En documento remitido por sede electrónica se requiere la intervención de la institución insular para que proceda a la limpieza y remozado del camino que va por el cauce del Barranco de Los Cernícalos. Después de la borrasca, el camino se ha vuelto imposible. Las cañas y los troncos caídos hacen que los senderistas no puedan caminar por los senderos
Además, al estar en muchos puntos el camino cerrado, los visitantes abren nuevas sendas por las laderas, lo que supone mayor erosión del terreno y destrucción de la biodiversidad.
Se necesitan medidas de urgencia para arreglar el camino principal que va por el mismo fondo del barranco, ya que los accidentes se suceden y podemos lamentar algunas desgracias.
Cernícalos una ruta a pie en Gran Canaria. La más visitada
Senderistas, turistas y, en general, excursionistas de todas las edades han hecho de este barranco uno de los lugares más visitados de la Isla. Todos, niños, jóvenes y adultos, han soñado y vivido experiencias inolvidables entre sus riachuelos de agua, sus cascadas y sus frondosos árboles. El hábitat generado por el agua, que discurre permanentemente a cielo abierto, propicia toda una biodiversidad en equilibrio que nos regala maravillosos olores y colores a lo largo de su recorrido. El Barranco de los Cernícalos, en Gran Canaria, te adentra en el lado más natural y misterioso de la isla. Son de esos parajes que nos hacen sentir que vagamos por un mundo perdido que, sin embargo, está mucho más cerca de lo que pensamos.
Sí, escucha y mira atentamente, porque cada piedra, cada planta y cada trino de pájaro tienen una historia que contar. Caminar por el Barranco de los Cernícalos, en la vertiente este de Gran Canaria, nos adentra en el lado más natural de la isla y nos sitúa, cara a cara, frente a su rostro más ancestral y salvaje.
Dentro de un Espacio Natural protegido.
Aunque su inicio se sitúa en el Paisaje Protegido de Lomo Magullo, esta ruta de senderismo en el Barranco de Los Cernícalos tiene unos 12 km de longitud y se halla integrado en el Espacio Natural de la Reserva de Los Marteles, con una extensión de 3.568,7 hectáreas. Este barranco nace en las estribaciones de la Caldera de Los Marteles, a 1.500 metros de altitud, y finaliza su estrecho y serpenteante trayecto en Tecén, cuando se une al barranco de San Miguel. Divide a dos municipios: Telde y Valsequillo; pero, a la vez, une a toda una población en su conservación: los amantes de la naturaleza.
La reserva ofrece un paisaje de montes de gran belleza con algunos elementos geomorfológicos destacados, como la Caldera de los Marteles o el pitón fonolítico de Roque Blanco, entre otros. Toda el área ejerce un papel importante contribuyendo a mantener procesos ecológicos esenciales como la recarga hídrica del acuífero, alberga grandes cuencas de recepción como la de los barrancos de San Bartolomé, Tenteniguada, Temisas, etc. Cuenta con una amplia variedad de hábitats donde sobresalen los acebuchales y saucedas de la cabecera del barranco de los Cernícalos, y los abundantes farallones que hay por todo el espacio. En sus escarpes se concentra una alta biodiversidad vegetal endémica (sólo en los acantilados del Paso de la Plata se conocen más de 50 endemismos) de gran interés científico. Localización: Santa Lucía, Agüimes, Valsequillo, San Mateo, San Bartolomé, Ingenio, Telde y Tejeda. Superficie: 3.568,7 hectáreas.
En virtud del valor de la biodiversidad del lugar los ecologistas de Turcón requieren la actuación del Cabildo, área de medio ambiente, una acción urgente para limpiar y acondicionar el camino del Barranco de Los Cernícalos. Conjuntamente al documento de texto se le anexo galería fotográfica actualizada, con la situación de este mes de mayo de 2026.