deben ser narrados con veracidad. Hay que descartar elucubraciones, es decir, elaborar una divagación complicada con apariencia de profundidad. Desgraciadamente sucede cada vez más en todos los ámbitos, simplemente por agradar en la mayoría de los casos al poder político de turno y crear una idea falsa de supuesta grandeza histórica.
-Sus variadas publicaciones, hasta ahora centradas en hechos y figuras del ámbito local, insuficientemente conocidos por las nuevas generaciones, parecen alinearse con la microhistoria, disciplina por la que no disimula predilección. ¿Es importante la fórmula para desempeñarse en su nueva tarea?
Es que no hay otra manera. Desde el ámbito local sólo se puede hacer microhistoria. Esta constituye una rama de la historia social que analiza cualquier acontecimiento, figuras o sucesos del pasado, centrándose en la vida cotidiana de ciudadanos comunes, miembros de la sociedad no privilegiada. Es un enfoque historiográfico basado en el estudio de los individuos y las prácticas de la cultura popular, a menudo desde la perspectiva de pequeñas comunidades o grupos sociales. Por eso la microhistoria ha contribuido a cuestionar la visión tradicional de la historia como un relato exclusivamente de lo grandioso, de las grandes estructuras y movimientos históricos. Se trata de una historia cercana al concepto de intrahistoria de Miguel de Unamuno. El italiano Carlos Ginzburg, uno de los micro-historiadores más destacados, ha enfatizado en la importancia de la narrativa en la reconstrucción del pasado utilizando una prosa atractiva y envolvente para presentar las historias que investiga. Creo que los cronistas debemos emular en ese sentido al gran historiador italiano.
Sergio Aguiar, junto al busto de Luján Pérez en Guía/ANA ROSAS MOLINA
-¿Percibe que las instituciones no valoran la labor investigadora y divulgativa de los cronistas oficiales?
Tengo la sensación de que le da igual a la mayoría. La clase política en general presta atención a otra cosa. Hoy permanece más atenta a salir en la foto y en las redes sociales que a preocuparse por el patrimonio documental, por ejemplo. Hay archivos públicos completamente abandonados. Hace muchas décadas que el patrimonio documental sigue de la mano de Dios, principalmente en los ayuntamientos de Canarias. Pero al mismo tiempo, los responsables públicos de ese lamentable estado se llenan la boca con lo de «nuestra canariedad y gran historia». En el ámbito privado sucede más de lo mismo. Han desaparecido archivos de una importancia histórica, como los del «Heredamiento de Aguas del Palmital» en el norte de Gran Canaria. El panorama es muy triste. No obstante, es justo reconocer que hay algunos ayuntamientos e instituciones que se preocupan, pero son los menos.
-¿El estado del archivo municipal guiense es una excepción positiva?
Afortunadamente tiene unas instalaciones decentes, tanto para el archivo como para la biblioteca municipal.
-Sostiene que el gran momento solemne y trascendental en los últimos trescientos años de la historia de Guía de Gran Canaria es “cuando sus hombres y mujeres, en un instante crítico de sus vidas, prometen en 1811 a la Virgen celebrar anualmente la que hoy es conocida como Fiesta de la Rama en las Marías guiense”. Sorprende que su escepticismo religioso no le impida valorar la dimensión de la fe católica en este compromiso popular
Una cosa no quita la otra. Por definición, lo solemne es lo formal, grave, que viene acompañado de circunstancias importantes y críticas. En 1811 el campesinado, gran parte de la población, se vio sacudido primero por una tremenda epidemia de fiebre amarilla, y luego por una excepcional plaga de cigarras que arrasaba los campos de Gran Canaria. Hay una combinación insólita que estremece a la sociedad del momento: muerte por la epidemia, y hambre por la escasez de alimentos. Una realidad terrible y turbadora que altera a toda la sociedad y que sólo ve una salida encomendándose a lo divino. Evidentemente, para entenderlo, hay que situarse en el contexto social y religioso de esos años. Muerte y hambre, indudablemente representa un instante de lo más solemne.
Sergio Aguiar, durante la entrevista en Guía/ANA ROSAS MOLINA
-Independizada de Gáldar en 1526, la ciudad de Guía ha sido cuna de gente que trascendió los límites de su municipio. Por ejemplo, el canónigo Pedro Gordillo Ramos, que murió en La Habana, después de ser diputado liberal, presidente de las Cortes de Cádiz y uno de los redactores de la Carta Magna de 1812. ¿Es quizás la figura más sobresaliente?
Cada personaje tiene sus características y dimensión. En el caso del canónigo Gordillo rebasa efectivamente el contorno local. Se trata de una celebridad extraordinaria y controvertida a la vez. Su participación en las Cortes de Cádiz le convierte en actor y testigo de una etapa fundamental en la historia de España. Ser testigo directo e intervenir activamente en la llegada del constitucionalismo a España hacen que Gordillo resulte un guiense singular.
-¿Queda pendiente por investigar algo acerca de otro hijo ilustre como Luján Pérez?
Don Pedro González Sosa es el gran biógrafo de Luján. Abordó innumerables estudios sobre la vida y obra del escultor. Fue el valedor y divulgador de este artista nacido en Guía. Pese a los numerosos estudios ya publicados, siempre hay aristas en la vida de estos grandes de la historia que están por descubrir. A don Pedro siempre le sorprendió la ausencia de datos respecto al lugar donde fue enterrado Luján Pérez. Por mucho que investigó, nunca lo supo. Quizás algún día se consiga averiguar.
-¿Hay paralelismo entre la leyenda negra que atribuía a Benito Pérez Galdós un desdén por su origen canario, y la de Néstor Álamo similar con Guía, por ser crítico con iniciativas públicas en su ciudad natal, y acabar sepultado en la capital, de acuerdo con su voluntad, y no en el cementerio de La Atalaya de Guía como sería su deseo inicial?
Tengo claro que las dos leyendas son falsas. Hay un estudio de don Manuel González Sosa, gran poeta de Guía. Demuestra, en cuanto a Galdós, todo lo contrario de lo que se afirmaba falsamente. Tal leyenda era alimentada por elementos conservadores canarios debido al anticlericalismo de Galdós. Y en relación a Néstor Álamo hay un dato curioso: solicitó al ayuntamiento de Guía comprar un trozo de terreno en el cementerio de La Atalaya para ser enterrado. Leyendo con atención sus artículos periodísticos sobre Guía, comprobamos que Néstor conservaba un profundo afecto por su ciudad natal, a la que denominaba «Tamara» muchas veces.
La cuestión es que, como ocurre con muchos personajes de genio y figura, mostraba carácter y no se plegó a un sector político y social de Guía. La gran polémica surgió tras firmar un artículo en «Diario de Las Palmas» el 8 de noviembre de 1975, calificando a Guía en aquella etapa como «un sepulcro sin cadáver». Su apreciación era, sin duda, una metáfora de cómo veía la situación del municipio en aquellos momentos, y, ¡claro!, sentó muy mal en Guía, tanto en la clase política como en los corros culturetas de la época. A partir de ahí fue estigmatizado y denostado por ese círculo, bastante mediocre y anodino ciertamente. Sin embargo, en 1983 la ciudad le rindió un homenaje durante las fiestas de la Virgen de Guía.
-El filólogo Miguel Santiago Rodríguez, el poeta Rafael Bento, y el banquero Luis Suárez Galbán (primer director del Banco Nacional de Cuba) se suman a la lista de guienses que hicieron historia en sus especialidades. ¿Qué subraya del legado del primero?
Son tres hombres que superan la dimensión local y desarrollan mucho más allá un papel sobresaliente en cada una de sus facetas. A Miguel Santiago, padre honorífico de todas las bibliotecas y archivos de Canarias, lo considero un «monstruo», entendiendo esta acepción como definitoria de la persona que, en cualquier actividad, excede en mucho las cualidades y aptitudes comunes. Si bien estudió Filosofía y Letras, se especializó en Filología, y fue un extraordinario historiador, recopilador de datos de Canarias. Discípulo de Ramón Menéndez Pidal, sería un hombre generoso que aportaba sus análisis y datos a otros investigadores, sin esperar nada a cambio.
-¿Rafael Bento?
Un personaje sobre el que todavía restan aspectos por explorar. Pese a conocerse algunas facetas de su vida y obra, existen lagunas en su corta existencia, pues falleció con 49 años.
-¿Y Luis Suárez Galbán?
Desde su Guía natal emigró a Cuba, donde se convirtió en un prócer, a finales del siglo XIX y principios del XX, donde gozó de enorme reconocimiento. Con donaciones ayudó a que su ciudad de origen tuviera el primer servicio de agua de abasto público en 1910, cuando la visitó por última vez, falleciendo siete años más tarde en New York, en la que mantenía sus oficinas comerciales, concretamente en la famosa Quinta Avenida. A modo de resumen, añadiría que los tres citados, además de Luján Pérez y el canónigo Gordillo, fueron grandes bienhechores de Guía. Cada uno a su manera tuvo un comportamiento benefactor y protector para su tierra de nacimiento. Hoy, en una sociedad en la que impera la codicia, se echa de menos este tipo de personalidades.
*Publicado en La Provincia el 22 de junio de 2025.
El profesor Juan Ferrera Gil presenta en Guía su obra, muestra de existencias diversas ligadas a los siglos XIX y XX
Licenciado en Filología Hispánica por la universidad de La Laguna, el autor ejerció durante décadas como profesor de Lengua y Literatura
En La esquina del fotógrafo (Mercurio Editorial) de Juan Ferrera Gil (Arucas, mayo 1956) se entrecruzan las trayectorias de personajes diversos entre los siglos XIX y XX, “como espectros familiares que atraviesan el tiempo”. Historias que no se desligan de la crítica y los problemas sociales de su época, particularmente en el municipio natal del escritor.
Tampoco son indiferentes sus análisis a sensibilidades humanas como el dolor o la felicidad, se advierte en la contraportada del libro, que presentó el fin de semana en la Casa de la Cultura de Guía. En fechas anteriores lo había hecho en su ciudad de origen, y en la villa de Firgas.
Alejandra García, María Josefa Monzón, Juan Ferrera, Alfredo Gonçalvez (alcalde de Guía de Gran Canaria), José María Perera y Julián Melián en el acto de presentación guiense
Licenciado en Filología Hispánica por la universidad de La Laguna, el autor ejerció durante décadas como profesor de Lengua y Literatura, especialmente en el instituto de Moya. Sus primeras publicaciones literarias fueron reproducidas en el “Cartel de las Letras y las Artes” de Diario de Las Palmas.
En 2019 recopiló una selección de sus narraciones en Lasrendijasde la vida.
En la presentación guiense, Julián Melián Aguiar, concejal de Cultura, resaltó aspectos del itinerario académico y literario de Juan Ferrera Gil que avalaban el apoyo municipal, persuadido en cuanto a que “la cultura es trascendente para que la sociedad avance”.
Acompañó también al autor en este acto el docente de Lengua y Literatura José Miguel Perera, firmante del epílogo.
Portada de La esquina del fotógrafo
La periodista de Infonortedigital, María Josefa Monzón, mantuvo con ambos un animado coloquio sobre los entresijos que alumbraron La esquina del fotógrafo, y sobre la riqueza de matices costumbristas que desliza su literatura, con ribetes de realismo mágico, sin desdeñar la típica socarronería canaria de algunos de los personajes “retratados”.
“Si no escribiera, no fuere; si no leyere, no fuera.
Es, sin otra posibilidad y desde hace tanto, un irremediable ser literario”, afirmó rotundo Perera al poner en valor la creatividad de Juan Ferrera Gil con los diez relatos que configuran su última entrega en un tomo de 316 páginas.
Por su parte, el escritor canario subrayaría el poder de la imagen para justificar el título de su novedosa obra.
“Los profesionales de la fotografía saben ver más allá de las cosas.
Además, las esquinas suelen ofrecer dos visiones de la misma realidad (…) Primero es la imagen y después la palabra”, sentenció.
*Publicado en LA PROVINCIA el 10 de junio de 2025.
Foto: El asturiano Ángel Fernández Artime, cardenal y ex rector mayor de los salesianos
Con un fuerte arraigo en Canarias, donde suma seis mil estudiantes, la congregación de Don Bosco entra en el cónclave con cinco cardenales, dos de ellos españoles
Una pregunta que no parece descabellada, ni ociosa, se plantea entre la multitud de pronósticos y especulaciones que se hacen estos días sobre el candidato que deben votar los miembros del colegio cardenalicio para cubrir la vacante de San Pedro en Roma, tras el fallecimiento reciente del argentino Jorge Bergoglio. “¿Por qué no un Papa salesiano después del jesuita Francisco?”, se interrogan especialmente los adictos a la congregación religiosa fundada por Don Bosco (1815-1888).
La reflexión es abonada por la presencia significativa de cinco purpurados suyos entre los 133 electores citados para la gran asamblea de la iglesia católica esta semana. Dos son españoles, Ángel Fernández Artime y Cristóbal López Romero.
Los otros tres son el uruguayo Daniel Fernando Sturla Bertouet, arzobispo de Montevideo, un “ratzingerniano” con fuerte predicamento en su país y prestigio en Latinoamérica. El timorense Virgilio do Carmo da Silva con un trabajo misional valorado como “gigantesco”, pese a las tensiones y conflictos permanentes en su territorio. Y el birmano Charles Maung Bo, arzobispo de Yangon, primer cardenal en la historia del país con mayoría budista, y donde los católicos representan apenas el 1,3 % de la población. Ha destacado por su voz firme y enérgica en la defensa de la libertad religiosa, en medio de las convulsiones políticas y sociales.
RELEVANCIA ESPAÑOLA
La reputación internacional de los dos salesianos españoles en el ámbito eclesiástico es paralela a la expansión educativa, social y misionera de la comunidad salesiana que se extiende por más de 130 países. Fueron los primeros religiosos en llegar al sur de la Patagonia y al interior de la selva amazónica, se subraya a modo de ejemplo en cuanto a la audacia para propagar su esquema en materia de “formación preventiva”.
Todos sus destinos continentales serían recorridos en más de una ocasión por el rector mayor hasta el año 2023, el asturiano Ángel Fernández Artime (Luanco, 1960), antes de ser consagrado cardenal en septiembre del mismo año por el papa Francisco. Ambos habían cimentado una sólida amistad cuando éste era arzobispo de Buenos Aires y el religioso español ejercía como provincial de su congregación en la capital argentina. Bergoglio se ufanó casi siempre de sus lazos salesianos. No en vano recibió el bautismo en la parroquia bonaerense de María Auxiliadora. Y adquiriría su formación adolescente y juvenil también en un centro argentino de Don Bosco. Después su vocación lo inclinaría por la orden de los jesuitas. No obstante, confesó públicamente como papa en el año 2019 que “los salesianos me han formado en la belleza, en el trabajo y en estar muy alegre”, durante un encuentro con clero, profesores y alumnos de tal comunidad religiosa.
No ha sido el único pontífice que ha mostrado una querencia especial por este colectivo. También la expresaron particularmente Juan XXIII y Juan Pablo II, además de Pío IX, éste mucho antes, como gran animador de Don Bosco al inicio de su obra en el siglo XIX. Todos ellos resaltaban la sensibilidad del fundador, su preocupación por el mundo del trabajo y los jóvenes desfavorecidos.
El otro cardenal salesiano y español (suma nacionalidad paraguaya) que concurre hoy como elector, Cristóbal López Romero (Vélez-Rubio, 1952), es arzobispo de Rabat desde 2017. Francisco lo accedió al purpurado dos años más tarde. En su trayectoria ha insistido con énfasis en su mensaje a favor del diálogo interreligioso, tarea que propició su ingreso en el Pontificio Consejo creado “ad hoc”. Hizo las carreras de periodismo y teología en Barcelona. Desarrolló una meritoria labor educativa durante 18 años en Paraguay, incluso como asesor del Ministerio correspondiente, y fundó, por otra parte en el mismo país, la Asociación de Periodistas Católicos. Posteriormente ejerció como provincial de los salesianos en Bolivia. Por último fue designado miembro de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en 2022.
Foto: El salesiano almeriense Cristóbal López Romero, cardenal y arzobispo de Rabat
¿Qué representaría para la Iglesia un papa de procedencia salesiana como estos cinco cardenales? ¿Asegura cualquiera de ellos la continuidad de las reformas que emprendió Francisco? Con la cautela que le distingue, contesta en síntesis a ambas cuestiones unificadas José Carmelo Pulido Morales (Telde, 1961), salesiano hoy destinado en Sevilla, y con anterioridad director de distintos colegios de la congregación en Andalucía y Canarias.
“Don Bosco nos enseñó a todos –recuerda- la devoción a lo que él llamó tres ‘amores blancos’: la Eucaristía, María Auxiliadora y el Papa, que sea quien sea, nos confirma en la fe y es garantía de unidad. Una anécdota lo ilustra. Pío IX, con el que tenía una enorme sintonía personal e institucional, se esforzó por la unidad de Italia hasta el punto que muchos líderes políticos de la época lo alentaban con proclamas como ‘¡Viva Pío IX!’, a diferencia de nuestro pionero impulsor de la congregación, que no cesó de corregir a sus propios jóvenes para que dijeran siempre ‘¡Viva el papa’, en lugar del nombre del pontífice”.
FORTALEZA CANARIA
El carisma que se desprende de los perfiles de las figuras cardenalicias anotadas, justifica la expectación máxima que despierta el cónclave en todos aquellos estudiantes o profesores que pasaron, o se encuentran hoy en las aulas docentes de los salesianos y salesianas.
Solo en Canarias la congregación de Don Bosco y el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora registra unos seis mil alumnos entre Gran Canaria, Tenerife y tareas parroquiales en Fuerteventura, distribuidos por una decena de centros en Las Palmas capital, Santa Cruz de Tenerife, Telde, La Orotava, La Cuesta y Tuineje, entre otros.
Capítulo no menos relevante es el trabajo puramente social y de atención a los más vulnerables de la sociedad, a través de la Fundación Proyecto Don Bosco, y el cubierto por las salesianas de María Auxiliadora con la Fundación Maín.
La mayoría de los comprometidos en las islas con su modelo de educación coincidirá, al menos por exigencias del momento trascendental, en una mirada de curiosidad al cónclave de los Príncipes de la Iglesia. La incógnita será despejada con una fumata blanca, señal entonces de que habemus papam. ¿Un salesiano? “Muy difícil, pero no imposible”, puntualizan devotos del santo italiano de Turín aquí en Canarias, sin perder la esperanza de que eso ocurra por vez primera en la historia de la congregación y del papado.
*Publicado en La Provincia el 7 de mayo de 2025.
En la urgencia de su afán de servicio a los demás se estrelló a veces con los procedimientos burocráticos
Ángel Víctor Torres, Teodoro Sosa, Alfredo Gonçalvez, Pedro Rodríguez, Fernando Bañolas, Demetrio Suárez y Brígida Mendoza valoran la dimensión pública y humana del ex dirigente socialista fallecido
Concluidos los tres días de luto por el fallecimiento de su ex alcalde, Ángel Trujillo Jorge, incinerado el miércoles, en la memoria de los guienses se prolongará el recuerdo de un gestor público que antepuso el interés colectivo por encima del particular.
Una valoración en la que coinciden hoy distintas figuras políticas de la Comarca Norte, donde se desenvolvió durante una veintena de años, con un breve periodo al frente del ayuntamiento (1991-1993), y otros años como concejal y consejero del Cabildo de Gran Canaria, tras abandonar la docencia.
Los modos y pensamiento eran ya de izquierda durante su juventud en la década de los 60, siete años antes de apagarse definitivamente la luz de El Pardo y la Dictadura. Su pensamiento avanzado para aquellos tiempos, sus acciones determinantes, le auparon rápidamente al liderazgo de una masa de jóvenes en su barrio de La Atalaya, asociándolos para fomentar actividades educativas, culturales, lúdicas y deportivas.
En esa fructífera etapa destacaron logros especialmente en teatro y música. Puso en marcha el Festival de la Canción del Norte que dio a conocer a Braulio como ganador en una de sus ediciones, con el tema “Mi amigo el pastor”.
Foto: Junio 1991. Ángel Trujillo Jorge recibe el bastón de alcalde de Oscar Bautista /LP-DLP
Su fortaleza de carácter y firmeza de actuación, a la hora de alcanzar objetivos, serían clave para vencer obstáculos o incomprensiones. Le sucedió a veces con Ignacio Arencibia Miranda, alcalde la época, con el que, no obstante, mantuvo casi siempre una relación correcta. Se respetaban y apreciaban mutuamente. Demostraron con hechos, no sólo con palabras, que ambos aspiraban por caminos e ideologías diferentes, avanzar en el bienestar y progreso general de sus conciudadanos.
La vena socialista de Ángel Trujillo Jorge, nacido en Gáldar en agosto de 1946, tenía un antecedente ejemplar en su propia familia. Su tío, Diego Trujillo, fue el último alcalde republicano no electo de la misma ciudad de los Guanarteme, hasta desatarse la Guerra Civil de 1936. Fue represaliado y aislado durante un tiempo en el lazareto de Gando, con otros compañeros.
En charlas con diversos interlocutores, su sobrino Ángel lo traía a menudo a colación y lo recordaba orgulloso como un referente de integridad y coherencia política a emular. Igual como docente.
La trayectoria institucional de Ángel Trujillo Jorge describe el perfil de un verdadero político de brega, inasequible al desaliento. Condenaba toda rendición ante la gravedad de los problemas que lidió en más de una ocasión. Uno de ellos, recién estrenado como alcalde guiense. El principal abastecedor privado de agua potable al municipio, aliado o amigo del alcalde predecesor, maniobraba al parecer para cortar bruscamente el suministro tras el relevo en el ayuntamiento. En tiempo relámpago, Ángel Trujillo negoció con otros “aguatenientes” y pudo garantizar la continuidad del servicio sin ninguna interrupción.
Policías locales con sus jefes de la misma etapa, reconocieron enseguida otros valores del nuevo alcalde, a riesgo de poner en peligro su seguridad. Cuentan que despreciaba salidas falsas por la puerta de atrás de las Casas Consistoriales como le sugerían, y optaba por el tránsito difícil ante alguna concentración de protesta en la plaza que existía y existe delante de la fachada. “Fue siempre un tipo de dar la cara e ir de frente”, aseguran.
Foto: La capilla ardiente de Ángel Trujillo Jorge en el ayuntamiento de Guía, el pasado miércoles /LP-DLP
Las luces de su mandato han sido recordadas ya puntualmente en las páginas de este periódico con motivo de su óbito. Las sombras o errores, que también tuvo, se derivaron de su urgente afán de entrega a los demás. Se estrellaría más de una vez en el muro infranqueable de los procedimientos administrativos, que le costaba admitir y cumplir, aduciendo la imperiosa necesidad de una solución social inmediata. “No pensé jamás en un proyecto emblemático concreto. Mi proyecto global era atender las necesidades de la gente que me demandaba”, replicó cuando se le pedía un balance de su labor.
ESPIRITU CRÍTICO
Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, además de secretario general del PSOE canario, transmite su pena por la muerte de Ángel Trujillo Jorge, compañero de partido, a la vez que resalta detalles de su personalidad. “Lamento mucho su fallecimiento. Fue un hombre de espíritu crítico y de un humor peculiar. Me apoyó desde mis inicios en política, y eso nunca lo olvidaré. Mi más sentido pésame a su familia y a la militancia socialista guiense”.
Por su parte, Alfredo Gonçalvez Ferreira, flamante alcalde de Guía, confiesa abiertamente que “estoy donde estoy porque me empujó Ángel Trujillo en el año 2002, cuando yo era afiliado, para que luchara por la secretaría local del partido, que entonces detentaba Pedro Melián. Me dijo que más pronto o más tarde yo sería alcalde de Guía. Así lo recordé en mi discurso durante la reciente moción de censura. Ángel era un trabajador incansable y honesto, carismático. Un maestro de la política orgánica. Cometió errores, pero jamás para su beneficio personal”. Concluye anunciando que el nuevo gobierno municipal retomará la propuesta para otorgar el nombre de Ángel Trujillo Jorge al campo de fútbol de La Atalaya.
Teodoro Sosa, alcalde de Gáldar y vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria, se jacta de “la relación de amistad y respeto” con el político desaparecido, vínculo reforzado por raíces comunes de ambos: “Nació en Gáldar y era de los Jorge de mi ciudad, al igual que mi padre. Sus dos hijos son trabajadores de nuestro ayuntamiento. Coincidimos bastante en los últimos años en los espacios de comunicación que tuvo en Canal Norte y Radio Faro. Era un hábil conversador sobre asuntos de actualidad. Siento mucho su pérdida, como ya lo hice saber a toda su familia”.
Foto: Agosto 1991. José Macías y Jerónimo Saavedra escoltan a Ángel Trujillo Jorge en la procesión guiense de la Virgen /FRANCISCO RIVERO GARCIA
Pedro Rodríguez, concejal y ex alcalde guiense, expresa profundo afecto por Ángel Trujillo, “no en vano fue para Mónica Falcón, hoy mi esposa, un maestro especial en Montaña Alta, tras quedar ella huérfana de madre con 11 años. Ángel resultó, por encima de todo, un político intenso en su quehacer. Se volcaba sin límites en la atención a la gente. Su vocación por el servicio público era inquebrantable”.
Fernando Bañolas, ex alcalde de Guía y ex consejero regional de Sanidad y del Cabildo grancanario, recuerda que entró en política y presidió el ayuntamiento norteño, por primera, vez gracias a un pacto con el PSOE local, liderado por Ángel Trujillo Jorge en 1999. Considera que fue “una etapa ilusionante, en la que me enseñó mucho en cuanto a gestión política, para mí desconocida, por mi procedencia de la Medicina. Él mostraba predilección por la actividad deportiva. Juntos impulsamos las obras del campo de Guía y la instalación de su césped artificial, también en la cancha de La Atalaya. La ruptura posterior del acuerdo no fue impedimento para que mantuviéramos un trato afable. Era un enamorado totalmente de su municipio y un defensor a ultranza de Guía. No falté a la cita en su capilla ardiente para dar el pésame personalmente a Margarita, su viuda, y familia.”
Brígida Mendoza, ex consejera de Sanidad, nacida en La Atalaya de Guía, destaca la arista docente de Ángel Trujillo: “Muchos de sus antiguos alumnos acabamos los estudios con formación y titulación universitaria. Descubrimos asimismo con su enseñanza en nuestra adolescencia que hay una ideología preocupada esencialmente por los problemas sociales, y esta lección suya nos llegó muy adentro. Razón suficiente para quedarle eternamente en deuda”.
LEGADO PARA NO OLVIDAR
El desfile incesante de personas por la capilla ardiente instalada en el salón de plenos del ayuntamiento antes de su despedida final, certificaría que Ángel Trujillo Jorge ha transmitido un legado que, al menos, no merece borrarse por las generaciones futuras.
“Pese al extraordinario celo profesional desplegado por el personal facultativo y de enfermería en la Clínica San Roque de la capital grancanaria –subraya con gratitud su familia-, la defunción se produjo el lunes”, quince días después de ingresar, aquejado de varias y graves complicaciones, neumonía incluida.
Descanse en paz.
*Publicado en La Provincia el 26.01.25
Foto: José Alemán, Premio Canarias de Comunicación 2023
Su magisterio como profesional del oficio sentó cátedra en muchos de sus compañeros y en la siguiente generación
El periodismo canario sigue desangrándose con la desaparición de figuras irrepetibles
Alcanzó la cima de su notoriedad firmando una columna política en LA PROVINCIA
El periodismo canario continúa desangrándose con el adiós por goteo de algunos de sus personajes irrepetibles. Aún no recuperado del todo, tras el fallecimiento de Guillermo García-Alcalde en mayo de 2023, el pasado sábado día 4 de enero del recién estrenado 2025 recibimos la noticia de la muerte de José Alemán (Las Palmas de G.C. 1941), otro profesional del mismo oficio, cuyo magisterio sentó cátedra con humildad en muchos compañeros de su generación y de la siguiente. Fue Premio Canarias de Comunicación en 2023.
El firmante de este texto apresurado por la triste circunstancia recuerda y reconoce hoy que lo evoca y admiraba ya en su temprana edad de adolescente, siendo entonces un simple lector del viejo Diario de Las Palmas. Lo descubrió hacia la mitad de los años sesenta del pasado siglo. Especialmente dos periodistas de aquella época me engancharon a la lectura de sus trabajos. Con estilos distintos, uno era Pepe Alemán, y otro Luis García Jiménez. No obstante, ambos tenían en común una profunda capacidad de análisis y comunicación con su escritura, y acreditaban un vasto conocimiento de la historia y la realidad de Canarias.
Año 1975. Antigua sede de Diario de Las Palmas con parte de sus redactores en la calle Murga. Pepe Alemán, segundo por la izquierda, entre Amado Moreno y Diego Talavera, junto a Juan Gregorio. De pie, Fernando Ramírez, Martín Díaz, José Henríquez, Adolfo Santana, Arturo Andreu, Pablo Hernández (director), Maribel Rodríguez y Nacho Jiménez Mesa. Por encima, el fotógrafo Álamo Montañez. Algunos, con un ejemplar del periódico que registra en su portada la muerte de Franco en la misma jornada del 20 de noviembre.
Pepe, que empezó de corrector de pruebas en el diario vespertino, y posteriormente ingresaría como miembro de la Redacción, cultivó con destreza casi todos los géneros del periodismo. Durante esta etapa inicial, los temas socioeconómicos parecían su predilección. Mostró particular inquietud por los problemas del sector primario. Puso en la diana la verdad lacerante por la sobreexplotación de los aparceros en el cultivo del tomate, y lo mantuvo en el foco de la opinión pública hasta después de la muerte de Franco, animando con su combate periodístico las movilizaciones del colectivo afectado.
Foto: Año 1975. Antigua sede de Diario de Las Palmas con parte de sus redactores en la calle Murga. Pepe Alemán, segundo por la izquierda, entre Amado Moreno y Diego Talavera, junto a Juan Gregorio. De pie, Fernando Ramírez, Martín Díaz, José Henríquez, Adolfo Santana, Arturo Andreu, Pablo Hernández (director), Maribel Rodríguez y Nacho Jiménez Mesa. Por encima, el fotógrafo Álamo Montañez. Algunos, con un ejemplar del periódico que registra en su portada la muerte de Franco en la misma jornada del 20 de noviembre.
Entre sus reportajes memorables, ejemplo de periodismo a pie de calle, plasmado en dos páginas enfrentadas de Diario de Las Palmas en aquel ciclo de la década de los 60, cabe consignar el relato de su vivencia personal una madrugada con las familias de los pescadores de Las Nieves (Agaete), tomando a la orilla de la playa el café arábigo, de “puchero”,humeante y aromático producido en el Valle, al tiempo que consumía cigarrillos, uno tras otro, mientras aguardaban todos impacientes la arribada de las barquillas a primera hora para entregar luego las capturas a sus mujeres. A continuación, ellas deberían correr a vender en “bañeras”, posadas sobre sus cabezas, la “fresquita y vivita” mercancía de sardinas, viejas, sargos, samas, morenas, etc., por los predios de Guía y Gáldar, además de la villa agaetense.
El testimonio del periodista en primera persona revelaba en esta experiencia la personalidad monumental de Pepe Alemán. De la primera a la última línea transmitía autenticidad, antes que cualquier otra cosa. Autenticidad propia del autor sensible con un sello de humanidad para percibir y trasladar a los lectores, con soltura y desenfado, la grandeza, el riesgo, la ansiedad, el sufrimiento y la miseria del trabajo artesanal en la mar, a veces traicionera.
Quienes tuvimos el privilegio de concurrir con él durante unos años en el Diario de Las Palmas, de los años 60 y 70, conservamos diversidad de recuerdos y anécdotas suyas. Unas edificantes, la mayoría en lo profesional, y otras simplemente gratas o humorísticas para partirnos de risa. Incluso en momentos de tensión informativa era capaz de sorprendernos y hacernos ver el lado pintoresco o gracioso de la situación, o bien el ridículo del mandamás de turno en política. Era un ejemplo también de periodista vocacional. Compartía ese entusiasmo y deleite con lo que había escrito a máquina, pasándolo a la lectura de cualquier compañero cercano, previamente a su entrega al taller para su edición en página.
Sus pausas daban pie con frecuencia a debates más o menos serios en los que Pepe Alemán no rehuía el choque de opinión con la jerarquía, aunque sin perder nunca la compostura. En una de esas ocasiones alzó la voz para calificar de cacique a Matías Vega Guerra, en aquel momento dueño de la cabecera informativa y de la empresa para la que trabajaba como periodista. En la acalorada pero civilizada discusión al respecto con Nacho Jiménez Mesa, redactor jefe, Pepe acabó aceptando con una sonrisa que Matías era un “cacique bueno”, tras el razonamiento contundente de su interlocutor.
No desaprovechaba un resquicio de la actualidad protagonizada por José Carlos Mauricio, cuando aún lideraba el Partido Comunista en Canarias. Más de una vez Pepe volvería a contarnos divertido sus partidos de fútbol con el dirigente en el patio de los Jesuitas de la capital grancanaria, donde ambos estudiaban. Con tono irónico admitía que los dos eran hábiles con el balón, pero que José Carlos chafaba la fiesta deportiva a todos llevándose enfadado el balón para su casa. Manifestaba así su contrariedad porque el juego no discurría como deseaba.
Años después, la columna “A modo de ver y manera” de Pepe Alemán en LA PROVINCIA se convirtió en un referente de obligada lectura para la clase política y empresarial. Era incluso temida por su irreverencia con los poderosos. Cuestionaba a unos, se mofaba de otros, y cuando no, los ridiculizaba por decisiones públicas que sonrojaban o provocaban rechazo. Durante una temporada, aderezaba reiteradamente las andanadas de su columna recurriendo al anglicismo of course.
Podría concluirse por parte de muchos fieles a sus escritos publicados, que Pepe Alemán alcanzaría, con tal exitosa iniciativa editorial, la cima de notoriedad e influencia como periodista, amparado por la cabecera de LA PROVINCIA, entonces el periódico de mayor difusión en las islas. Es innegable que respondía inequívocamente con aquella “ventana” a sus lectores, a lo que otra figura de la época, Paco Umbral, había definido como verdadero columnismo: “fenómeno natural de la libertad de expresión que siempre comporta la gracia y el perfume de la subjetividad”.
*Texto publicado en el periódico LA PROVINCIA-Diario de Las Palmas el lunes 6 de enero de 2025

La popular y veterana emisora de radio "Radio faro del Noroeste" sigue su proyección hacia una mayor ampliación de su cobertura.