Este nuevo número se hace eco del Pleito de La Aldea, en el marco de los actos conmemorativos del Centenario del Fin del Pleito, que se vienen desarrollando en el municipio

El Ayuntamiento de La Aldea de San Nicolás colabora con la revista cultural Urdimbre en la edición de su número 16, una publicación que dedica una parte destacada de su contenido a la historia, la memoria y el patrimonio cultural del municipio.

Este nuevo número se hace eco de varios artículos centrados en La Aldea de San Nicolás, destacando especialmente el amplio reportaje que ocupa las páginas centrales de la revista y que está dedicado al Pleito de La Aldea, en el marco de los actos conmemorativos del Centenario del Fin del Pleito, que se vienen desarrollando en el municipio.

El reportaje aborda de forma detallada distintos aspectos clave de este proceso histórico, como los orígenes y el desarrollo del conflicto agrario, la lucha vecinal por la tierra, la revolución del tomate o el significado social e histórico que supuso el fin del Pleito para La Aldea, configurando un hito fundamental en la identidad colectiva del municipio.

El alcalde de La Aldea de San Nicolás, Pedro Suárez Moreno, ha valorado esta colaboración, destacando que “la revista Urdimbre realiza una labor fundamental de divulgación cultural y de recuperación de nuestra memoria histórica. Que La Aldea tenga un espacio tan relevante en este número supone un reconocimiento a la lucha de nuestro pueblo y a su identidad”. Asimismo, subrayó que “el Centenario del Fin del Pleito es una oportunidad para seguir reflexionando sobre nuestro pasado y transmitirlo a las nuevas generaciones”.

Por otro lado, la revista de Patrimonio Cultural de Canarias del Instituto Canario de Las Tradiciones, incluye el reportaje titulado “Tras los pasos de la memoria: El Baile de la papa como patrimonio inmaterial de El Hoyo (La Aldea de San Nicolás)”, firmado por Idaira Robaina Reía y Juan Gabriel Santiago Casañas. Este trabajo pone en valor el Baile de la papa como una manifestación dancística, identitaria y singular, integrada en el Patrimonio Cultural de La Aldea, y resalta su importancia como expresión viva de la tradición popular y la memoria colectiva del barrio de El Hoyo.

La concejala de Patrimonio Histórico, Ingrid Navarro Armas, destacó que “este tipo de publicaciones contribuyen de manera decisiva a la protección y difusión de nuestro patrimonio inmaterial, visibilizando tradiciones que forman parte de la identidad aldeana y que deben ser conocidas, valoradas y preservadas”. En este sentido, señaló que “el Baile de la papa es un ejemplo claro de cómo la cultura popular sigue viva gracias al compromiso de la comunidad”, en esta ocasión como iniciativa de la asociación de vecinos Rosa Nueva de El Hoyo y Tocodomán.

La edición número 16 de Urdimbre será distribuida en distintos puntos del municipio, como centros educativos, bibliotecas y centros de visitantes, con el objetivo de acercar estos contenidos a la ciudadanía y fomentar el conocimiento, la conservación y la difusión del patrimonio histórico y cultural de La Aldea de San Nicolás.

Desde el Ayuntamiento se valora esta iniciativa, que refuerza la divulgación cultural y contribuye a preservar la memoria histórica del municipio para las generaciones presentes y futuras.

La Tierra de la Agricultura y la Ganadería - Nº 307

Más PAC, más Europa

Parece mentira que, una vez más, el debate previo a un nuevo periodo de la Política Agraria Común se vea inevitablemente enrarecido y contaminado por quienes se empeñan, una y otra vez, en atacar uno de los grandes pilares que sustentan el gran proyecto de integración europea.

En una estrategia de desmantelamiento y demolición paso a paso, el futuro de la PAC se enfrenta a dos amenazas coincidentes e igualmente destructivas: menos presupuesto para una política que sea cada vez menos común.

Con esta filosofía presentó la Comisión Europea su primera propuesta en el verano de 2025, obteniendo de inmediato el rechazo de todas las organizaciones agrarias de la Unión Europea, hasta el punto de provocar la gran movilización en Bruselas el pasado 18 de diciembre, en la que UPA asumió la representación de la agricultura y ganadería familiar, la verdadera fuerza económica y social del sector.

Una fuerza que, sin embargo, encierra también una gran vulnerabilidad, mayor que en las grandes explotaciones. Por ello, UPA reclamó en las calles de Bruselas, ante las puertas de las instituciones comunitarias, más PAC y más Europa.

Tenemos ahora dos años por delante para presionar y negociar, hasta conseguir que la PAC que entre en vigor en 2028 sea robusta, mantenga un verdadero carácter común y esté debidamente financiada, con un Marco Financiero Plurianual que aporte soluciones en favor de la competitividad y del crecimiento, con un reparto más justo de las ayudas.

Además de garantizar un comercio justo y transparente que proteja nuestras normas de producción y los sectores más sensibles; y que la futura gestión de la PAC contemple una verdadera simplificación, una mejor regulación y una mayor seguridad jurídica.

El futuro de la PAC se negocia ahora en medio de grandes movimientos geopolíticos, muy inquietantes, que condicionan y amenazan la posición de la Unión Europea en el orden global, mostrando una debilidad y falta de respuesta ante Estados Unidos, Rusia o China, que se trasladan inevitablemente a las políticas internas, como sucede con la PAC.

La preocupación creciente, rayana en la obsesión, por la seguridad militar en Europa se quiere presentar como razón suficiente para destinar más recursos a los juegos de guerra en detrimento de otras políticas, como la PAC, que son la mejor arma para defender la soberanía alimentaria.

Y siguiendo con esta jerga bélica, tan peligrosa para nuestro futuro, debe quedar claro que las mujeres y los hombres que trabajamos en la agricultura y la ganadería no somos enemigos de nadie, como tampoco somos clases pasivas ni formamos parte de un paisaje convertido en escenario, cuya capacidad productiva se ve mermada día a día por malas políticas, recortes y zancadillas.

No está de más, por tanto, señalar que nuestra verdadera fuerza está en nuestro trabajo y en la capacidad de alertar a la sociedad de los riesgos que corre toda la población si nos dan la espalda. Solo hace falta recordar, sin irse muy atrás en el tiempo, como se movilizó el campo europeo en los primeros meses de 2024, con conquistas importantes en el caso de España gracias a UPA. Y así volveremos a hacerlo siempre que haga falta.

En 2026 se cumple el 40 aniversario de la integración efectiva de España en la UE, el 1 de enero de 1986. En estos 40 años, las y los agricultores y ganaderos españoles hemos contribuido, y mucho, a reforzar la enorme potencia europea en la agroalimentación mundial.

Por ello, ahora, con grandes retos pendientes como el relevo generacional, no podemos consentir de ninguna manera que desde el gran marco que supone la Política Agraria Común se genere sensación de abandono, desamparo y apatía. Cuando lo que necesitamos es justo lo contrario.