Niños y jóvenes de diversas asociaciones disfrutaron de una jornada inolvidable de deporte y diversión, protagonizando un día diferente fuera de lo habitual

La Fundación Satocan Júnguel Sanjuán ha consolidado el éxito de su programa estival con la finalización de la sexta edición del proyecto "1 día en Salobre". Durante este verano, medio centenar de niños, niñas y jóvenes pertenecientes a la Fundación Canaria Farrah, la Asociación Felices con Narices y de hogares de la Asociación Nuevo Futuro participaron en esta iniciativa diseñada para hacerles disfrutar de un día especial a través del ocio y el deporte.

La jornada tuvo lugar en el Salobre Hotel Resort & Serenity, un entorno de cinco estrellas en Gran Canaria reconocido por su enfoque en la naturaleza, el bienestar y la sostenibilidad. Los participantes vivieron una experiencia alejada de su rutina diaria, marcada por el aprendizaje y la diversión en contacto directo con el mundo del golf.

Una jornada de aprendizaje y aventura

El programa de actividades, permitió a los jóvenes conocer las instalaciones desde una perspectiva única. Convertidos en pequeños golfistas por un día, los participantes recorrieron las instalaciones en buggies mientras descubrían los secretos de este deporte. El equipo de Salobre les enseñó cómo es un campo de 18 hoyos transformando una visita técnica en una aventura de aprendizaje inolvidable. Y llegó el momento más esperado, con mucha ilusión cogieron los palos por primera vez para aprender a dar sus primeros golpes descubriendo la emoción de ver volar sus propias bolas, y más de uno descubriendo un talento oculto. Para poner el broche de oro a la jornada, todos compartieron un merecido almuerzo, siendo el espacio perfecto para charlar, reír y recordar las anécdotas del día.

Impacto emocional y social

Mapi Arencibia, gerente de la Fundación Satocan, destacó la relevancia emocional de este encuentro: "Para todo el equipo de Salobre, estas jornadas son un punto de inflexión en su rutina. Por un día, cambian a sus habituales clientes golfistas por estos jóvenes visitantes, convirtiéndose en improvisados maestros. Desde el personal de golf, hasta el equipo de cocina y sala del restaurante, todos cuidan cada detalle para que se sientan como verdaderos protagonistas y se vuelcan para ofrecerles una atención excepcional. Este cambio de rol no es solo un servicio, es una entrega humana que transforma el día de los niños y es la mayor recompensa para quienes nos implicamos en este proyecto". 

El impacto de la actividad trasciende el evento físico, llegando también a las familias y cuidadores de los menores. Una de las madres expresó la importancia de estas iniciativas: "Ver la felicidad en sus caras al volver a casa no tiene precio, es el mejor regalo. Estas experiencias fuera de su entorno cotidiano son oportunidades que les abren un mundo de posibilidades y vivencias que normalmente no tienen a su alcance".

Esta iniciativa es parte del compromiso continuo de la Fundación Satocan Júnguel Sanjuán con la infancia y la juventud en situación de vulnerabilidad en Canarias a través de proyectos que promueven su bienestar integral. 

 

Los proyectos beneficiarios en la X Convocatoria de Ayudas están actualmente en plena ejecución, reforzados por un modelo de colaboración basado en la escucha, la cercanía y el acompañamiento constante

Los 42 proyectos seleccionados en la X Convocatoria de Ayudas de la Fundación Satocan Júnguel Sanjuán están transformando realidades en todo el archipiélago a lo largo de 2026. Sin embargo, detrás de cada iniciativa educativa, de integración o de atención social, hay una historia de colaboración que va mucho más allá de la ayuda puramente económica.

Esta historia tiene su origen en el encuentro mantenido entre el Patronato de la Fundación y las entidades beneficiarias tras la resolución de la convocatoria. Aquel evento, lejos de ser un mero trámite, volvió a consolidarse otra edición más como un espacio de conexión humana, un espacio donde comienza el compromiso real: acompañar, escuchar y estar presentes.

"Para nosotros, nuestra labor no termina con la concesión de la ayuda. Nuestro propósito es construir comunidad y hacer sinergia. Queremos conocer las dificultades de cada entidad y estar a su lado en el día a día. Esta cercanía, esa atención y seguimiento constante, nos permite formar parte de los proyectos y ver en primera persona el impacto real en la vida de los menores y jóvenes que acompañan", señala Mapi Arencibia, directora de la Fundación Satocan.

Entidades como pilares sociales

Las organizaciones seleccionadas en esta edición son, en palabras de la Fundación, "los pilares fundamentales de nuestra sociedad". Su labor diaria en la atención a colectivos vulnerables, especialmente hacia la infancia y juventud, la visibilización de sus necesidades y la creación de oportunidades es, a juicio de la Fundación Satocan, un ejercicio de entrega imprescindible. Una labor cuyo valor se reconoce en el encuentro y deja de manifiesto la implicación de todas ellas.

Durante los meses transcurridos desde el encuentro, esta "energía positiva" que se respiró en la sede de la Fundación se ha trasladado al trabajo de campo. Las entidades han destacado cómo la agilidad en la gestión y el contacto directo y cercano con la Fundación les ofrece una seguridad y un respaldo que va más allá de lo presupuestario, convirtiéndose en un verdadero apoyo en su misión social.

Una convocatoria, infinitas sinergias

El encuentro inicial ha permitido que muchas de estas 42 organizaciones establezcan contactos entre sí, creando redes y sinergias que fortalecen el tejido asociativo de las islas. La Fundación Satocan reafirma así su compromiso con un modelo de responsabilidad social que prioriza a las personas y donde la verdadera transformación social ocurre cuando existe una escucha activa y una colaboración genuina. 

El programa pone en valor la participación activa y el compromiso de los empleados, cuya aportación es duplicada por la Fundación Satocan

En un entorno donde la solidaridad se traduce en acciones tangibles, la Fundación Satocan ha celebrado el pasado viernes la entrega de ayudas económicas fruto de la 8ª edición de su programa "Nómina Solidaria"

Gracias a la participación activa de sus empleados, el programa logró una recaudación de 17.785 euros en 2025. Esta cantidad, una vez duplicada por la Fundación Satocan, ha alcanzado los 35.570 euros, una ayuda destinada a mejorar la vida de colectivos vulnerables a través de siete entidades sociales.

Este programa se distingue por su modelo de responsabilidad compartida: la plantilla de Satocan se convierte en motor de cambio mediante donaciones mensuales que la Fundación Satocan iguala euro a euro, logrando así que el impacto social se duplique y demostrando un año más que en Satocan la solidaridad es un valor compartido.

Un encuentro desde el corazón

Previo al acto de entrega, los representantes de las entidades beneficiarias y de la Fundación Satocan compartieron un encuentro cercano para conocer y escuchar de primera mano las realidades y desafíos de cada proyecto. En este espacio de diálogo, se compartieron las historias personales que impulsan estas iniciativas, creando un vínculo más allá de lo institucional. Esta cercanía culminó en el acto de entrega ante los participantes del programa, un evento cargado de emoción y reconocimiento mutuo.

Siete proyectos, un mismo compromiso

La recaudación de esta edición se ha distribuido entre proyectos de gran calado humano: Educanepal, Correcaminos Solidarios, ASEDA, ACCM Asociación Canaria de Cáncer de Mama, TeidEla, Fuerteyoga y Apadesur. Los fondos se destinan a un amplio espectro de necesidades: desde la escolarización en Nepal y Gambia con Educanepal, Correcaminos Solidarios y Aseda, hasta el apoyo vital en Canarias para pacientes con ELA (Teidela) o cáncer (ACCM y Fuerteyoga), incluyendo la importante labor de inclusión de la discapacidad con Apadesur

"Nómina Solidaria es el reflejo de una cultura de empresa donde el equipo humano decide dónde ayudar y la Fundación respalda ese compromiso, no es sólo una cifra", destacan desde la Fundación Satocan. Con este cierre, el programa se consolida como un ejemplo de cómo la participación activa empresarial puede transformar la sociedad e inspirar a otras organizaciones a seguir este camino.