El proyecto contempla una primera fase de recopilación de datos como la alimentación de los animales, el consumo de energía y agua, gestión de los estiércoles y procesos asociados al manejo del ganado

Uno de los aspectos clave será analizar si una menor huella de carbono implica un menor impacto sobre la biodiversidad o si, por el contrario, pueden darse compensaciones entre ambos indicadores

La agriagencia española de cooperación internacional ACODEA, creada a partir de la iniciativa de UPA y FADEMUR y a la que se unió posteriormente Cooperativas Agro-alimentarias, avanza en su compromiso con una ganadería más sostenible a través del proyecto de investigación “Desarrollo de estrategias plausibles de reducción de la huella de carbono en explotaciones de ganado bovino y su relación con el impacto sobre la biodiversidad en ReCiPe”. Una iniciativa que busca identificar prácticas productivas que permitan reducir el impacto ambiental de la producción de leche sin comprometer su viabilidad económica y social.

En un contexto marcado por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, este proyecto pretende aportar conocimiento científico aplicado que ayude al sector lácteo a avanzar hacia modelos productivos más responsables y resilientes.

Inicio del proyecto y primera fase de trabajo

El proyecto ha iniciado recientemente la primera de las cuatro actividades previstas, centrada en la recopilación de datos de inventario en explotaciones lecheras. Esta fase inicial, que se desarrollará a lo largo de las próximas semanas, constituye un paso clave, ya que sentará las bases de todo el análisis posterior.

Durante este periodo, el equipo investigador está recopilando información detallada, tanto primaria como secundaria, sobre los insumos y procesos necesarios para producir un kilogramo de leche en distintas explotaciones de ganado bovino.

La recopilación de datos incluye aspectos fundamentales del funcionamiento cotidiano de una granja lechera, como la alimentación del ganado, el consumo de energía y agua, la gestión de los estiércoles, el uso de fertilizantes o los procesos asociados al manejo del ganado.

Este análisis detallado permite identificar en qué etapas del proceso productivo se concentran los mayores impactos ambientales, así como revisar todos los gastos de una economía doméstica para saber en qué se consume más. Es decir, detectar los puntos críticos sobre los que actuar para mejorar la sostenibilidad de las explotaciones.

El Análisis de Ciclo de Vida como herramienta clave

Una vez concluida la fase de recopilación de datos, el proyecto avanzará hacia el modelado del ciclo de vida de la leche producida en cada granja. Para ello, se utilizará la metodología del Análisis de Ciclo de Vida (ACV), una herramienta ampliamente reconocida para evaluar los impactos ambientales de productos y servicios desde su origen hasta su salida de la explotación.

El cálculo de la huella de carbono se realizará mediante el software especializado air.e LCA, que permitirá cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a cada kilogramo de leche producido.

Relación entre huella de carbono y biodiversidad

En una etapa posterior, el proyecto incorporará el análisis del impacto sobre la biodiversidad, utilizando el método ReCiPe. Este enfoque permitirá evaluar cómo las prácticas productivas influyen en los ecosistemas y cómo se relacionan estos efectos con las emisiones de carbono.

Entre otros aspectos, se analizará si una menor huella de carbono implica necesariamente un menor impacto sobre la biodiversidad o si, por el contrario, pueden darse compensaciones entre ambos indicadores ambientales. Esta visión integrada resulta clave para diseñar estrategias de mitigación realmente sostenibles.

El proyecto culminará con la elaboración de una guía práctica de estrategias de mitigación, dirigida a explotaciones ganaderas. Esta guía transformará los resultados científicos en recomendaciones claras, realistas y aplicables, orientadas a reducir tanto las emisiones de gases de efecto invernadero como el impacto sobre la biodiversidad en la producción de leche.

El valor final del proyecto reside en su capacidad para convertir datos complejos en conocimiento útil para el sector, apoyando a los productores en la toma de decisiones y contribuyendo a una producción láctea más respetuosa con el clima y la naturaleza.

Con iniciativas como esta, ACODEA refuerza su papel como entidad impulsora de la cooperación, la innovación y la sostenibilidad en los sistemas agroalimentarios, alineándose con los retos ambientales y sociales actuales y futuros.

La agriagencia de cooperación ACODEA ha aportado los datos del impacto de su trabajo durante el VII Encuentro de Agripoolers que celebró ayer en Madrid en el que aprovechó para presentar una campaña con Acción contra el Hambre y entregar los Premios AgriPool 2022

“Es un orgullo ver que nuestro sector agroalimentario contribuye al desarrollo económico, el avance de la igualdad de género y el relevo generacional en países en desarrollo”, dijo ayer la directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria, Isabel Bombal, durante la celebración del acto de ACODEA, la agencia de cooperación agroalimentaria de UPA, FADEMUR y Cooperativas Agro-alimentarias de España.

Se trató del VII Encuentro de Agripoolers, es decir, de las y los profesionales de cooperativas españolas que participan en las misiones de ACODEA para fortalecer a cooperativas de América Latina y el Caribe. Explicado en palabras de una agripooler ayer: “Lo mejor es que se trata de una cooperación de igual a igual”. Y es que esta apuesta impregna toda la actividad de ACODEA, muestra de ello es que la jornada se desarrolló en la sede, precisamente, de otra cooperativa: el Espacio Ecooo de Madrid.

Tras la inauguración, en la que participaron Isabel Bombal y Lorenzo Ramos, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), el director de la agriagencia, Manuel Nogales, tomó la palabra para recordar los principales resultados cosechados por ACODEA durante 2021. Su trabajo llegó a 13.000 productores latinoamericanos, de 30 cooperativas, que consiguieron movilizar 8,9 millones de euros e incrementaron en un 65% su volumen de negocio y en un 82% su patrimonio.

Comunidad Valenciana, la región con más agripoolers

Además, los resultados de 2022, sin terminar, demostraron que el alto impacto positivo de las actividades de ACODEA continúa aumentando gracias a las 37 misiones que está desarrollando y en las que han participado 36 agripoolers. Estos profesionales procedían especialmente de C. Valenciana, Aragón y Cataluña, en este orden. Sus destinos, Colombia, Paraguay, República Dominicana, Nicaragua y Ecuador.

Por otra parte, los Premios AgriPool 2022 recayeron sobre el agripooler Tomás Fillola, director gerente de la Cooperativa Ganadera de Caspe, quien “comenzó recientemente a colaborar pero ha demostrado el máximo compromiso”; Dolors Vall, de la cooperativa COTÉCNICA, “por ser la acompañante más voluntariosa que hemos encontrado en el camino”; y COVAP, cooperativa que colabora con ACODEA desde sus inicios en 2014.

El VII Encuentro de Agripoolers también sirvió a ACODEA para dar a conocer la campaña que, junto a Acción Contra el Hambre, pretende poner en valor las cooperativas del sector agroalimentario: “Las cooperativas construyen sistemas alimentarios más diversificados y resilientes, tienen una estructura democrática que les convierte en un modelo de Gobernanza y favorecen la igualdad de género y crean tejido social y económico en las zonas rurales”, explicaron sus responsables durante el encuentro.

Con este fin, la campaña de ACODEA y Acción contra el Hambre consta de vídeos e infografías que serán difundidos durante los próximos meses. Pero no se trata de la primera colaboración entre ambas entidades. La última, en junio de este mismo año, llevó a ambas entidades a celebrar una jornada en la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID).