El espectáculo se podrá disfrutar el domingo 17, a las 12.00 horas, en el Teatro Guiniguada
Esta producción de Amilkilómetros está basada en historias tradicionales de diferentes países de África
Música, historias y bailes para conocer mejor a nuestra vecina África. El Teatro Guiniguada acogerá el día 17, a las 12:00 horas, un nuevo ‘Domingo en familia’ con ‘La canción de Adji’, una producción de Amilkilómetros. Se trata de un espectáculo multidisciplinar que recorre diferentes leyendas africanas a través de narración, danza y música en directo. Las entradas están disponibles tanto en la taquilla como en la web de este recinto gestionado por el Gobierno autonómico en la capital grancanaria.
La sesión arranca con un relato de la tradición africana que cuenta que, cuando una mujer siente que va a ser madre, debe sentarse sola bajo un árbol y esperar hasta escuchar la canción del bebé que lleva dentro. A partir de esta historia, una narradora, acompañada por músicos y bailarines senegaleses, guía al público por un viaje de cuentos, danza y música en directo.
Una aldea y una niña
El espectáculo trasladará al público hasta una aldea africana para descubrir la historia de una niña que se atreve a desafiar las tradiciones impuestas por su comunidad con el deseo de vivir en libertad y bajo sus propias normas.
La propuesta invita a un viaje por elementos de diferentes países africanos, sus costumbres ancestrales y, especialmente, su riqueza musical. A través de la voz de una narradora, el montaje teje un relato acompañado por la sonoridad de instrumentos tradicionales interpretados en directo por músicos senegaleses y por la fuerza expresiva de la danza.
La narración corre a cargo de Raquel Amagashie, acompañada por la voz y la guitarra de Nayaban Jean, autor además de la música original del espectáculo. La percusión está en manos de Abas Ndiaye y el balafón es interpretado por Babou Konate. La propuesta escénica se completa con la participación de la bailarina Patricia Huertas y el bailarín Samba Badji. El montaje parte de un cuento de Victoria Oramas, con adaptación de texto realizada por Araceli Ramos.