
La popular y veterana emisora de radio "Radio faro del Noroeste" sigue su proyección hacia una mayor ampliación de su cobertura.
En 2022 el equipo PROA hizo el seguimiento de consumo de antibióticos de 432 pacientes ingresados en el centro hospitalario
El equipo PROA, integrado por médicos de distintas especialidades (Medicina Preventiva, Microbiología, Medicina Interna) y de Farmacia asesora sobre el uso de antibióticos y vela por minimizar la resistencia y efectos adversos a estos fármacos
Los especialistas de Medicina Preventiva y Salud Pública insisten en la higiene de manos de los profesionales, familiares y visitantes de los centros hospitalarios para evitar la transmisión de microorganismos
El Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha celebrado recientemente una sesión clínica para presentar los resultados del Programa de Optimización del Uso de Antimicrobianos (PROA) que desarrolla un grupo de profesionales del centro. Este equipo trabaja a diario en fomentar el uso prudente de los antibióticos y recuerda la importancia de prevenir y controlar la propagación de la resistencia a estos medicamentos.
Durante la sesión, los especialistas en Microbiología, Medicina Preventiva y Salud Pública, Medicina Interna y del servicio Farmacia Hospitalaria, Francisco Javier Noguera, Camilo Ferris, Domingo Panizo, Salvador Martínez y Santiago Martín, respectivamente, presentaron los datos sobre los principales microorganismos multirresistentes en el hospital, informaron sobre los antibióticos que se prescriben con más frecuencia y la duración de los tratamientos, con la intención de orientar adecuadamente la formación que el Grupo PROA realiza sobre el uso correcto de antibióticos.
En 2022 este grupo multidisciplinar valoró la situación de un total de 432 pacientes ingresados en el Molina Orosa, lo que supuso un incremento destacado frente al 2021, cuando se valoraron 158 pacientes ingresados. Los responsables del equipo señalan que la monitorización del consumo de antibióticos por paciente que se realiza en el centro y los indicadores microbiológicos han permitido en los últimos años reducir el consumo global de este tipo de fármacos, que se ha hecho más evidente tras la pandemia de la covid-19.
El equipo PROA, integrado por médicos de distintas especialidades (Medicina Preventiva, Microbiología, Medicina Interna) y de Farmacia trabaja a diario para optimizar el uso de antibióticos. Para ello, asesoran a los especialistas y responden a las consultas de todos los servicios en la prescripción de antibióticos. Además, realiza un seguimiento estrecho a los pacientes que están infectados por algún tipo de microorganismo resistente y trata de prevenir la transmisión de microorganismos a otros pacientes a través de las medidas de aislamiento más adecuadas.
Minimizar los efectos adversos del uso de antibióticos
Este programa, que se inició en el centro hospitalario de Lanzarote en 2018, pretende minimizar los efectos adversos relacionados con el uso inadecuado de antibióticos, por ello el equipo realiza anualmente un informe de resistencia antibiótica de los microorganismos detectados en pacientes del Molina Orosa y trata de controlar la aparición de resistencia a los mismos y garantizar una terapia efectiva.
Los indicadores sobre los que trabaja el equipo PROA son el consumo de antimicrobianos, las resistencias bacterianas, la calidad de la prescripción, es decir, que se adecúe a las guías establecidas y los indicadores de pronóstico, una actividad que está en línea con el compromiso del Hospital con la calidad asistencial.
Higiene de manos
Los especialistas de Medicina Preventiva y Salud Pública subrayan que una medida muy importante para evitar la transmisión de microorganismos entre pacientes es la adecuada higiene de manos que deben hacer los profesionales, familiares y visitantes de los centros hospitalarios.
Los antibióticos son medicamentos que combaten las infecciones bacterianas, si bien desde hace años se observa un incremento en las resistencias a los mismos, sobre todo por el uso inadecuado que se hace de estos fármacos.
Este hecho se considera actualmente uno de los principales problemas de Salud Pública que presenta consecuencias graves, porque incrementa la morbilidad de los pacientes con infecciones graves.
Un equipo de especialistas en Traumatología y Ortopedia llevó a cabo la intervención en una paciente, una mujer de 47 años con un grave déficit óseo que se recupera favorablemente tras la intervención
El Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, realizó recientemente, por primera vez, una cirugía con injerto de hueso para tratar el aflojamiento de una prótesis de cadera con grave pérdida ósea.
La intervención de alta complejidad fue realizada por un equipo de especialistas en Traumatología y Ortopedia liderado por la doctora Yolanda Rodríguez con el objetivo de recuperar la movilidad y mejorar la calidad de vida de la paciente, una mujer de 47 años que se recupera favorablemente.
La intervención para el injerto o trasplante de hueso, producto de donación cadavérica, trata de favorecer la movilidad de los pacientes que sufren un déficit óseo severo y mejora su calidad de vida.
Cabe señalar que el hueso es el tejido que más se emplea como injerto. El aloinjerto reemplaza parte del hueso y aporta una solución que garantiza la recuperación de la movilidad. Si bien este tipo de intervenciones no son comunes en hospitales pequeños, el centro lanzaroteño ha realizado con éxito este primer injerto de hueso.
Para la responsable del servicio de Traumatología del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, Irene Jiménez, “esta intervención se realiza porque contamos con los recursos humanos y materiales necesarios para llevarla a cabo y abre las puertas a poder asumir casos de estas características”.
Con los fondos REACT-UE se adquirieron cinco salas de radiología, un equipo de hipotermia neonatal, un esterilizador de baja temperatura y cuatro mesas quirúrgicas, entre otros equipos
El Área de Salud de Lanzarote, adscrita a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha invertido durante el pasado año 2022 un total de 1.963.353 euros procedentes de los fondos de Ayuda para la Recuperación y Cohesión de los Territorios de la Unión Europea (REACT-EU) en equipamiento para la Gerencia de los Servicios Sanitarios de la isla.
Así, dicha Gerencia ha renovado y mejorado durante el pasado año una parte de sus equipos técnicos sanitarios con estos fondos procedentes de la Unión Europea. La mayor inversión se ha realizado en el servicio de Radiodiagnóstico, por un importe de 1.416.250 euros, destinados a renovar cinco salas de radiología simple, cuatro de ellas en el Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa y una en el Centro de Salud de Valterra. Otra de las inversiones destacadas se ha realizado en el área quirúrgica del Hospital con la adquisición de tres aspiradores móviles con filtros que aportan a este servicio mayor agilidad en los procedimientos.
Además, con la inversión de estos fondos se ha adquirido un procesador microtomo destinado al servicio de Anatomía Patológica, un equipo de hipotermia neonatal con accesorios para equipar la Unidad Intensiva de Pediatría y una consola de contrapulsación intra-aórtica para la Unidad de Cuidados Intensivos.
El área de Ginecología también se ha beneficiado de las inversiones e incorpora dos nuevas camas de parto, mientras que el servicio de esterilización renueva su equipamiento con la adquisición de una lavadora termodesinfectadora y un esterilizador de baja temperatura con una puerta frontal automática.
Por otro lado, con estos fondos se adquirió equipamiento para el Hospital Insular de Lanzarote consistente en un sistema de radiología portátil digital y una camilla eléctrica. Por su parte, para la unidad de Neurofisiología se adquirieron dos sistemas de electromiografía de tres y cuatro canales, respectivamente, así como un sistema de vídeo de electroencefalograma que mejora y moderniza el servicio asistencial.
Las inversiones en la Gerencia de los Servicios Sanitarios de Lanzarote se completan con las adquisición de un sistema de terapia electroconvulsiva para el servicio de Psiquiatría y tres camillas hidráulicas para el Hospital Molina Orosa.
Fondos europeos
El total de esta inversión se ha llevado a cabo en el marco de la Ayuda para la Recuperación y Cohesión de los Territorios de la Unión Europea (REACT-EU), un instrumento puesto en marcha por la Unión Europea como parte de la respuesta ante la pandemia de la covid-19.
El objetivo específico 5 de estas ayudas, denominando Productos y servicios para los servicios de salud incluido en el eje 20 REACT EU del Programa Operativo 2014-2020 del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER-Canarias) establece como prioridad aquellas inversiones en infraestructuras que presten servicios básicos a la ciudadanía.
De esta forma, se busca seguir mejorando los equipamientos sanitarios con el fin de incrementar la eficacia y eficiencia de las pruebas diagnósticas y, por lo tanto, la calidad de vida de los pacientes. En definitiva, estas actuaciones de renovación e incremento de los equipos técnicos de los servicios sanitarios buscan tienen como finalidad mejorar la asistencia, adaptándola a las contingencias que puedan surgir.
Desde 2007 el hospital lanzaroteño ha obtenido un total de 157 órganos y 62 córneas que se enviaron a los respectivos centros de referencia para su trasplante
Esta actividad responde a la coordinación de numerosos servicios y equipos multidisciplinares necesarios para garantizar el éxito del procedimiento, desde la detección del potencial donante hasta el trasplante
El Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha registrado un total de 52 donaciones de órganos desde su acreditación como centro extractor en el año 2007. A los largo de estos 15 años los diferentes equipos del centro lanzaroteño han llevado a cabo estas extracciones, multiorgánicas la mayor parte de ellas, que han permitido, gracias al gesto solidario de las familias de las personas donantes, salvar o mejorar la calidad de vida de otros muchos pacientes.
Desde que en el año 2007 obtuviera la acreditación necesaria para la realización de extracciones de órganos, el Hospital ha obtenido un total de 157 órganos: 96 riñones, 44 hígados, seis pulmones, seis corazones y cinco páncreas. Además, en ese periodo de tiempo también se ha realizado la extracción, para trasplante, de 62 córneas.
Todas estas extracciones se han realizado mediante la coordinación de numerosos servicios y equipos multidisciplinares necesarios para garantizar el éxito del procedimiento desde la detección del potencial donante hasta el trasplante: la autorización de las familias, certificación, realización de todas las pruebas analíticas y diagnósticas y, finalmente, la extracción de los órganos y su posterior envío al centro trasplantador.
La tendencia a la donación de órganos durante estos años en el Molina Orosa se ha mantenido estable, si bien fueron los años 2008 y 2019 en los que se registró un mayor número de donaciones con ocho y seis donantes, respectivamente.
El equipo de trasplantes del centro hospitalario, al frente del cual están las médicos especialistas en Medicina intensiva Priscila Carcelén y Tamara Cantera y la enfermera de la UCI Penélope Gómez, se encarga de coordinar a todos los equipos que intervienen desde principio al fin en el proceso.
La realización de las extracciones y, posteriormente de los trasplantes, es posible gracias a la coordinación de una extensa red de profesionales, con gran dedicación en el programa, que incluye entre otros a los servicios de Urgencias, Medicina intensiva, Anestesia, Análisis clínicos, Microbiología, Cardiología, Neurología, Urología, Oftalmología, Neurología, Radiología, Anatomía Patológica, Neurofisiología y Cirugía. Todos estos profesionales, y la participación, asimismo, de personal no sanitario, juegan un papel fundamental para culminar el desarrollo de este procedimiento vital para muchas personas en Canarias y en el resto del país.
Para llevar a cabo las extracciones de órganos es habitual contar con la colaboración activa de los servicios clínicos de los hospitales de referencia en los que se trasplantará cada órgano. En ocasiones, además se hace necesario el traslado de profesionales de esos hospitales con equipamiento técnico como la ECMO (Sistema de Oxigenación por Membrana Extracorpórea) para llevar a cabo la extracción en asistolia, acciones que se desarrollan bajo la supervisión de los equipos de coordinación y trasplantes de Canarias, cuyo trabajo resulta esencial para garantizar el éxito de estas intervenciones.
Sin donantes no hay trasplantes
Actualmente, para facilitar la donación de órganos, la persona que desee ser donante puede realizar una Manifestación Anticipada de Voluntad (MAV), un documento que contiene las instrucciones y opciones que deberá respetar el personal sanitario que atienda al otorgante sobre los cuidados y el tratamiento de su salud; las disposiciones respecto al destino de su cuerpo y a la donación de órganos y tejidos y para el que se puede pedir cita en el 012 (928 301 012 o 922 470 012).
La importancia de la donación de órganos radica en que este procedimiento es imprescindible para tratar adecuadamente enfermedades cuya única opción terapéutica para salvar la vida o mejorar la calidad de la misma es la realización de un trasplante.
La acción, impulsada por la Dirección de Enfermería y el servicio de Ingeniería y Mantenimiento, forma parte de los proyectos de humanización que desarrolla el centro hospitalario y se enmarca dentro de las Guía de buenas prácticas de pacientes ostomizados
El servicio de Cirugía del Molina Orosa realizó durante 2022 un total de 46 ostomías
El Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha instalado el primero de los baños adaptados para personas ostomizadas de los que dispondrá el centro hospitalario. El nuevo servicio, situado en en el área de Consultas externas de la segunda planta, responde al proceso de humanización y pretende hacer más confortable la estancia de todos los pacientes.
El nuevo baño facilita a las personas que tienen estoma el cambio o vaciado de bolsa de una forma higiénica, contribuyendo, de esta manera, a mejorar su calidad de vida.
Estos usuarios necesitan vaciar su bolsa de forma regular, para evitar contraer infecciones y necesitan de una zona especialmente preparada, que sea cómoda e higiénica y con las características necesarias. El nuevo espacio, habilitado en un baño ya existente del hospital, cuenta con todos los elementos necesarios para facilitar esa tarea. La instalación de los otros baños está prevista inicialmente en la zona de los hospitales de Día de Oncología y de Hematología.
El Molina Orosa cuenta con el reconocimiento de Centro Comprometido con la Excelencia en Cuidados desde el año 2015, y ha ido implantado distintas guías de buenas prácticas como la de Apoyo a adultos que esperan o viven con una ostomía en la consulta de Ostomía, el servicio de Cirugía y otras unidades del centro.
El servicio de Cirugía del Molina Orosa realizó el año pasado un total de 46 ostomías, un procedimiento quirúrgico en el que se practica una apertura en la pared abdominal para dar salida a una víscera, como es el tracto intestinal o urinario, como consecuencia de diversas patologías.
Tras la intervención, el equipo de Enfermería proporcionan el asesoramiento y la información necesarios al paciente para el manejo del estoma, una educación sanitaria que persigue lograr la mayor autonomía del paciente.
El hospital lanzaroteño cuenta con una consulta para las personas ostomizadas, al frente de la cual la enfermera estomaterapeuta desempeña un papel fundamental en los cuidados que necesitan las personas con ostomía, dado que la calidad de vida de estos pacientes depende, en gran medida, de su acceso a cuidados médicos y enfermeros especializados.
El servicio de Radiodiología ha realizado un total de 48 intervenciones dirigidas al tratamiento de nódulos benignos de tiroide por radiofrecuencia
Especialistas de los hospitales universitarios de Salamanca, Badajoz y Basurto y del Hospital General de Valencia participaron en esta acción formativa organizado en el Molina Orosa
El Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, organizó recientemente un curso centrado en la ablación por radiofrecuencia de nódulos tiroideos benignos al que asistieron profesionales sanitarios de diferentes centros hospitalarios españoles.
El encuentro formativo, organizado por el servicio de Radiodiagnóstico del Molina Orosa ha tenido una duración de dos días. A lo largo de estas dos sesiones, el doctor Castellanos, con una acreditada experiencia en este campo, instruyó a las personas asistentes en una técnica para tratar los nódulos de tiroides benignos, técnica alternativa a la cirugía que ha demostrado ser efectiva y que ofrece resultados muy beneficiosos para los pacientes.
Al curso han asistido especialistas de los hospitales universitarios de Salamanca, Badajoz, Basurto y del Hospital General de Valencia. En la primera Jornada tuvo lugar la exposición de las ponencias mientras que el viernes se estudiaron tres casos clínicos de pacientes del Molina Orosa.
Según explica el ponente de esta actividad formativa, “se trata de un procedimiento muy preciso, guiado por las imágenes del ecógrafo, con una duración muy corta, que oscila entre 45 y 90 minutos”. La ablación del nódulo se realiza, tras introducir la aguja de radiofrecuencia vía percutánea, por el calentamiento progresivo de los tejidos alrededor de la punta activa durante un periodo de tiempo que oscila entre entre los cuatro y ocho minutos. “Esta técnica tiene una respuesta clínica muy buena y un alto grado de satisfacción de los resultados en pacientes”, explica el especialista.
Los nódulos de tiroides son un problema de salud muy frecuente que pueden provocar disfagia, problemas respiratorios y otras complicaciones. La termoablación de los mismos, frente a la intervención quirúrgica, es un procedimiento mínimamente agresivo que no precisa anestesia general ni ingreso hospitalario y apenas presenta efectos secundarios y tampoco deja cicatrices. Por el contrario, sus efectos son muy positivos para el paciente con una reducción de entre el 50 y el 60 por ciento del tamaño del nódulo en los tres meses siguientes a su realización y hasta más del 90 por ciento al año del tratamiento.
48 intervenciones
El servicio de Radiodiología del Molina Orosa puso en marcha este procedimiento en 2020 y desde entonces ha realizado un total de 48 intervenciones dirigidas al tratamiento de nódulos benignos de tiroide por radiofrecuencia.
La mayoría de los pacientes tratados han sido mujeres, 42 frente a seis hombres, y la edad media se sitúa en 48,8 años. En todos los casos se ha constatado una reducción superior al 85 por ciento en el tamaño inicial del nódulo tras un año desde la intervención, así como un alto grado de recuperación y satisfacción de los pacientes.
Desde el servicio de Radiología subrayan los beneficios de la ablación por radiofrecuencia como alternativa a la terapia tradicional y valoran las posibilidades que abre a la colaboración interdisciplinar con otros servicios médicos. Además, señalan que esta técnica podría emplearse en tumores de hígado, pulmón y riñón e incluso su utilización es frecuente y muy efectiva en algunos tumores de hueso.
Formada por un equipo multidisciplinar, esta consulta trata de mejorar la salud de personas con cáncer y prevenir riesgos cardiovasculares a causa de la toxicidad de la quimioterapia
El seguimiento de los pacientes se realiza cada tres o seis meses y continúa una vez concluyen los ciclos de tratamiento para evaluar las alteraciones cardiovasculares que puede ocasionar la toxicidad de algunos fármacos
La consulta de cardio-onco-hematología del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha realizado desde su puesta en marcha hace algunos meses un total de 88 consultas en las que se ha atendido a 43 pacientes.
Esta consulta, formada por un equipo multidisciplinar compuesto por profesionales de Cardiología, Oncología y Hematología, trata de mejorar la salud de las personas con cáncer y prevenir y diagnosticar de manera temprana las posibles complicaciones y riesgos cardiovasculares que pueden surgir a causa de la toxicidad de algunos tratamientos de quimioterapia.
Dentro de una estrategia de prevención, los profesionales de estos servicios hospitalarios han realizado un protocolo de derivación de pacientes onco-hematológicos a una consulta de Cardiología. Este protocolo valora los factores de riesgo del propio paciente, así como los que conllevan los fármacos que se le administran. De esta manera se realiza una evaluación cardiovascular que determina qué personas van a necesitar de un seguimiento clínico más estrecho con pruebas de imagen como la ecocardiografía, el electrocardiograma y el análisis de biomarcadores cardíacos con el objetivo de detectar precozmente complicaciones, facilitar el tratamiento y minimizar la toxicidad cardiovascular con el objetivo de mejorar su salud y calidad de vida.
La consulta liderada por el Ricardo Jaimes Vivas, cardiólogo perteneciente al Grupo de Trabajo de de Cardio-oncología de la Sociedad Española de Cardiología, hace un seguimiento de aquellos pacientes tratados con terapias onco-hematológicas que, por su toxicidad, presentan efectos adversos cardiovasculares. El especialista considera que este control clínico es importante para prevenir un posible daño en el corazón, dado que la quimioterapia aumenta el riesgo de padecer insuficiencia cardíaca, arritmias, hipertensión arterial, daño miocárdico o trombosis.
Los factores de riesgo que se estudian y determinan la vulnerabilidad del paciente y, por tanto, su control en esta consulta, están relacionados básicamente con el tipo de cáncer, la edad, los fármacos que se le prescribe o padecer otras patologías como diabetes, colesterol o hipertesión arterial. La consideración de estas variables permite a los especialistas ajustar los tratamientos y dar una atención más personificada y próxima a los pacientes.
Las personas atendidas en la consulta de cardio-onco-hematología han sido tratadas eficazmente de las complicaciones cardiovasculares derivadas por la propia enfermedad y por la toxicidad de los tratamientos antitumorales. El seguimiento de estos pacientes se realiza desde el inicio del tratamiento con citas cada tres o seis meses y continúa al término de los ciclos, dado que determinados fármacos pueden producir alteraciones cardiovasculares tiempo después de haber terminado su administración.
Las Sociedades Españolas de Cardiología, Oncología Médica, Oncología Radioterápica y Hematología promueven el desarrollo de estos equipos multidisciplinarios en los hospitales para realizar una correcta prevención, diagnóstico precoz y tratamiento de la enfermedad cardiovascular en el paciente con cáncer.
El estudio se realizó sobre una muestra representativa de 300 trabajadores del Área de Salud de Lanzarote, de los que finalmente se incluyeron 273. Todas estas personas fueron vacunadas con tres dosis de la vacuna frente a la covid-19
En las diferentes fases del estudio, se observa cómo tras recibir la tercera dosis, se produce un crecimiento notable de los anticuerpos, superando los niveles obtenidos con las dos primeras dosis
Profesionales de la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales del Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, han concluido un estudio sobre la evolución de los anticuerpos entre los trabajadores del Área de Salud de Lanzarote tras recibir las dosis de la vacuna frente a la covid-19.
El trabajo observacional titulado Estudio de anticuerpos postvacunales SARS-COV2 ha sido liderado por Eduardo Lara junto al equipo sanitario de la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales con el objetivo principal de estimar la evolución de los niveles de anticuerpos entre los participantes durante el periodo de seguimiento.
Este estudio, que se inició durante una de las fases agudas de la pandemia, justo cuando se comenzaban a administrar las primeras dosis a los sanitarios, se llevó a cabo sobre una muestra representativa de 300 trabajadores del Área de Salud de Lanzarote, de los que finalmente se incluyeron 273. Todas estas personas fueron vacunadas con tres dosis de la vacuna frente a la covid-19.
Para el desarrollo del mismo se estudiaron varias muestras de sangre de las personas participantes tras haber recibido la vacuna, a fin de observar la evolución numérica de los anticuerpos. El tiempo final de seguimiento concluyó en mayo de 2022 y entre la tercera y cuarta muestra se administró la tercera dosis de la vacuna.
Evolución de los anticuerpos
En las diferentes fases del estudio, se observa la evolución descendente del nivel de anticuerpos tras las primeras dosis de la vacuna, una tendencia que, sin embargo, se invierte tras recibir la tercera dosis, que produce un crecimiento notable de los anticuerpos, superando los niveles obtenidos con las dos primeras dosis.
Además, en los resultados se constatan diferencias significativas entre los niveles de anticuerpos para el personal que ha pasado la enfermedad con algo más de 39.000 unidades de anticuerpos frente a los que no se habían infectado y que, por tanto, tienen únicamente los anticuerpos proporcionados por la vacuna, en torno a 10.400.
Por el contrario, no se evidencian desde el punto de vista estadístico disparidad de resultados entre hombres y mujeres: los primeros con 12.096 unidades y las mujeres con algo más de 12.300. Tampoco se observa al final de estudio, una correlación entre la edad de los pacientes y los niveles de anticuerpos ni con respecto a las otras variables que se incluyeron en el estudio.
Además de los niveles de anticuerpos presentes en sangre, el estudio contempló otras variables como el tiempo transcurrido entre las dosis y las muestras extraídas, la manifestación de la covid durante el tiempo de estudio, la edad y el sexo de las personas participantes, así como la categoría profesional, el uso de tóxicos durante su actividad laboral y la turnicidad.
Para llevar a cabo el estudio se contó con la colaboración del farmacéutico del centro hospitalario Alejandro Ferrer, encargado de desarrollar la formulación estadística de los datos recopilados y la colaboración los servicios de Microbiología y Medicina Interna.
Perfil de los participantes
En cuanto al perfil de los participantes, la mayor parte de los mismos, el 78 por ciento, eran mujeres, y la media de edad se situó entre los 36 y 54 años. Con respecto a la categoría profesional el 32 por ciento era personal de Enfermería, el 24 por ciento técnicos, un 19 por ciento facultativos especialistas de área, los celadores supusieron un 8 por cientos de los voluntarios y el resto pertenecía a otros grupos profesionales.
El 99 por ciento del personal participante se vacunó con Pfizer y un uno por ciento lo hizo con Moderna. Por otro lado, se constata que el cuatro por ciento de los voluntarios presentaba patologías que provocan inmunodepresión.
El tiempo total de estudio fue de catorce meses, durante los cuales se tomaron cuatro muestras, siendo la última de ellas tras la inoculación con la tercera dosis. Los niveles de anticuerpos en ese tiempo evolucionaron desde las 2.164 unidades tras la primera dosis a los más de 12.300 que se observan tras la última dosis recibida.
La actividad quirúrgica que más crece corresponde a los servicios de dermatología y de cirugía cardiovascular con un incremento del 30 y 17 por ciento respectivamente
Los siete quirófanos del Hospital lanzaroteño han registrado una media de de 35 intervenciones diarias a lo largo del año
El Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha realizado más de 9000 intervenciones quirúrgicas a lo largo del presente año y supera en un once por ciento la actividad registrada en los quirófanos durante el 2021.
El equipo quirúrgico del Molina Orosa ha practicado un total de 9.381 intervenciones hasta el mes de noviembre de las que 2.309, cerca de un 25 por ciento de las mismas se corresponden con procedimientos de cirugía general. En segundo lugar se sitúan las realizadas por el servicio de oftalmología que suman un total de 1.724 intervenciones.
Por su parte, las operaciones llevadas a cabo por el equipo de dermatología suman un total de 1.241 a lo largo del año, mientras que traumatología realizó 1.078. A estas especialidades le siguen las actividades relacionadas con urología y obstetricia además de las intervenciones realizadas por la Unidad del Dolor que suman 577 a lo largo de este año.
Del total de las actividades quirúrgicas en el Molina Orosa, 1.131, algo más del doce por ciento se han realizado por procedimiento de urgencias mientras que el 60 por ciento se corresponden con intervenciones ordinarias programadas y el 28 por ciento restante, 2.636 intervenciones han sido programadas de forma extraordinaria.
El Hospital lanzaroteño cuenta con nueve quirófanos, siete de los cuales se utilizan para la cirugía programada y los otros dos están destinado a las urgencias de obstetricia y generales. Este año, la media de intervenciones diarias en los quirófanos hospitalarios ha sido superior a treinta y cinco. Cabe destacar el aumento que registra la actividad quirúrgica de los servicios de dermatología y de cirugía cardiovascular con un incremento del 30 y 17 por ciento, respectivamente.
Asimismo, las intervenciones realizadas por los especialistas de obstetricia y oftalmología también han experimentado un incremento significativo superior al diez por ciento con respecto al mismo período del ejercicio anterior. Por el contrario la colocación de marcapasos es el único tipo de intervención que desciende a lo largo del 2022 habiéndose colocado un total de 129 dispositivos frente a los 189 que se colocaron el año pasado.
El Área Quirúrgica del Molina Orosa al igual que otros hospitales tuvo que alterar su actividad quirúrgica durante la fase aguda de la pandemia, reconvirtiendo algunos de sus quirófanos y parte del área de reanimación en camas para la atención de enfermos críticos por covid . Este ha sido el primer año, tras el SARS-CoV-2, en el que se ha logrado recobrar la práctica total de la actividad quirúrgica.
La dirección médica del Molina Orosa y del equipo quirúrgico del Hospital apuesta desde hace años por aplicar los avances científicos técnicos que permiten una Cirugía mínimamente invasiva en la mayoría de intervenciones de las distintas especialidades como las cirugías por laparoscopia, algunas de ellas de gran complejidad.
Por último cabe destacar que la cirugía mayor ambulatoria, por la que el paciente intervenido no requiere de ingreso previo ni de hospitalización posterior, ha sido en 2022 la mayoritaria en el centro lanzaroteño, y supone un 66 por ciento de las intervenciones frente al 34 por ciento que sí ha requerido ingreso hospitalario.
El ejercicio realizado en el área del Laboratorio se enmarca en el plan de autoprotección del centro hospitalario
Contó con la participación del CECOES 1-1-2, Consorcio de Bomberos de Lanzarote, Policía Local de Arrecife, estudiantes del Instituto Zonzamas y trabajadores del centro
El Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, celebró este martes un simulacro de incendio en el área de Laboratorio. En este ejercicio participaron más de 150 profesionales correspondientes al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 1-1-2, Consorcio de Bomberos de Lanzarote y Policía Local de Arrecife. Además, también formaron parte de esta actividad estudiantes de grado de Emergencias del Instituto Zonzamas que han hecho de usuarios, así como los equipos de emergencia de la Gerencia y los profesionales del centro hospitalario lanzaroteño.
El simulacro de emergencia comenzó en la segunda planta del Hospital, tras la detección de un incendio de productos químicos en el laboratorio, provocado por un cortocircuito. El aviso del fuego por parte de un trabajador activó el plan de autoprotección del centro hospitalario.
Los equipos de emergencia del Molina Orosa tratan, en un primer momento, de extinguir y contener el incendio en el ejercicio de simulación y evacuar a la única persona que supuestamente resulta herida, un técnico de laboratorio que es trasladado al servicio Urgencias hospitalarias para su evaluación y atención. Asimismo, este equipo se encarga en los primeros minutos de confinar el incendio tras una puerta de contención y evacuar de la zona afectada a unas 70 personas, entre usuarios y trabajadores, a la espera de la llegada de las ayudas externas.
Los bomberos del Consorcio se personaron en las instalaciones hospitalarias y desplegaron el equipo necesario para sofocar el supuesto incendio, al tiempo que la la Policía Local de Arrecife asume las tareas de facilitar y dirigir el acceso de la ayuda externa al Hospital.
El plan de autoprotección, en práctica
Este simulacro se suma a otros ejercicios prácticos que se han llevado a cabo a lo largo del año 2022 en el Hospital Molina Orosa y en el Hospital Insular de Lanzarote para poner en práctica y evaluar el plan de autoprotección en aras a ofrecer una atención segura a la población.
El gerente de los Servicios Sanitarios del Área de Salud de Lanzarote, José Luis Aparicio, y el director médico, Carlos García, agradecen a todos los usuarios, estudiantes y profesionales que participaron y colaboraron en la realización de esta práctica y trasladan su felicitación al servicio de Seguridad del centro hospitalario que ha dirigido y coordinado un ejercicio que permite actualizar conocimientos en materia de seguridad y emergencias.

La popular y veterana emisora de radio "Radio faro del Noroeste" sigue su proyección hacia una mayor ampliación de su cobertura.