Hace unos días que terminó el huracán mediático, económico y de influencia que supone la Gran Canaria Swim Week by Moda Cálida. En una semana mostró al mundo meses de trabajo y dejó, además, una estela que conviene analizar porque evidencia un proyecto hecho con esmero y con profesionalidad

Captura 3Ha sido una edición de enorme éxito: más de 3,3 millones de impactos en las redes sociales ( un 35% más que en la edición anterior); más de 22.000 usuarios accedieron a la red del evento desde España, EEUU, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia o Brasil; medios de comunicación de EEUU, España, Suecia, Dinamarca y los distintos países citados anteriormente cubrieron la información de esta edición, así como RTVE o el canal de referencia en información sobre moda, ¡HOLA! TV…

Esta propuesta, que se afianza cada año, impulsa al sector de la moda de la isla y lo hace bajo parámetros de sostenibilidad que no solo no están reñidos con su crecimiento sino que está consiguiendo que sea una referencia global. La relación entre empresas creadoras y la administración pública ha logrado esa fusión virtuosa que permite mirar con ilusión el camino recorrido y con esperanza por lo que está por llegar.

El compromiso del Cabildo de Gran Canaria con este sector es indudable. Desde que llegamos a la institución hemos trabajado por hacerlo crecer de forma sólida para cimentar un liderazgo creativo en la isla que nos permita apostar, orientar e innovar.

Una de las señas de identidad de las firmas de Gran Canaria es que el 90% de los tejidos que utilizan son hechos con materiales reciclados y disponen de los sellos de garantía más reconocidos del sector. Creemos que nuestra moda forma parte de nuestro paisaje, de nuestro compromiso con el territorio y por eso el lema de este año fue Somos, porque las colecciones de nuestras empresas forman parte de nuestro paisaje, son costa y cumbre. Y porque reflejan nuestro carácter isleño, alegre y solidario. No ha sido casualidad que la pasarela inicial fuera este año en Pasito Blanco, a la orilla del mar, para envolver el momento con la magia de nuestra naturaleza.

El compromiso con el equilibrio medioambiental y con la reducción del impacto de la industria textil no solo está en la utilización de los materiales reciclados a la hora de crear, se extiende también a la utilización de materiales reciclados en embalajes, etiquetados y reducción de residuos así como al uso de la pedagogía con los consumidores e impulsando a los clientes para que tomen decisiones respetuosas con el medio ambiente.

Estas prácticas son fundamentales en un sector donde la fast fashion y la ultra fast fashion están en el punto de mira. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el sector textil en 2020 fue la tercera fuente de degradación del suelo. La apuesta de Gran Canaria por una moda sostenible es imparable y también por eso se ha convertido en una referencia.

El trabajo que se viene haciendo de forma extraordinariamente profesional y la coordinación entre el Cabildo, las empresas y los creadores y creadoras de Gran Canaria, ha llamado la atención al otro lado del Atlántico, donde nuestra semana de la moda de baño aparece como una de las fechas clave del Consejo Americano de la Moda y como la única pasarela de baño.

El impacto de la Gran Canaria Fashion Week, más allá del valor publicitario que no deja de subir cada año, es de más de 6 millones de euros. De esto no solo se beneficia el propio sector de la moda sino también otros como la restauración, la hostelería, el transporte, las comunicaciones y otros servicios empresariales. Las personas que nos visitan compran cada vez más productos de los diseñadores y diseñadoras locales y el crecimiento en facturación ha aumentado más de medio punto con respecto al año anterior. Si seguimos profundizando en los datos económicos, en la provincia de Las Palmas, Gran Canaria genera el 84,1% de los empleos en el sector textil y de confección de prendas.

Desde que llegamos al Cabildo de Gran Canaria no hemos dejado de apostar por el impulso de un sector que consideramos clave para promover un cambio de modelo y que proyecta la imagen de la isla y sus valores. Desde 2016 a 2023 las actividades de la industria textil y la confección de prendas de vestir aumentó un 71,7% en Las Palmas impulsada por Gran Canaria, mientras que durante el mismo periodo en el conjunto de las islas fue de un 44%. El liderazgo de Gran Canaria está trabajado centímetro a centímetro, desde un área insular, la de Industria, que sigue de forma pormenorizada cada detalle y mantiene una cercanía muy estrecha con las profesionales y las empresas que hacen posible esta realidad.

El doble compromiso de la Gran Canaria Swim Week pasa por atraer firmas internacionales, peninsulares y también por poner a su mismo nivel a firmas canarias que cada año son más fuertes. En la edición de este año llegaron nueve marcas de Estados Unidos, Reino Unido, Italia, Suecia o Mónaco, así como otras ocho que vinieron de la península, entre ellas Victoria Cimadevilla, Dolores Cortés o Agatha Ruiz de la Prada. Pero también hubo 23 marcas canarias y 14 de ellas fueron de Gran Canaria. En total unas 40 firmas de moda de baño que han hecho que la participación haya aumentado en un 20% con respecto al año anterior.

Para que esto pueda suceder venimos trabajando muy de cerca con alumnado, empresas, creadoras y diseñadoras, con becas, formación y asistencia técnica desde el Cabildo de Gran Canaria para mejorar las prestaciones y generar un ecosistema empresarial y creativo adecuado.

El trabajo realizado antes y durante la semana de la moda no solo se encuentra en la pasarela. De la mano de la Cámara de Comercio, a través del plan de internacionalización diseñado ex profeso para la potenciación de nuestra moda, hemos establecido distintas acciones encaminadas a consolidar alianzas y a favorecer la expansión de la moda de baño de Gran Canaria. Hoy es una realidad especialmente en Alemania, Italia, Dinamarca y Portugal y la España peninsular y empieza a abrirse camino en Estados Unidos. Se ha trabajado codo a codo con el Instituto de Comercio Exterior en cada uno de estos países y se ha realizado una misión para trabajar con miembros del Consejo Americano de la Moda con el fin de seguir fortaleciendo esta relación.

Y dentro de ese impulso a la internacionalización, se trabaja también con la Sociedad de Promoción Económica de Gran Canaria para atraer producciones audiovisuales ligadas a la moda. Es una manera de avanzar en la diversificación de la economía de nuestra isla.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria.

La insolidaridad y la incomprensión son términos que en Canarias han ido de la mano durante los últimos tiempos. Son varios los retos de estas islas que se ven encorsetados bajo un espacio en el que algunos, de un lado y del otro, son incapaces de ceder, para llegar a acuerdos que mejoren esta tierra. A veces, siento que la política ha aparcado su lado más humano, para adentrarse en un tortuoso camino de acusaciones y reproches mutuos, que colocan en un lugar secundario el problema que tenemos delante

Estos días, en los que tanto se habla de procesos judiciales, se ha vuelto a poner en un segundo plano la crisis migratoria. Y lo peor de todo es que aún no hemos logrado resolver la situación por la que pasan más de 5.400 menores migrantes que siguen bajo la tutela del Gobierno de Canarias. Es una pena que continuemos empantanados en este punto. Es perfectamente reprochable, por parte de toda la sociedad canaria, que los grandes partidos políticos antepongan la actualidad mediática o la foto, antes de dar respuesta a un drama humanitario que afecta a niños y niñas que ven a Canarias como puerta de entrada a Europa.

Me siento impotente al ver cómo se han dejado pasar tantas oportunidades de acuerdo por asuntos que nada tienen que ver con esta crisis. Siempre prevalece cualquier excusa para no llegar a adoptar medidas concretas que pongan fin a una situación límite, tanto para los servicios de acogida como para la vida de los seres humanos a los que atienden.

Todos, unos y otros, debemos pararnos a reflexionar si el devenir de la política debe ser este estado de enfrentamiento continuo al que hemos llegado. No hay que olvidar que estas islas están viviendo las consecuencias de uno de los fenómenos sociales más dramáticos del mundo, con miles de vidas que se quedan en el océano y otras tantas que perecen antes de partir desde la costa africana.

He reiterado en multitud de ocasiones que tenemos que fortalecer las vías diplomáticas con países terceros, y apostar por la cooperación internacional a través de proyectos generadores de oportunidades económicas en esos entornos, pero, al mismo tiempo, intensificar la cooperación desde Europa y el Estado para la vigilancia en la frontera sur del continente que son las islas Canarias, y evitar que las mafias que operan desde otros puntos consigan su ansiado objetivo a través de nuestro archipiélago.

Hay que aportar soluciones efectivas y duraderas, que garanticen el respeto a los derechos humanos, y no improvisaciones que sólo sirven para parchear y llenar más páginas de periódicos. Esto no es un tablero de juego, son vidas de personas que quieren un futuro mejor porque en sus países no pueden lograrlo.

Apelo al sentido común para no dilatar más en el tiempo esas soluciones, mediante una planificación compartida entre Canarias, el Gobierno de España y Europa. Al mismo tiempo, tenemos que lograr, desde casa, un acuerdo que permita imponer la solidaridad que en algunos territorios de nuestro país parece no imperar.

Se acaba el tiempo. Mejor dicho, estamos en el descuento. Nadie entendería que no seamos capaces de poner una solución sobre la mesa. Es el momento de intentar la última llamada.

Casimiro Curbelo. Presidente del Cabildo de la isla de La Gomera.

Desde el Cabildo tenemos muy claro por dónde transitar para alcanzar el 80% de descarbonización de Gran Canaria en 2030. Nuestra propuesta de soberanía energética, que contempla la ruptura con los combustibles fósiles para generar energía en todo el territorio insular, avanza a buen ritmo

Captura 2Lideramos la penetración de las energías limpias en las islas con un 24%; tenemos la mayor tasa de autoconsumo en Canarias y el Cabildo está apostando por ello, también, en todas sus instalaciones; nos encontramos desarrollando importantes proyectos de comunidades energéticas; Salto de Chira será una realidad muy pronto y se convertirá en el gran vertebrador del almacenamiento de las renovables; estamos diseñando otros sistemas de almacenamiento innovadores; empezamos a aprovechar el biometano que genera el tratamiento de los residuos; el hidrógeno verde hace sus pinitos para el transporte pesado; estamos impulsando las comunidades energéticas…

Pero la semana pasada se produjeron dos hechos especialmente significativos para Gran canaria en torno a las renovables. El martes 24 de septiembre el Gobierno de España aprobó el real decreto que regula la implantación de la eólica marina en el conjunto del Estado. Esto da pie a que se convoquen los concursos públicos necesarios para poder desarrollar esta energía en nuestros mares. Como ya se conoce, Gran Canaria ha acordado con el Gobierno de España el modelo de implantación y será de los primeros territorios en hacerlo.

Por otra parte, ese mismo día y casi a la misma hora, el Cabildo de Gran Canaria, a través del Consejo Insular de la Energía y con las empresas Ayagaures Medio Ambiente, del grupo Pérez Moreno, Canary Islands Base del grupo Satocan y Dando Drilling Spain del Grupo Dando Drilling, presentó la empresa público-privada Gran Canaria Geotermia S.L, encargada de impulsar la penetración de la geotermia en esta isla.

Estamos, por tanto, tocando con los dedos el objetivo de romper nuestra atadura de los combustibles fósiles con un mix de renovables de vanguardia, que reducirá de una manera muy notable la contaminación atmosférica, contribuirá al abaratamiento del precio de la energía, generará industria local, potenciará nuestros astilleros, creará empleo verde, nos hará autosuficiente energéticamente y abrirá espacios a la innovación y la investigación.

La verdad es que ha llovido mucho desde que iniciamos en 2016 los primeros estudios del potencial geotérmico de la isla a raíz de un convenio firmado con el INVOLCAN con el fin de evaluar las posibilidades de explotación de la energía geotérmica en la isla. Y creo que en primer lugar tenemos que estar satisfechos por haber encontrado después de este largo camino, socios locales e internacionales para hacer grandes cosas juntos. Debo reconocer ese paso adelante para acompañar al Cabildo de Gran Canaria en este proyecto. También quiero aprovechar la ocasión para agradecer a Nemesio Pérez todo el trabajo realizado. Y por supuesto a Raúl García Brink, Alexis Lozano y Cristo Suárez por el Cabildo -CIEGC.

Y quién me iba a decir a mí, cuando hace años me sumergí en el fascinante mundo de la novela de Julio Verne, Viaje al Centro de la Tierra, que desde el Cabildo de Gran Canaria iba a estar presentando un proyecto de geotermia para la isla de Gran Canaria. Sin lugar a dudas, vivimos en una era de desafíos sin precedentes. El calentamiento global es una amenaza real que requiere nuestra atención inmediata. Desde el Cabildo lo combatimos con un proyecto de ecoísla muy centrado, entre otras cosas, en movilizar todas las energías renovables posibles y promover la eficiencia energética al mismo tiempo.

Y algo que no podemos dejar pasar es el aprovechamiento de las energías renovables allí donde estén. Tenemos que aprender de los que han tenido éxito en la transición hacia una economía descarbonizada como Islandia o, por poner algún ejemplo más cercano, islas como San Miguel o Terceira en las Azores.

Los beneficios de la energía geotérmica son claros: Es renovable: el calor que fluye desde el interior de la Tierra permanecerá disponible durante miles de millones de años. Es firme y flexible: las plantas de energía geotérmica pueden funcionar las 24 horas del día durante los 7 días de la semana, pudiendo aumentar o reducir la generación para responder a los cambios en la demanda de electricidad. Su huella medioambiental es muy pequeña: las plantas de energía geotérmica utilizan menos terreno que otras energías renovables. Y es limpia: las plantas de energía geotérmica modernas no emiten gases de efecto invernadero y consumen menos agua que la mayoría de las tecnologías convencionales de generación de electricidad.

Como les decía, el secreto del éxito en la transición energética de Azores o Islandia es la energía geotérmica. Aun así, la falta de interés y el riesgo inicial han impedido que muchos territorios aprovechen su enorme potencial geotérmico. Este desafío exige una acción concertada entre todos los sectores de la sociedad: los gobiernos, el sector privado, el mundo académico o la sociedad civil. Liberar todo el potencial de la energía geotérmica requiere una solución que combine hábilmente tecnología, políticas, regulación y finanzas.

Por eso cuando el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) publicó la convocatoria de GEOTERMIA PROFUNDA con fondos Next Generation, el Cabildo decidió convocar al sector privado a través de un llamamiento de la Cámara de Comercio de Gran Canaria. A partir de ahí se fue conformando una alianza público-privada que ha pasado por diferentes momentos y vicisitudes. Al final, el proyecto "AGEOGC EV", promovido por el Consejo Insular de Energía de Gran Canaria (CIEGC), fue seleccionado para evaluar la viabilidad del aprovechamiento de la energía geotérmica profunda en el campo geotérmico situado en la comarca sureste de Gran Canaria. El IDAE concedió una ayuda de 15 millones de euros al proyecto, que implica la perforación de hasta tres pozos de 2.700 metros de profundidad para estudiar la existencia de recursos geotérmicos que pudiera permitir la extracción de energía geotérmica de alta entalpía para la generación eléctrica.

Estas perforaciones permitirán evaluar la viabilidad del uso de estos recursos subterráneos para la generación de electricidad mediante energía geotérmica. Los pozos, con un diámetro final de 8 ½ pulgadas (21,6 cm.), estarán diseñados para adaptarse a la geología volcánica de la isla y permitir la extracción eficiente de fluidos geotérmicos.

La inversión total será de 31 millones de euros. Y en caso de que resultara viable, la inversión sería infinitamente mayor y se iría ampliando capital según se acuerde de manera consensuada en la empresa.

Gran Canaria ha sido objeto de un exhaustivo programa exploratorio que incluye estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos desde 2008. Se han realizado prospecciones geoquímicas en superficie, campañas de tomografía sísmica y magnetotelúricas, identificando varias anomalías termales y geoquímicas concentradas en el sureste de la isla. Estos estudios han permitido la creación de un modelo tridimensional del subsuelo de la isla, mostrando áreas con alta conductividad eléctrica, un indicador del potencial geotérmico. Además, el Consejo Insular de la Energía de Gran Canaria (CIEGC) ha sido adjudicatario de un permiso de investigación en el Concurso Público sobre derechos mineros caducados en la isla de Gran Canaria, en virtud de la Ley de Minas. Esto implica que se le ha concedido el derecho a investigar en ciertas áreas de la isla para la exploración geotérmica.

Para ello el Consejo Insular de la Energía ha impulsado la creación de la sociedad "Gran Canaria Geotermia SL”. Este consorcio combina perfectamente la experiencia de nuestras empresas locales en ámbitos como el ciclo integral del agua, los residuos o la construcción, con la experiencia de Dando Drilling en el ámbito de la perforación en distintos sectores: petrolífero, hidráulico o geotérmico. Tendrá la responsabilidad de realizar las perforaciones y sondeos necesarios para llevar a cabo el proyecto, que deberá cumplir con las regulaciones del programa GEOTERMIA PROFUNDA del IDAE, estableciendo como fecha límite de finalización el 31 de enero de 2026. Y se estima que las prospecciones podrán empezar antes del final del mes de octubre de este año.

Estamos, pues, ante un paso importante para el aprovechamiento de energías renovables en la isla de Gran Canaria, alineado con los objetivos de sostenibilidad y transición ecológica del Gobierno de España y la Unión Europea. La energía geotérmica profunda podría convertirse en una fuente clave para la producción de energía eléctrica limpia en la isla, impulsando la independencia energética y la reducción de emisiones.

Además, me gustaría destacar que nosotros creemos en instituciones públicas emprendedoras. El sector público no está ahí simplemente para arreglar los fallos del mercado, está también para intervenir positivamente en él. Este Cabildo tiene vocación de ser el impulsor del cambio. Tenemos una visión de lo que es necesario hacer. Sabemos que este es un proyecto innovador con un riesgo y por eso mismo somos conscientes de que debemos participar proporcionando financiación para impulsar el despliegue de la geotermia y de todas las energías renovables posibles en la isla.

Y lo hacemos contra viento y marea, sabiendo que debemos vencer las piedras que nos han ido poniendo en el camino los retardadores climáticos y los neonegacionistas, pretendidamente ecologistas, y los negacionistas de ultraderecha (los dos coinciden y van juntos en esto y en otras cosas, echando mano del populismo).

Liberar el potencial energético de la Tierra no es una tarea fácil, pero les aseguro que uniendo las fuerzas del sector público y del privado podremos lograr nuestros objetivos. Es alentador ver que Gran Canaria inicia ahora su viaje al centro de la Tierra.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria.

 

El significado o, mejor dicho, el impacto de un resultado matemático, no ha tenido tanta trascendencia para Canarias como el error de cálculo que se ha venido cometiendo desde el año 2000 en el cómputo del Producto Interior Bruto de las islas. Para que nos entendamos: nuestra riqueza se ha calculado mal y se ha inflado entre cuatro y cinco puntos más de lo real, y sus consecuencias no han sido nada beneficiosas

De esto, hasta ahora, se ha hablado muy poco, pero cuando la economía de una familia pierde dinero por no planificar bien o sus estimaciones de gasto se ven afectadas por no tener en cuenta diferentes factores, es cuando empiezan a saltar las alarmas. Y este caso lo he expuesto durante esta semana en varios medios de comunicación.

Durante 24 años nuestros índices de riqueza no han sido reales. Y decir que somos más ricos de lo que realmente somos ha supuesto que, entre 2014 y 2020 , hayamos dejado de recibir más de 840 millones de euros de fondos europeos, y queda por saber cuántos más hemos perdido desde esa fecha hasta ahora. Una cantidad que para estas islas supone una grave pérdida, porque estos recursos hubieran sido materializados en medidas para la competitividad económica, la compensación de sobrecostes y, por supuesto, en el bienestar de los ciudadanos de esta tierra.

Pero a la pérdida de estos fondos se une el incremento de la deuda pública que, previsiblemente, tras la revisión del cálculo del PIB se situará muy por encima del 11,5% actual. Llevando consigo un reajuste de la planificación de las propias cuentas autonómicas, porque, de una y otra forma, nos afecta muy directamente.

Ahora queda preguntarse de qué forma puede Canarias ser compensada por un error cometido desde el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que varios profesores universitarios ya habían advertido. Hay que abrir un espacio de diálogo para amortiguar el impacto que esta situación ha tenido sobre el archipiélago, que de forma errónea ha sido considerado como una región en transición, cuando en realidad debería haber estado incluido en los fondos europeos como región menos desarrollada.

Todos debemos coincidir en que una vez enmendado el error, que parece que estará solucionado a partir del 1 de enero del próximo año, tocará determinar la cantidad de recursos perdidos, sin olvidar de que tanto Bruselas como España deberán caminar hacia un modelo armonizado para un cálculo que evite más problemas como este. Este es un ejemplo más del flagrante desconocimiento de nuestro Régimen Económico y Fiscal.

Es cierto que en Canarias, al menos, hasta ahora, no se le ha dado la relevancia que este asunto tiene. Espero y confío en que durante las próximas semanas se den pasos en la dirección que he planteado. No estamos en condiciones de que reduzca nuestra capacidad de gasto y, mucho menos, de que los recursos que llegan vengan mermados por esta realidad. Yo espero que a quien corresponda haga los cálculos del daño producido y se exijan responsabilidades, como no puede ser de otra manera.

Casimiro Curbelo. Presidente del Cabildo de la isla de La Gomera.

Cada septiembre se produce la llegada de los turistas de la temporada alta en Canarias. Comenzaron a venir en vuelos chárter y han hecho del turismo la principal actividad económica de nuestro archipiélago. Su impacto en el PIB y en la creación de empleo, directo e indirecto, es indiscutible. Su papel en la modernización de nuestras infraestructuras y en la propia sociedad ha sido extraordinario. En muy poco tiempo, nuestra economía pasó del sector primario al sector servicios, provocando la etapa de mayor crecimiento de la historia de Canarias

Captura 2En este mes, además, han tenido lugar el encuentro profesional de comunicación y marketing turístico 'Overbooking' y la celebración del Día Mundial del Turismo, cuyo origen data de 1980. Se instauró cuando se cumplió el décimo aniversario de la aprobación de los estatutos que rigen la Organización Mundial del Turismo en 1970 y tiene una especial relevancia para España al ser el único organismo de la ONU con sede en nuestro territorio.

Las macrocifras de la actividad turística son contundentes. Estamos ante una actividad que mueve el 9% del PIB mundial (en Canarias un 35%) y del que depende uno de cada doce empleos en el planeta, principalmente ocupados por mujeres. Además, es considerada una actividad que puede impulsar el desarrollo de países menos avanzados, así como favorecer el diálogo y la cooperación entre diferentes culturas.

Existen múltiples modalidades de turismo, pero con el auge de los vuelos y servicios de bajo costo, que se está propagando por casi todos los destinos, ha surgido el fenómeno de la masificación. Incluso en los lugares más sorprendentes o peligrosos podemos encontrar colas de personas. Se trata de una realidad que muestra la necesidad de regular los nuevos hábitos de nuestra sociedad y de la que Gran Canaria no se libra, tal como podemos comprobar en algunos de nuestros espacios naturales emblemáticos.

El turismo en nuestras islas funciona desde sus orígenes gracias a la conjunción de un clima privilegiado, un medio natural y paisajístico de gran calidad, una oferta desestacionalizada de sol y playa, junto a una situación geográfica estratégica. Estos elementos impulsaron, con el incremento de las conexiones aéreas, un enorme flujo de personas y capitales que obró -en parte- el milagro económico español, al recibir las divisas del turismo que comenzaba a mostrar su gran capacidad de movilización de personas, medios de transporte y, sobre todo, de transformar el modelo de desarrollo. El turismo puso en producción zonas en su momento marginales, sin carreteras, ni infraestructuras, rodeadas de surcos y cucañas.

Hoy, esos territorios acogen varios millones de turistas al año y son atendidos por el mayor contingente de población ocupada de nuestras islas. Una mano de obra mayoritariamente de servicio, pero con la característica de que en su mayor parte cuenta con contratos indefinidos, ya que no hay estacionalidad como en otros territorios y la ocupación es constante en los establecimientos. Sólo en las crisis se producen situaciones que se extienden a todos los sectores de nuestra economía, pero cada episodio de dificultades se ha saldado con una recuperación rápida.

Ya en el siglo XXI hemos vivido varios ejemplos de resiliencia y de cómo se ha recuperado rápidamente la actividad turística de las crisis padecidas. En 2008, por ejemplo, la crisis financiera se ensañó con el país, con unos recortes sin precedentes, generando una gran recesión, pero, al mismo tiempo, Gran Canaria y toda Canarias, iban contracorriente gracias al mantenimiento de la actividad turística.

Esa capacidad de resistencia y recuperación se debe a diversos parámetros y aspectos intrínsecos a nuestro destino. Hace unos días, durante la celebración de 'Overbooking', señalé que la imagen de sostenibilidad, seguridad, salud y bienestar son atributos de la marca turística de Canarias que fueron difundidos en las primeras obras literarias de nuestra civilización. La mitología sobre las islas de los afortunados ha ejercido una poderosa influencia en la visión que se ha mantenido de nuestra tierra. La leyenda de Las Afortunadas ha prevalecido, pero hemos de separar el mito de la realidad ante un presente y un futuro que presentan importantes incertidumbres y amenazas.

Y es que, tanto en los periodos de crisis como en los de crecimiento turístico, nuestras fortalezas y debilidades siguen latentes. Nuestra posición geográfica determina nuestro clima y también nuestras vulnerabilidades. La corriente de Canarias, los alisios y el siroco han hecho de este territorio atlántico el Jardín de las Hespérides, pero tenemos que analizar las consecuencias del cambio climático en el sector y sobre todo apostar por la sostenibilidad como gran horizonte de presente y futuro.

Nos enfrentamos a un futuro de grandes retos e incertidumbres. El cambio climático nos debe obligar a adaptarnos y a mitigar sus consecuencias. Tendremos que hacer frente al aumento del nivel del mar, a fenómenos meteorológicos adversos, a enfermedades tropicales, a la sequía y al aumento de las temperaturas, entre otras.

Nuestra posición geoestratégica se puede ver condicionada por crisis bélicas como las que hoy tenemos en las puertas de Europa o en Gaza, en el Sahel y otras zonas de África. El aumento de la inestabilidad política, el auge de la extrema derecha y la debilidad o la quiebra de muchas democracias, devenidas en totalitarismos, suponen un factor de inestabilidad social y económica muy importante que nos puede condicionar de manera significativa.

Nuestra posición y nuestro clima dan lugar a contrastes llamativos en estos tiempos inquietantes. Hoy somos contraste de migraciones climáticas, religiosas, políticas, etc, entre el norte y el sur, entre Europa y África. El ocio hedonista y la jubilación de la envejecida población europea se choca de bruces con una tragedia humanitaria que sitúa a la 'ruta de Canarias' como la más mortal del mundo.

Esas contradicciones o diferencias forman también parte de nuestra marca turística, que arrancó hace un siglo y medio, desde que comenzamos a recibir viajeros y turistas que venían a recuperarse de las consecuencias de la revolución industrial. Fueron ciudadanos de estos países quienes promovieron los primeros hoteles. Así, en 1911 la ciudad contaba con 13 establecimientos y en El Monte había otros dos. En aquella época, los desplazamientos para llegar a cualquier parte del planeta duraban entre dos y quince días. Hoy es cuestión de horas y disponemos de 135.000 camas alojativas (VV, apartamentos, CR, hoteles...) y nuestro aeropuerto conecta con 152 destinos distintos.

Canarias figura entre los destinos líderes del turismo en el mundo y eso es debido a una gran cantidad de personas, empresas y organismos que hacen posible la excelencia de nuestra oferta de productos y servicios turísticos, con unas infraestructuras al nivel de las zonas más desarrolladas de Europa. Pero no nos podemos dormir en los laureles.

El turismo hunde sus raíces en nuestra historia para convertirse en parte de nuestra identidad. Y a partir de esa realidad, hemos de esforzarnos por conseguir que responda a nuestras necesidades y no profundice en las desigualdades, porque determina nuestras vidas.

Una representación de esa parte de la sociedad isleña, consciente de cómo repercute en su vida el turismo, quiere que esa relación sirva para mejorar la vida de quienes residimos aquí, como ha sido a lo largo de la historia. Fue la sociedad la que impulsó el turismo desde sus inicios, concitando una movilización social sin precedentes y destinando parte de sus escasos recursos para la creación de equipamientos que hoy son orgullo y patrimonio cultural. Inicialmente nuestras clases medias y algunos de nuestros empresarios invirtieron sus ahorros para crear las camas necesarias. La aportación de los primitivos visionarios creativos nos dejó un legado en el paisaje cotidiano que nos enorgullece. Ahí están el Pueblo Canario, el parador de Tejeda, el Jardín Canario, el Templo Ecuménico, la Casa de Colón, los festivales, los campeonatos deportivos, la restauración... Unos equipamientos y actividades que debemos -en parte- al turismo.

Y en este sentido tenemos que aprender y renovar la larga tradición que dio comienzo hace 110 años con la creación de la Sociedad Fomento y Turismo, o el Centro de Iniciativas y Turismo que este año cumple su noventa aniversario, o el Skal Club, con 66 años de actividad en la isla. La sociedad civil iba muy por delante de la administración, hasta que en 1975 el Cabildo creó el Patronato Provincial de Turismo -cincuentenario que celebraremos el próximo año-, y que nació con el espíritu de cooperación entre las islas.

En estos cincuenta años, se ha profesionalizado y estructurado el sector. Pero también hemos visto crecer el descontento de sectores de la población que plantean cambios en el modelo, al que culpan de déficits que padece la sociedad. Vivimos en una encrucijada global en la que la crisis climática, el auge de los conflictos y la polarización animan a la confrontación, dejando a un lado el diálogo y la participación. Por ello, debemos recuperar la implicación de la sociedad para consolidar un modelo de turismo más sostenible y rentable, que contribuya al progreso, a la diversificación de la economía, a una mayor igualdad social, a la protección del medio natural y sus recursos y a una mayor distribución de sus beneficios.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria

La UNESCO fijó su atención hace ya quince años en un lenguaje silbado articulado único en el mundo. Entonces, La Gomera inició un camino sin retorno para que este bien patrimonial recibiera la máxima protección internacional por sus singularidades y se convirtiera, desde entonces, en un orgullo para la sociedad gomera, que vio como el esfuerzo y la habilidad de sus antepasados para romper las barreras de la geografía eran reconocidos por la Humanidad

La necesidad de comunicar cuando la telefonía era una utopía y el desarrollo tecnológico actual era impensable, fue el principal motivo para que el Silbo Gomero naciera. En esta isla de bellezas culturales y patrimoniales, supieron cultivar el arte de moldear un lenguaje que se ajustara a las necesidades de entonces y, sin saberlo, lograr sobrevivir durante siglos al paso del tiempo, gracias a hombres y mujeres que fueron los primeros portadores de un rico patrimonio inmaterial que es evidencia de la sabiduría y el esfuerzo.

Hay un refrán popular que dice que lo que no se cuida, se pierde; que lo que no se protege, se rompe; y lo que no se trabaja, no se logra. En estas tres frases podemos condensar lo que fue, es y será el Silbo Gomero para esta isla. Y lo más importante, los desafíos a los que este lenguaje silbado se ha enfrentado en estos tiempos.

Celebrar el quince aniversario de su declaración por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad es síntoma de que este lenguaje sigue vivo. Que esta herramienta de comunicación ha logrado perdurar en el tiempo como un árbol robusto que fue echando sus raíces hasta brotar. Pero bien es cierto que la fortaleza de la que hoy goza partió del esfuerzo y dedicación de gomeros con nombres propios que se empeñaron a finales del pasado siglo en enseñar este lenguaje para evitar su muerte.

Hay que reconocerles, a quienes aún están con nosotros, y a quienes ya no se encuentran, la valentía que tuvieron para proyectar la formación de este patrimonio. Primero, como espacio de aprendizaje extraescolar y, desde 1999, como parte de la asignatura de Lengua Castellana, hasta el segundo ciclo de la enseñanza secundaria. Me atrevería a decir que este paso ha sido determinante para que este árbol goce de buena salud.

Y en este camino han jugado un papel destacado tanto la Comunidad Portadora como la Asociación Cultural Silbo Gomero y los monitores que se han formado durante este tiempo para seguir enseñando. A todos ellos, desde las administraciones públicas, les hemos agradecido el incansable trabajo, dedicación y preocupación que siempre tienen para proteger, promover y divulgar este lenguaje.

Pero este trayecto, no exento de inconvenientes, también ha servido para exponer al mundo que este lenguaje es único y, al mismo tiempo, de toda la Humanidad. El Silbo Gomero no es solo de La Gomera, es también de Tenerife, de Gran Canaria, de Fuerteventura, de Lanzarote, de La Palma, de La Graciosa y de El Hierro.

Y esto hay que repetirlo cuantas veces sea necesario, porque en estos últimos tiempos hemos sido testigos de intentos caprichosos de adulterar este patrimonio, sin tener rigor científico ni académico alguno, además de ir en contra de lo que el propio Estatuto de Autonomía dice del Silbo Gomero, además de la Ley de Patrimonio Cultural de Canarias. Pues se intenta confundir lo que es un lenguaje articulado silbado como el Silbo Gomero con otras manifestaciones culturales.

Toca seguir remando, seguir sumando y, lo más importante, seguir protegiendo y divulgando. Los gomeros y las gomeras tenemos la suerte de tener este lenguaje articulado, y nuestro compromiso con él siempre será firme y decidido.

Casimiro Curbelo. Presidente del Cabildo de la Isla de La Gomera.

La vorágine del día a día hace que nos olvidemos con frecuencia de que la posición de Gran Canaria y de Canarias entera en relación con el exterior, especialmente con los tres continentes más cercanos, supone un factor que nos determina, nos condiciona y, a la vez, nos abre posibilidades de relaciones e influencias de ida y vuelta. Nuestra historia, los acontecimientos que se suceden en este mundo convulso y la globalización han reforzado nuestro carácter tricontinental con Europa, África y América. Nuestra obligación es afianzar cada día nuestra posición atlántica para abordar algunas de las cuestiones que nos preocupan

Captura 3Esta realidad nos afecta social, económica, cultural y políticamente. Por eso la proyección internacional de nuestra isla tiene que ser un elemento que nos ocupe tanto a quienes tenemos la responsabilidad de gobierno como al conjunto de la ciudadanía. Lejos de vivir aislados, Canarias tiene una relación intensa con los continentes cercanos y una actividad que supera la de muchas comunidades más pobladas que no son frontera como lo somos nosotros. Estamos comprobando que la defensa de Canarias no podemos delegarla en el Estado que es el que tiene competencias porque, con frecuencia, los intereses de nuestras islas no coinciden con los del continente ni con la mirada estatal o europea. Lo vimos con las prospecciones petrolíferas, lo estamos viendo con las maniobras militares de Marruecos y ahora se repite con la crisis migratoria.

Desde que este año 2024, el puerto de La uz ha incrementado su actividad con los buques mercantes procedentes de Asia y del Índico, obligados a rodear el continente africano para no cruzar el Mar Rojo en su ruta hacia el Mediterráneo y Europa. Ha aumentado el riesgo de ser atacados por los hutíes de Yemen quienes han declarado la guerra a Israel por su ofensiva contra Gaza que cumple once meses de horror y destrucción, extendiendo su impactos a la región y a todo el mundo.

Para nuestro puerto, la reducción del tráfico por el canal de Suez se traduce en un incremento extraordinario de su actividad, no exenta de riesgos por la saturación de operaciones. Es cierto que supone un incremento de la actividad económica pero, desgraciadamente, ese crecimiento va aparejado a la subida de precios, a velocidad de vértigo, del combustible y también afecta a la cotización de las mercancías que transportan, especialmente los alimentos que recibimos del exterior y de los que dependemos. Además, las guerras consumen enormes recursos que superan lo que se necesita para acabar con el hambre o frenar el cambio climático en todo el planeta. Sufrimos una situación en la que se incumplen los acuerdos de Naciones Unidas, los dictámenes de la Corte Penal Internacional y los más elementales derechos humanos.

Las nuevas relaciones políticas de Europa con los países africanos y la imposición de políticas represivas que pretenden reducir los movimientos migratorios entre el norte y el centro de África con Europa del sur, han convertido la ruta canaria en la más frecuente a la vez que peligrosa para miles de personas que huyen de la pobreza, de la violencia de los conflictos bélicos y las afecciones climáticas que padece el continente africano.

África se desangra en conflictos armados y en un agravamiento de las hambrunas. Las consecuencias del cambio climático originan movimientos migratorios que también forman parte de este nuevo paisaje atlántico al que nos hemos habituado, dado que fuerzan a miles de jóvenes y menores a arriesgar la vida en el desierto o en cayucos para llegar a territorio europeo. Es una realidad que los canarios y canarias vivimos con enorme sufrimiento por el drama que supone ser la ruta migratoria más mortal en el mundo.

Y, lejos de los discursos grandilocuentes de los líderes que ven en las armas el único medio para alcanzar sus objetivos, con arengas de grandes estrategias y rápidas acciones que pretenden minimizar el espanto, los conflictos bélicos se prolongan. La ausencia de un horizonte de paz se consagra en las noticias que recibimos a diario y que hacen cotidiana la crueldad y la impotencia ante la deshumanización y el sufrimiento. Ucrania, Palestina, Mali y Sáhara, entre otros muchos países del continente africano forman la lista del horror que golpea nuestras vidas.

La aparente normalidad que vivimos en el Atlántico se da de bruces con la llegada de embarcaciones con millares de personas que arriesgan sus vidas. Una situación que se agrava con la insolidaridad y el uso político tramposo de las instituciones para consagrar en las islas, principalmente en Gran Canaria, un sistema carcelario de retención de inmigrantes, a sabiendas de que esto no hace más que perjudicar nuestra capacidad de atención y de solidaridad, además de afectar a nuestra convivencia.

Simultáneamente, en los últimos once meses, la violencia desatada sobre los dos millones de habitantes encerrados en Gaza, cuya superficie es la misma que la de la isla de La Gomera, ha incendiado un conflicto que se extiende a otros territorios palestinos y a todo Oriente Medio. Una situación, en la que están implicados EEUU, Reino Unido y la Unión Europea, que nos pone de bruces ante el genocidio contra el pueblo palestino, mientras vemos renacer a la extrema derecha alemana en las elecciones regionales de Turingia y Sajonia, como está pasando en Francia, España y en tantos otros países europeos.

Estamos ante una realidad política que agudiza la polarización con la entrada en escena de peligrosas consignas contra la justicia social, las políticas públicas y el reparto de la riqueza, abanderadas por profesionales de la mentira y la demagogia, como Milei, Trump, Bolsonaro, o el multimillonario Musk, propietario de una de las plataformas de redes sociales más influyente del planeta. Se han convertido en aliados estratégicos de la parte más reaccionaria del gobierno israelí, en su campaña para acabar con el pueblo palestino y ocupar sus territorios. En realidad persiguen un nuevo orden mundial basado en los autoritarismos y las autocracias y enfrentado a la democracia liberal.

Nuestra realidad global es mucho más compleja y difícil de resolver, porque ya no solo nos afectan las plagas de langostas, los piratas berberiscos o el tsunami del terremoto de Lisboa, que vivimos siglos atrás. Somos islas de paz, de convivencia, de superación de épocas pretéritas en las que los piratas asolaban nuestras costas. También, acudíamos al vecino continente para realizar cabalgadas con las que conseguir ganado y esclavos.

Igualmente, somos islas de emigrantes desde el primer viaje de Cristóbal Colón hasta nuestros días. Y desde entonces, hace 532 años, se conformó nuestra identidad, evolucionando hasta la actualidad, desde esa visión que se extendió hasta la primera mitad del siglo XX y que nos define como “europeos con los pies en África y el corazón en América”. O la visión más reciente y académica del profesor Víctor Morales Lezcano: "Para Canarias, Europa es una evidencia; América una nostalgia; y África, un imperativo". Un territorio de la ultraperiferia que tiene fuertes vínculos con los continentes del Atlántico, reflejados en la Casa de Colón o Casa África, para mantener esos lazos históricos de conocimiento y cooperación. Por eso nos preocupa y nos afecta tanto también lo que está sucediendo en Cuba, Venezuela, Nicaragua o El Salvador.

En un mundo cambiante, en esta montaña rusa de vértigo, nuestro compromiso debe ser con la seguridad y mejora de las condiciones de la población de la isla, con su tradición de paz, solidaridad y diálogo. Una forma de entender el mundo que quedó plasmada en 1986, cuando fuimos de las pocas provincias españolas que rechazó la entrada en la OTAN y la política de bloques en referéndum. Eramos conscientes de que el futuro no pasa por el enfrentamiento y las amenazas de destrucción total, sino por nuestra transformación hacia un modelo de isla que tenga soberanía alimentaria, energética, hídrica y, de esta forma, convertirnos en ejemplo de sostenibilidad para el mundo, alejando esa imagen de cementerio de esperanzas ahogadas en el océano.

A pesar de tratarse de un reto ilusionante, algunas personas manifiestan su escepticismo sobre qué puede hacer una isla ante todo esto. Ante el cambio climático, la crisis migratoria o la fragilidad cada vez mayor de la democracia. Y la respuesta es que nuestra obligación es la de ser una voz en el Atlántico y en el mundo para demostrar que hay alternativas, que el planeta no puede seguir agotando recursos arbitraria y alocadamente. Que debemos luchar contra las desigualdades que provocan las migraciones forzadas. Que siempre tienen que estar presentes, en las acciones que corresponden, los valores democráticos esenciales. En esta encrucijada atlántica, la ecoísla que defendemos pretende profundizar en todo esto. Es una manera de contribuir desde lo local a las grandes transformaciones que demanda la tierra.

Antonio Morales Méndez. Presidente del Cabildo de Gran Canaria

Hay un dicho popular que sostiene que en lo cercano tenemos las mejores oportunidades. Trasladado al caso de Canarias, podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que en lo rural las islas gozan de una oportunidad para alcanzar dos objetivos: frenar la despoblación de estas zonas y convertir sus valores en atractivos turísticos

Eso es lo que se abordó, durante esta semana, en las jornadas promovidas por la Federación Canaria de Municipios (Fecam) y otras cinco federaciones españolas, para determinar las potencialidades del turismo rural y las oportunidades que abre en territorios como La Gomera.

Las zonas rurales, esos pueblos y caseríos que encontramos diseminados en la geografía canaria, han sido víctimas de un proceso demográfico que ha ido acabando con las oportunidades de desarrollo de estos entornos. El éxodo poblacional se ha agudizado hasta tal punto que hoy en día el 80% de los habitantes de las islas ya se concentra en Tenerife y Gran Canaria. Estas cifras, que son síntomas de una realidad palpable, son también una evidencia de que las administraciones públicas tienen que poner mayor atención para revertir la situación.

Es cierto que las oportunidades económicas y laborales de las zonas rurales son muy limitadas. Sin embargo, eso que llamamos ruralidad tiene la capacidad de ser un motor catalizador de un cambio sustancial en el actual modelo económico y social de Canarias. Hablo de dar oportunidad a las potencialidades culturales, gastronómicas, sociales y patrimoniales de estos lugares, aportando un valor añadido que es el mejor eslogan para generar actividad. De eso mismo se ha hablado durante estas jornadas.

Centrar la acción política en revitalizar lo rural no es sólo una alternativa para desarrollar un modelo turístico diferenciado, como ya hemos venido haciendo en La Gomera. También es una puerta abierta para devolver su esencia y generar vida en estos lugares. Porque no hay que olvidar que los cimientos de la sociedad que hoy conocemos parten de estos pueblos que por entonces tenían una significativa vinculación con el sector primario, que fue perdiendo peso durante la segunda mitad del siglo XX, cuando muchos de sus habitantes decidieron emigrar.

Compartir estos desafíos con representantes de Andalucía, Aragón, Galicia, Extremadura y Valencia ha permitido también poner sobre la mesa medidas conjuntas, para que desde las instituciones locales construyamos un programa común que aborde el reto demográfico, impulse las pequeñas industrias agrarias, el alojamiento rural y la vinculación del visitante con la etnografía, los paisajes y los valores inmateriales. En definitiva, posibilitar sinergias que revitalicen nuestros pueblos.

En Canarias ya se avanza en esta dirección, pero es cierto que la transversalidad de las acciones para el desarrollo rural hace que toda suma de esfuerzos y experiencias sean más que bienvenidas. Tenemos en nuestra mano la oportunidad de devolver a lo rural aquello que tanto nos dio. Solo queda saber hacerlo.

Casimiro Curbelo. Presidente del Cabildo de la isla de La Gomera

Sólo harían avanzar el objetivo político de acelerar la reanudación de las conversaciones de paz en más términos que los de Rusia, a un importante costo económico, financiero y de reputación, sin mencionar el riesgo de una Tercera Guerra Mundial por un error de cálculo, ya que los medios convencionales son suficientes para responder a todas las amenazas militares existentes

Se ha vuelto a hablar mucho sobre el uso de armas nucleares por parte de Rusia en Ucrania después de que Putin declarara que se establecería un estado de guerra de facto entre su país y la OTAN si Occidente permitiera a Ucrania utilizar sus armas de largo alcance para atacar objetivos en el interior de Rusia. Medvedev también escribió siniestramente que ya se han cumplido los requisitos formales para el uso de armas nucleares según la doctrina rusa, contrariamente a lo que Karaganov afirmó anteriormente cuando pidió reformas doctrinales , y sugirió que Kiev podría ser destruida pronto.

Por lo tanto, surge la pregunta de qué se lograría realmente con el uso de armas nucleares por parte de Rusia en Ucrania en este momento. Las armas tácticas están destinadas a detener ataques a gran escala y en su mayoría mecanizados, pero ninguno de los dos bandos recurre a ellas debido a la facilidad con la que los drones pueden detenerlos, que se combinan con campos de minas y barreras para crear obstáculos formidables a tales avances. En cambio, las unidades permanecen en su mayoría dispersas y ya no se reúnen, lo que reduce la utilidad de las armas nucleares tácticas.

Sin embargo, Ucrania todavía tiene bases, instalaciones logísticas y áreas de concentración donde se encuentran estacionados un número comparativamente mayor de tropas y equipos, y estos podrían ser atacados con esos medios. Dicho esto, también podrían serlo con armas convencionales sin cruzar el Rubicón de convertirse en el segundo país del mundo en utilizar estas armas durante una guerra. Sin embargo, esto solo ocurre en raras ocasiones, como lo demuestra el hecho de que las tropas y equipos ucranianos siguen llegando al frente.

En cuanto a eso, Rusia ni siquiera ha intentado derribar un solo puente sobre el Dniéper hasta ahora, por lo que no tendría sentido recurrir a armas nucleares tácticas para ese fin cuando los medios convencionales podrían ser suficientes si se utilizan adecuadamente, en forma concentrada y secuencial, si alguna vez surge la voluntad política para hacerlo. Todavía no lo ha hecho y es posible que nunca lo haga debido a que los objetivos políticos posconflicto siguen prevaleciendo sobre los militares inmediatos.

El bombardeo nuclear de esos puentes también podría correr el riesgo de contaminar todas las regiones situadas río abajo y, por lo tanto, envenenarlas indefinidamente, lo que representaría un riesgo muy grave para la salud de los residentes rusos en Zaporozhye, Kherson y Crimea, lo que probablemente daría lugar a evacuaciones forzadas de los tres territorios. Es difícil imaginar que cualquier responsable de la toma de decisiones en Rusia, y mucho menos uno tan racional como Putin , crea que estos elevados costos valen la pena cuando los medios convencionales podrían ser suficientes, como se explicó anteriormente.

Otra posibilidad es bombardear Kiev con armas nucleares, como hizo Medvedev, que tiene un pobre historial de precisión a la hora de predecir la política rusa a pesar de su prestigiosa posición como vicepresidente del Consejo de Seguridad, como se explica aquí . Destruir una gran ciudad habitada en su mayoría por civiles a pesar de la plétora de objetivos militares y estratégicos que hay allí pondría de manifiesto la hipocresía de la condena previa de Rusia a los bombardeos nucleares estadounidenses de Hiroshima y Nagasaki y conduciría a una difamación universal.

Aunque Medvedev insiste en que las bases formales ya existentes para el uso de armas nucleares en Ucrania “tienen sentido para la comunidad internacional” en una presunta referencia al Sur Global, no se espera que China y la India se queden calladas, y mucho menos que lo aprueben. Se explicó aquí que “estarían bajo una enorme presión para distanciarse de Rusia, no sólo por parte de Occidente, sino también por el bien de las apariencias, ya que no querrían legitimar el uso de armas nucleares por parte de sus rivales”.

Tampoco podrían defender su reputación en todo el mundo si no se manifestaran enérgicamente contra la réplica especulativa rusa de Hiroshima y Nagasaki en Kiev, que podría matar a cientos de miles de personas en un instante. Hipotéticamente hablando, Rusia podría apostar a que la compleja interdependencia económica y financiera entre su propia economía y las de esas dos (especialmente en lo que respecta al comercio de energía) podría disuadirlos de sancionarla, pero el precedente de la UE sugiere lo contrario.

Por lo tanto, bombardear Kiev con armas nucleares equivaldría a enviar un fuerte mensaje político con un inmenso coste económico, financiero y de reputación, y no se obtendría gran cosa de esta dramática decisión en términos militares. De hecho, cualquier uso de armas nucleares, ya sea táctico o estratégico e independientemente del objetivo, podría hacer que China y la India se sintieran presionadas a distanciarse significativamente de Rusia por la razón antes mencionada. Por consiguiente, Rusia debería asegurarse de que esos costes valgan la pena si decide utilizarlas.

Uno de los escenarios en que el cálculo de costo-beneficio podría favorecer esto podría ser el extremo de lanzar docenas de armas nucleares de norte a sur al oeste del Dnieper para crear una “cortina verde (radiactiva)” que detuviera cualquier fuerza invasora a gran escala de la OTAN que pudiera llegar al río. Sin embargo, en la actualidad no existen indicios creíbles que sugieran que se esté preparando algo así, a pesar de las continuas preocupaciones de que esto podría emplearse en caso de un avance importante de Rusia .

Las consecuencias en cascada podrían conducir sin querer a la Tercera Guerra Mundial que Putin ha trabajado tanto por evitar hasta ahora. Por lo tanto, se haría como último recurso por desesperación y sólo si Rusia quisiera detener este avance en lugar de dejar que llegue al río para facilitar la partición de Ucrania después (a menos que Rusia pensara que lo cruzarían). De hecho, el uso de incluso una sola bomba nuclear en este momento sería visto como un acto de desesperación, ya que sugeriría que Rusia no puede responder de manera convencional a las amenazas en el campo de batalla.

Esto podría ser suficiente para disuadir y acelerar la reanudación de las conversaciones de paz en términos más acordes con los de Rusia, ya que la OTAN podría pensar que está realmente lo suficientemente desesperada como para usar armas nucleares a gran escala debido a su debilidad percibida (ya sea objetivamente existente o no), pero a un tremendo costo para sus otros intereses. Siempre que las capacidades convencionales de Rusia sean realmente tan formidables como se cree, y no haya ninguna razón seria para dudar de ello, entonces podría decirse que no vale la pena que Rusia use armas nucleares a menos que las variables cambien drásticamente.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense

Estados Unidos simplemente no puede aceptar que haya perdido la batalla por conquistar los corazones y las mentes de todo el Sur global e incluso de un segmento creciente de la propia población occidental

Las sanciones de Estados Unidos contra RT, basándose en que supuestamente funciona como una agencia de inteligencia no declarada “involucrada en operaciones encubiertas de influencia”, son la continuación de los esfuerzos de su élite liberal - globalista por revivir la teoría de la conspiración del Russiagate antes de las elecciones de noviembre. Algunos elementos de esta teoría difamaron anteriormente a Jill Stein como “una idiota útil para Rusia” y luego RT fue acusada de financiar a algunos influyentes conservadores importantes, que ni siquiera estaban al tanto de estos supuestos vínculos, todo lo cual se explicó aquí:

* 4 de septiembre: “ Los ataques de los demócratas contra Jill Stein muestran lo desesperados que están ”

* 5 de septiembre: “ El último escándalo de Rusiagate pretende desacreditar a los medios alternativos y a Trump ”

* 7 de septiembre: “ La operación Tenet Media de Rusia fue un fracaso total si los informes son ciertos ”

La intención era desacreditar a candidatos de terceros partidos, a los medios alternativos , a Trump y a los principales influyentes conservadores con la esperanza de manipular a más votantes para que emitieran sus votos por Kamala . Queda por ver si esto tendrá éxito, pero el objetivo complementario que se promueve con la última medida es convertir a RT en chivo expiatorio de los fracasos globales del poder blando de Estados Unidos. Sin embargo, RT ha informado con orgullo a su audiencia de "verdades incómodas" sobre la política exterior estadounidense, por lo que no hay nada conspirativo en eso.

Lo mismo ocurre con la financiación colectiva que se lleva a cabo en apoyo de las Fuerzas Armadas rusas, que se llevó a cabo abiertamente y de la que se jactó con regularidad la redactora jefe Margarita Simonyan. Estas son las dos únicas acusaciones que tienen algún peso, pero como se ha demostrado, no tienen nada de conspiración, ya que no son un secreto. La otra, sobre la participación de RT en trabajos de "inteligencia", es totalmente deshonesta y no es más que un intento de desacreditar al buque insignia mundial de los medios de comunicación rusos.

El Departamento de Estado afirmó que RT pasa información a las agencias de espionaje rusas y también recibe órdenes de ellas para crear contenido sobre otros países como Moldavia, cuyas próximas elecciones, según afirma, serán objeto de intromisión por parte de Rusia, que también planea organizar disturbios si no salen como quiere. Se trata de una acusación de larga data, pero nunca se ha compartido ninguna prueba que la respalde. También es irónico, ya que los principales medios de comunicación occidentales han sido acusados de hacer lo mismo en todo el mundo durante décadas.

El mismo criterio que está empleando Estados Unidos para etiquetar a RT con la letra escarlata de ser una agencia de inteligencia no declarada, sancionarla con ese pretexto y luego lanzar una campaña global para presionar a todos los países para que sigan su ejemplo es, por tanto, el colmo de la desfachatez, pero es lo normal. Estados Unidos simplemente no puede aceptar que haya perdido la batalla por conquistar los corazones y las mentes de todo el Sur Global e incluso de un segmento cada vez mayor de la propia población occidental.

A pesar de haber asignado casi 900 millones de dólares a la “Agencia de los Estados Unidos para los Medios Globales” este año y de haber solicitado 950 millones para el año próximo, Estados Unidos tiene poco que mostrar de importancia tangible, como lo demuestra el hecho de que el Departamento de Estado haya culpado a RT de la erosión global del apoyo a Ucrania . La opinión pública sobre este tema puede influir en la política, lo que Estados Unidos esperaba que no sólo resultara en que los países votaran simbólicamente contra Rusia en la ONU, sino que también la sancionaran y armaran a Ucrania.

En este sentido, el mayor papel lo desempeñaron los cálculos estratégicos de sus respectivos líderes, ya que pocos querían que se les acusara de ser marionetas de Occidente, y mucho menos de empeorar su economía boicoteando los productos agrícolas y energéticos rusos, pero también contribuyó el hecho de que esto coincidiera con la opinión pública, que a su vez estaba informada en gran medida por lo que la gente se enteró de este conflicto a través de RT, cuyos productos informativos buscaron para escuchar la versión rusa, tras lo cual formaron sus propias opiniones.

Por lo tanto, Estados Unidos se está comportando de una manera muy insultante desde el punto de vista intelectual al insinuar que miles de millones de personas fueron engañadas por una agencia de espionaje extranjera sólo porque finalmente llegaron a conclusiones que no aprueba. En pocas palabras, los hechos no apoyan la postura de Estados Unidos, que ocultó información crucial sobre los preparativos de este conflicto y el contexto más amplio en el que se está produciendo con el fin de manipular las percepciones globales. Al descubrir esto, la mayoría de la gente, naturalmente, se resintió con Estados Unidos y abrazó con entusiasmo a Rusia.

También es importante señalar que Rusia ha articulado una visión clara del orden mundial emergente , que concibe como multipolar y que, por lo tanto, otorga a los estados pequeños y medianos –especialmente los del Sur Global– una mayor voz en los asuntos globales, lo que constituye otra razón por la que sus pueblos la apoyan. Por el contrario, Estados Unidos promovió el llamado “orden basado en reglas” como su visión del mundo preferida, que quedó expuesta como una estratagema hipócrita y egoísta para retener el dominio occidental.

Todo lo que RT hizo fue llamar la atención sobre "verdades incómodas" sobre la política exterior estadounidense y amplificar verdades hasta entonces en gran parte desconocidas sobre Rusia, con el fin de sortear el bloqueo informativo de los grandes medios de comunicación globales controlados por Occidente. Precisamente porque nadie había presentado nunca una visión del mundo no occidental a la escala que ha presentado RT es por lo que se ha vuelto tan popular, pero siempre ha sido el derecho de cada consumidor de información decidir por sí mismo qué creer.

Es apropiado terminar citando al difunto presidente Kennedy, a quien la subdirectora editorial de RT, Anna Belkina, citó en su respuesta a este último escándalo falso: “No tenemos miedo de confiar al pueblo estadounidense hechos desagradables, ideas extranjeras, filosofías ajenas y valores competitivos. Porque una nación que tiene miedo de dejar que su pueblo juzgue la verdad y la falsedad en un mercado abierto es una nación que tiene miedo de su pueblo”. Como señaló, las afirmaciones de Estados Unidos sobre RT demuestran que ahora está “aterrorizado de cualquier voz disidente”.

Por Andrew Korybko

Analista político estadounidense